Mexicano en Nepal está enfermo

Después de recorrer el mundo, Eduardo Ramírez decidió conocer Nepal sin imaginar que sería testigo de uno de los terremotos más devastadores de la historia de Nepal.
Esta era la imagen que circulaba en redes sociales para localizar a Eduardo Ramírez.
Esta era la imagen que circulaba en redes sociales para localizar a Eduardo Ramírez. (Facebook: Itzel Ramírez Santiso)

Ciudad de México

Desde el sábado 25 de abril, día en que ocurrió el terremoto en Nepal, el mexicano Eduardo Chenandoa Ramírez Santiso padece fiebre y no ha podido salir del país asiático, dijo su hermana Itzel.

"(Eduardo) dice que está bien pero sigue con fiebre. Se encuentra en el mismo monasterio donde la Secretaría de Relaciones Exteriores lo encontró; cuenta con agua y comida suficiente", comentó Itzel en entrevista con Milenio.

"Él ya quiere regresar, me comuniqué con la embajada de México en la India pero me dijeron que tenga mucha paciencia, que todo es lento”, dijo tras la segunda conversación telefónica que tuvo con hermano después del terremoto en Nepal.

Chenan, como le dicen sus seres queridos, tiene 27 años y vive en Isla Mujeres, Quintana Roo, donde tiene un spa. Él estaba de viaje en Katmandú cuando ocurrió el terremoto de 7.8 grados que devastó a Nepal.

Tras el terremoto la familia perdió todo contacto con él, por lo que empezaron una intensa búsqueda hasta encontrarlo. 

“Me enteré a las 8 de la mañana. Me metí a Facebook y vi una publicación de Casa Tibet en México e inmediatamente traté de localizar a mi hermano. Hablé con el cónsul de Nepal en México y no tenía información; me dijo ‘lo que se ve en las noticias, es lo que sabemos’. Fui a la embajada de la India y a la Secretaría de Relaciones Exteriores; hasta medio día nadie sabía nada”, narró vía telefónica.

Itzel dijo que ya no sabía qué hacer. “La SRE hizo un primer comunicado indicando que siete mexicanos estaban bien, pero no estaba mi hermano. Posteriormente aparecieron 29 personas, pero tampoco aparecía. Fueron las 48 horas más horribles. Nunca estás preparado para algo así”.

Ramírez Santiso dice que la búsqueda comenzó a intensificarse gracias a una publicación nacional. “A partir de ese momento, comencé a tener más contacto con la Embajada de México en la India y con el cónsul honorario”.

Sin embargo, la pista principal sobre en qué lugar podía estar se la dieron las redes sociales.

“La última ubicación en Facebook fue del 22 de abril, tres días antes del temblor; se encontraba en Pokhara. Pensé que si seguía ahí, el lugar no estaba tan cerca de Katmandú pero se movió. Mi sobrino fue el de la idea de ver su último mensaje, justo 40 minutos antes del sismo: sí estaba en Katmandú. En ese momento llamé a la embajada y así obtuve una nueva ubicación; estaba en un monasterio, lugar donde lo encontraron una hora después”.

Cuando Itzel habló brevemente con él por teléfono, Eduardo le dijo que estaba bien, muy asustado y con fiebre. Vio cómo la ciudad se caía desde un sitio donde se refugió con una señora mientras terminaba el terremoto.

Pero, ¿qué hacía Eduardo allá? Además de querer recorrer el mundo, Itzel comentó que al conocer la India y ser Hare Krishna, quiso visitar Nepal y los montes Himalayas, lugar donde llegó el 30 de marzo.

“No tenía fecha de regreso. El sábado, una hora antes del sismo hablé con él y me dijo ‘Ya me quiero regresar, voy a buscar un vuelo de regreso’”.

La sensibilidad innata y las enseñanzas obtenidas en la India hicieron que su consternación fuera mayor. Itzel lo describe de forma emotiva: “Es un hombre muy solidario. Yo creo que está sufriendo porque la gente está sufriendo”.

Desde octubre del año pasado, emprendió un viaje por el mundo. Visitó San Francisco, los Alpes Suizos, Francia, Italia, La India y por último, Nepal.