En Tancítaro, PRI, PAN y PRD sí se pusieron de acuerdo

El nombre de Arturo Olivera Gutiérrez será recordado por lograr que los partidos hicieran a un lado sus intereses para no dividir a la población; tras casi 30 reuniones y algunos obstáculos, en ...

Michoacán

En noviembre de 2013, los habitantes de Tancítaro, Michoacán, se unieron para enfrentar y sacar al crimen organizado de su comunidad. En enero de 2015, los partidos siguieron su ejemplo y postularon un candidato único.

En ningún otro municipio, distrito o entidad ocurre el fenómeno de Tancítaro. PRI, PRD y el gobernante PAN designaron como su candidato al doctor Cuadros, como llama la gente a Arturo Olivera Gutiérrez; este nombre será recordado por lograr que los partidos hicieran a un lado sus intereses en aras de no polarizar la endeble confianza ciudadana.

Fueron casi 30 reuniones —una o dos por semana desde noviembre de 2014— las que se llevaron a cabo para concretar la candidatura del maestro de 53 años, quien ya fue alcalde de Tancítaro entre 2002 y 2004 por el PRI.

Médico de profesión, pero maestro por vocación, Olivera Gutiérrez construyó no solo su candidatura para alcalde, sino también una planilla plural que integrará el cabildo los próximos tres años.

Tancítaro, conocido como la capital mundial del aguacate, es un municipio combativo que en noviembre de 2013 se sublevó ante las constantes extorsiones de Los caballeros templarios, que tenían en jaque la producción del oro verde michoacano.

Un año después, la tranquilidad de sus habitantes es visible, lo mismo que la actividad en las huertas aguacateras. Justamente por esa calma que prevalece tras la zozobra de años, es que ningún actor político quiso abonar a su descomposición.

"Se creía que la unidad incipiente que la gente estaba manifestando para la defensa de su comunidad podría venirse abajo si empezaba la polarización de los partidos, y empezaron a oírse voces de líderes, gente sin partido, productores que llamaban a hacer algo con relación al proceso que se venía, eso hizo que los partidos se sentaran y se dieran las cosas", recuerda el candidato.

Aunque hubo algunos obstáculos en el camino, entre ellos la negativa del alcalde panista Salvador Torres a postular un candidato único, en febrero pasado se acordó, finalmente, la designación de Arturo Olivera Gutiérrez.

Su campaña resulta sui géneris porque, a cada reunión en alguna comunidad, llega con su planilla ya integrada por militantes de los tres partidos, lo que será su gobierno de coalición. También con propaganda de los tres partidos, con emblemas diferentes, pero en todos ellos su nombre y fotografía.

"Desde la primera reunión el ambiente que se vio fue de franca generosidad de los partidos, que decidieron que era mejor construir algo común que jalonearnos. Sí se puede y fue una voluntad impresionante la que mostraron", asegura.

El doctor Cuadros destaca que la intención de construir una candidatura de unidad surgió de la necesidad de evitar la división de la ciudadanía. "La unidad incipiente que la gente manifestó cuando se defendió de los criminales podía venirse abajo con la polarización de los partidos y empezaron a oírse voces de algunos líderes, gente sin partido, productores que llamaban a hacer algo con relación al proceso electoral y esa voz fue creciendo e hizo que los partidos se sentaran".

Aunque no tiene adversario político que pueda disputarle la presidencia municipal, afirma que todavía no la tiene ganada, pues la participación ciudadana resulta el principal reto rumbo a la jornada electoral del 7 de junio.

Tancítaro tiene 30 mil habitantes, casi 20 mil de ellos en el padrón electoral; el desafío de su campaña es vencer el abstencionismo, que históricamente ha sido de más de 50 por ciento.

En ese municipio, que depende económicamente de la agroindustria, sus habitantes ya conocen la transición. Ahí ya han gobernado los tres partidos en los últimos 20 años.

El 7 de junio una de las tres principales fuerzas políticas que postulan a Arturo Olivera obtendrá más votos, pues irán separadas en las boletas. Pero al final todos serán ganadores y compartirán el gobierno municipal los próximos tres años con el único objetivo de no acabar con la tranquilidad que con tanto esfuerzo lograron construir sus habitantes.

"Es momento de que Tancítaro fortalezca los lazos entre la comunidad a través del diálogo, de platicar cómo ven las cosas y qué propuestas tienen para ver cómo darle rumbo al municipio. Aquí ya no es lo mismo y hay una tranquilidad palpable; cierta y simplemente hay que sanar heridas y construir otras cosas", confía Olivera Gutiérrez.

Salvo en su casa de campaña, en cuya fachada cuelga una lona del PAN con su imagen, en el resto del municipio no hay propaganda con su nombre. Sus actividades proselitistas se reducen a reuniones junto con los 10 integrantes de su planilla en las distintas comunidades.

Dos semanas después de que arrancó la campaña, aún no tiene mantas ni propaganda del PRI. Apenas hace dos días comenzó a llegarle la del PRD y utiliza algunos folletos y calendarios que entrega a la gente, a la que convoca a través de un viejo megáfono pegado en el toldo de un Volkswagen viejo.

Pese a la falta de recursos para una campaña electoral ostentosa, Olivera Gutiérrez señala que Tancítaro es un municipio de avanzada. Subraya que así como los productores de aguacate han sido un ejemplo de organización, pues han llevado el producto al mercado internacional, el municipio también puede convertirse en un modelo a seguir de cómo los partidos sí son capaces de ponerse de acuerdo.

"Esta candidatura común puede ser el ejemplo para el resto de los pueblos de que las cosas tienen que ser diferentes y podemos ponernos de acuerdo, ir todos juntos", dice sonriente el único aspirante que ganó antes de la elección.