La educación, un derecho fundamental no un negocio: Narro Robles

La internacionalización de la educación superior es un hecho irreversible que debe entenderse y aprovecharse, señaló el rector de la UNAM.
Archivo Milenio
(Milenio)

Ciudad de México

La educación es un derecho fundamental y un bien público, cuyo desarrollo depende de políticas públicas y no puede entenderse como un negocio o una mercancía regida por las leyes del mercado, afirmó el rector de la UNAM, José Narro Robles.

En la conferencia de apertura del Congreso de las Américas sobre Educación Internacional (CAEI), México 2013, que se lleva a cabo en Monterrey, Nuevo León, expuso además que no se puede prescindir de las utopías, mucho menos en las universidades.

"No podemos renunciar a trabajar para la concreción de ideales que ejercen atracción y justifican esfuerzos", enfatizo en un comunicado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En las instituciones de educación superior se debe "construir e inculcar realidades distintas y mejores a las que vivimos. Un mundo sin ideales, que no se plantea utopías, es un mundo que termina en la cotidianidad rutinaria, si no es que en la indolencia", expuso.

Al hablar de las universidades públicas y la movilidad estudiantil en América, destacó que la internacionalización de la educación superior es un hecho irreversible que debe entenderse y aprovecharse.

Ese proceso, además de incrementar sustancialmente la diversidad de las opciones, apunta hacia el logro de una convergencia más amplia en el entendimiento humano, y contribuye a generar mayor sentido de responsabilidad colectiva y solidaridad entre la sociedad, expresó.

Narro Robles comentó que la cooperación internacional es, además, un estímulo para mejorar la calidad y la eficacia del funcionamiento de las instituciones de educación superior.

"Se trata de una posibilidad para reducir las brechas, que a veces parecen insalvables, entre países desarrollados y no desarrollados, realidad claramente marcada en nuestro Continente", subrayó.

Aseveró que el impulso a la internacionalización de esas instancias permitiría aprovechar los conocimientos y las experiencias de instituciones, educadores, investigadores y estudiantes, tanto de naciones más desarrolladas, como de otras de niveles parecidos.