Un año antes de la elección, EU previó el triunfo de Peña

El Departamento de Estado desclasificó, a petición de MILENIO, 330 cuartillas de materiales confidenciales sobre aspectos de la vida interna de México, como la contienda presidencial.
“¿Quién será el próximo presidente de México?”, fue el título del cable producido por un analista de la embajada estadunidense.
“¿Quién será el próximo presidente de México?”, fue el título del cable producido por un analista de la embajada estadunidense. (Jesús Quintanar)

México

"¿Quién será el próximo presidente de México?", se leía en el título del cable. Lo produjo un analista de la embajada de Estados Unidos en México y, sin empacho, contenía la siguiente predicción, basada en un reporteo cuidadoso con fuentes confidenciales en la política mexicana: “La elección presidencial es de Enrique Peña Nieto”.

Así, con una certeza que anticipaba el resultado, arranca el despacho 13526, un reporte de la embajada de Estados Unidos con el pronóstico de un diplomático sobre quién gobernaría el país después de Felipe Calderón.

Es un ejercicio de prospectiva en el que la fecha salta: el cable no es de los momentos finales de la elección presidencial de 2012 ni de cuando el Tribunal Electoral todavía analizaba la validez de los comicios, está fechado el 27 de junio de 2011. Desde un año antes, Washington ya preveía el resultado de la contienda electoral.

Ésa y otras hipótesis, observaciones y conclusiones forman parte de la más grande colección de cables diplomáticos jamás dada a conocer por el gobierno de Estados Unidos en torno a una elección presidencial mexicana, en este caso la de 2012.

A dos años de las elecciones y por primera vez desde el escándalo de WikiLeaks, el Departamento de Estado desclasificó, a petición de MILENIO, 330 cuartillas de materiales confidenciales, incluidos análisis, reportes e informes sobre distintos aspectos de la vida interna de México.

Es un archivo producido a lo largo de varios meses en los que diplomáticos en distintas partes del país mantuvieron un monitoreo intenso en torno a la contienda por la Presidencia, desde los escarceos previos entre precandidatos y el riesgo de un conflicto poselectoral, hasta la ratificación de la victoria de Peña Nieto en tribunales.

Los informes del Departamento de Estado —parte de los cuales estará disponible al público a partir de este jueves en MILENIO Digital— dan detalles de cómo 12 meses antes de que los mexicanos salieran a las urnas a elegir a su presidente, Washington comenzaba a hacer escenarios sobre lo que pasaría y analizaba pros y contras de Enrique Peña Nieto, Josefina Vázquez Mota, Andrés Manuel López Obrador y sus competidores internos, una baraja que incluía nombres como Manlio Fabio Beltrones, Santiago Creel, Ernesto Cordero y Marcelo Ebrard.

Según observó la embajada en el cable 13526, el ex gobernador del Estado de México y hoy presidente tenía todas las de ganar, aunque corría un pequeño riesgo. “Las encuestas muestran que la gente aprecia a Peña Nieto, pero tienen dificultad al explicar precisamente por qué. Es joven, atractivo, carismático y está casado con una estrella de telenovelas. Pero si su apoyo es solo cosmético, podría ser efímero…”, sentenció la representación diplomática.

Entre otros puntos contenidos en la colección de documentos diplomáticos, titulada “Mexican Presidential Election 2012 Series”, se destacan distintas preocupaciones, como la de definir si el sucesor de Calderón buscaría “acomodo” con los cárteles de la droga o si López Obrador lideraría un esfuerzo callejero en caso de perder las elecciones.

Algunos de los puntos que destacan en la colección son:

*Cuando visitó México en marzo de 2012, el vicepresidente Joe Biden trató de desestimar cualquier idea de intervencionismo y aseguró personalmente a Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y Josefina Vázquez Mota que Washington no metería la mano en el resultado de la elección.

*La victoria aplastante del PRI en las elecciones del Estado de México de 2011 propició que un analista advirtiera que el PRI avanzaba en caballo de lisa hacia Los Pinos. Antes del triunfo de Eruviel Ávila, la embajada consideraba como posibles gobernadores a Alfredo del Mazo y Luis Videgaray, entre otros.

*Ganara quien ganara, Washington confiaba en que ni PAN, PRD o PRI cambiarían la naturaleza de la cooperación con Estados Unidos en el contexto de la Iniciativa Mérida. La embajada calculaba que el siguiente presidente no buscaría una política de détente con los cárteles del narcotráfico, sino que mantendría el enfoque de guerra iniciado con Felipe Calderón.

*La embajada siguió con particular atención el surgimiento del movimiento #YoSoy132, estudió sus posibles vínculos con López Obrador, los beneficios que le reportó a su candidatura y la rapidez con las que protestas estudiantiles contrarias a Peña Nieto se multiplicaron por el país entre mayo y junio. “Hay protestas en múltiples ciudades (…) miles han salido a las calles”, reportó un agente diplomático a finales de mayo.

*La intensidad de las protestas de #YoSoy132 y la seguridad de Peña Nieto fue motivo de atención en distintos momentos. Un agente de campo incluso envió al Departamento de Estado, la CIA, el FBI y la DEA una fotografía con carácter de urgente que mostraba a presuntos estudiantes golpeando la camioneta del candidato priista en Querétaro, a principios de junio de 2012.

*El crecimiento de AMLO en las encuestas hacia el final de la campaña fue transmitido a Washington como un hecho tan relevante, que incluso llegó al Consejo de Seguridad Nacional y el Pentágono. Después del segundo debate presidencial y de ver que el perredista ascendía en las encuestas, un analista advirtió: “Su campaña ha recibido una inyección de energía”.

OJO DE ÁGUILA (GRINGA)

Con detalle que a veces raya en lo microscópico, la colección desclasificada se extiende por un periodo de 18 meses que podría dividirse en tres puntos: precampañas y consolidación de candidaturas, campaña presidencial y día de elecciones, y conflicto poselectoral.

En ese lapso se detallan numerosos puntos, como la salida de Peña Nieto del gobierno del Estado de México, las contiendas internas del PAN por la candidatura presidencial, las diferencias Ebrard-López Obrador, las acusaciones de irregularidades en la campaña y hasta la inseguridad en el país.

Por encima de todo, la colección da un atisbo al grado de interés que siguen mostrando los embajadores estadunidenses —Carlos Pascual primero y Anthony Wayne después— en los procesos electorales mexicanos; a éste le dieron seguimiento por medio de numerosos encuentros con la clase política mexicana. Muchos de los nombres de quienes participaron en esas reuniones están clasificados por “razones de seguridad nacional”, pero de la información que sí se publicitó se desprende que ambos diplomáticos cultivaron una extensa red de contactos que les permitió tener información crucial de primera mano.

Jesús Zambrano, del PRD, es uno de los nombres que sí aparecen en la lista de contactos de ambos embajadores, lo mismo que Humberto Moreira.

La colección deja en claro que la embajada tenía un particular interés sobre las figuras de Peña Nieto, López Obrador y Felipe Calderón, aunque quizá, como resultado de las sensibilidades destapadas en el mundo post-WikiLeaks, el Departamento de Estado fue sumamente cuidadoso de que en la colección desclasificada no se filtraran detalles o adjetivos.

Y pese a eso, algunos calificativos se escaparon: a López Obrador, la embajada lo definió en un momento como “un agitador populista”. A Felipe Calderón, como “frustrado”, y a Peña Nieto, como preocupado ante el crecimiento del perredista: “Está trabajando en su campaña con un sentido de urgencia”.

Lee aquí el documento desclasificado por el Departo de Estado de EU

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