Economía estatal, ¿ignorada por los electores?

Desde 1997 los resultados electorales estatales no coinciden plenamente con los económicos; en la mayoría de las renovaciones de gubernaturas se dejó en el poder a partidos que entregaron malos ...

La situación económica que dejan los gobernadores no es un factor que determine el voto de los mexicanos, de acuerdo con los resultados electorales de los últimos 19 años.

Desde 1997, considerado como el inicio de la democracia en el país, se han realizado 106 elecciones de gobernador, de las cuales en 56 casos los votantes tomaron decisiones sin considerar los resultados económicos que el partido en el poder estaba dejando en el estado.

En 25 casos hubo cambio de partido en el gobierno a pesar de que las administraciones salientes dejaron sus estados en los primeros lugares de crecimiento económico entre sus pares. Mientras que en otras 31 elecciones de gobernador los electores dejaron en el poder a partidos políticos que entregaron malas cuentas económicas.


(Gráfico: Karina Pineda)


Quizá el caso más simbólico y reciente es Querétaro, que tuvo un crecimiento económico envidiable del 2009 al 2015 durante la administración priista de José Calzada Rovirosa –hoy secretario de Agricultura en el gobierno federal. Sin embargo, el año pasado el PRI perdió la gubernatura contra el panista Francisco Domínguez.

Durante el mandato de Calzada Rovirosa, Querétaro se ubicó como el estado de mayor crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) entre las 32 entidades (25%). La atracción de grandes capitales internacionales de la industria de manufactura fueron una constante. Pero esto no le alcanzó para mantener al PRI al frente del ejecutivo estatal.

Otro caso similar ocurrió en 2010 en Aguascalientes, cuando el gobierno panista de Luis Armando Reynoso Femat, a pesar de ser el cuarto estado con el mayor crecimiento económico en el país durante su gobierno, no pudo mantener la gubernatura para su partido. En esa ocasión ganó el PRI con el candidato Carlos Lozano de la Torre, actual gobernador del estado.

La economía actual de Aguascalientes ha sido catalogada como una con ritmos "asiáticos" de crecimiento, al alcanzar sistemáticamente el doble dígito, por lo que la importancia de la economía en las elecciones volverá a ser puesta a prueba el próximo 5 de junio.

Lo mismo se medirá en Chihuahua, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas.

Malos resultados económicos los dejan en el poder

El otro lado de la moneda son gobiernos mal calificados económicamente que mantienen a sus partidos en el poder gracias al apoyo de los electores.

Por ejemplo, en las elecciones a gobernador del Estado de México de 2005, el electorado mexiquense decidió elegir a Enrique Peña Nieto, correligionario del entonces gobernador priista Arturo Montiel, a pesar de que durante la administración saliente el estado obtuvo uno de los peores desempeños económicos en todo el país.

Un caso similar se vio en 1998 en Oaxaca con el relevo priista entre el ex gobernador Diódoro Carrazco y el candidato del PRI en aquella elección, José Murat, padre del hoy candidato al gobierno del estado, Alejandro Murat.

Más reciente, en Campeche, estado petrolero que se encuentra en el sótano del crecimiento económico nacional, Fernando Ortega Banés heredó en 2015 el poder al también priista Alejandro Moreno Cárdenas.

La economía para el electorado

De acuerdo con el experto en estrategias de comunicación política y profesor de la UNAM, Axel Velázquez Yáñez, durante las elecciones locales la economía puede pasar a un segundo plano para el electorado debido a la relativa complejidad del tema y a la idea de que el crecimiento y la generación de empleo caen dentro de las responsabilidades del gobierno federal.

Para Velázquez Yáñez aún no existe evidencia suficiente en la experiencia democrática mexicana que asegure a los estrategas políticos que retomar los temas económicos les traerá simpatía con el electorado.

Los resultados en las urnas responden a muchas variables más allá de las económicas (los candidatos, la coyuntura, los antecedentes, coerción del voto, etc), pero por ejemplo existen campañas exitosas de contraste donde se retoma una antigua bonanza del estado en comparación con un oscuro presente, explicó.

José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico A.C (Idic), dijo que si bien para el electorado, en general, los buenos o malos resultados económicos no son un factor esencial para elegir nuevo gobernador, las administraciones estatales sí son responsables en gran medida del desarrollo local.

Dijo que un gobierno estatal es responsable de establecer ciertas condiciones que generen inversión, confianza y crecimiento económico, como lo son la seguridad, facilidades fiscales en impuestos locales, apoyo a la inversión, construcción y mantenimiento de infraestructura, así como el combate a la corrupción.

La seguridad pesa más

El electorado mexicano parece ser más sensible de la situación de seguridad para respaldar o no al partido de un gobierno estatal saliente.

Durante las últimas 74 elecciones a gobernador, según los datos disponibles del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en 25 ocasiones no hubo cambio de partido en gobiernos con los menores índices de crecimiento delictivo.

"Esto se conoce como 'atribución de responsabilidades', y en general la seguridad es una atribución local, tanto de policías municipales como de gobernadores. Aquí el nivel de responsabilidad queda clarísimo, a diferencia de lo que pasa con la economía", dijo Francisco Abundis, fundador de la casa encuestadora Parametría.

Por ejemplo, en 2013 en Baja California el PAN permaneció en el poder, luego de que la administración saliente de José Guadalupe Osuna Millán logró reducir 22% el crimen en la entidad.

En contraste, en 14 elecciones sí hubo cambio de partido en estados donde las administraciones salientes entregaron los peores resultados a nivel nacional en materia de seguridad.

Este fue el caso de Sinaloa en 2010, donde el priista Jesús Aguilar Padilla dejó el poder con un crecimiento del crimen de 73% y en su lugar quedó el candidato de la coalición PRD-PAN, Mario López Valdes.

Cada estado tiene sus propias preocupaciones

De acuerdo con Francisco Abundis "no hay una sola variable que te explique todas las elecciones, yo creo que estamos en un escenario (elecciones de junio 2016) donde en cada lugar va a importar una variable distinta".

El especialista dijo que en Tamaulipas el tema de seguridad será prioritario, mientras que en Veracruz el arrastre negativo que tiene la percepción sobre Javier Duarte pesará en los resultados en las urnas.