Estiman que elecciones en NL elevarán deuda

Con el proceso electoral, el pasivo estatal se ha incrementado 18.84 por ciento respecto al mismo periodo del 2014.

Monterrey

De cara a las elecciones del próximo 7 de junio, analistas de Grupo Financiero Ve por Más prevén riesgos postelectorales, el principal de éstos es un mayor gasto realizado por los estados que tendrán contiendas e impacto en el endeudamiento público de los mismos.

En el caso de Nuevo León, la deuda consolidada de este estado asciende a 61 mil 077.34 millones de pesos, dicha cantidad representa 225 por ciento de las participaciones federales que recibe; sin embargo, con el proceso electoral, su deuda se ha incrementado 18.84 por ciento respecto al mismo periodo del 2014.

Ante esta situación, se estima que Nuevo León será uno de los estados más afectados por el recorte en transferencias federales.

Adicionalmente, los analistas destacaron que la agenda económica de los posibles ganadores, en general, está repleta de proyectos de infraestructura que representarán, de efectuarse, una deuda insostenible.

De acuerdo con el análisis del Grupo Financiero Ve por Más, el principal riesgo que ven es económico y está vinculado al gasto que suele ser superior respecto a aquellos periodos en los que no hay elecciones.

Señalaron que la deuda pública de los estados a marzo de 2015, ya sumaba 510 mil millones de pesos, dato que representa un incremento de seis por ciento en comparación a los meses similares del año anterior.

Uno de los principales inconvenientes de dicho endeudamiento es que, en su mayoría, el respaldo de la deuda proviene de las participaciones federales y no de la propia recaudación de las respectivas entidades, esto se convierte en un problema por los siguientes factores:

Dada la constante caída en los precios del petróleo, y su inminente impacto en las finanzas federales, el Gobierno está disminuyendo las transferencias a los estados; la reforma aprobada para regular la deuda de los estados, también tendrá un impacto negativo en cuanto al respaldo de los pasivos estatales.

Además, los gastos electorales serán un riesgo para aquellos estados que tienen un alto porcentaje de participaciones y las agendas económicas, señalaron los analistas del grupo en general, contemplan un mayor gasto público, por lo que es probable que dichas propuestas queden sin materializarse.

Frente a este escenario, Ve por Más señaló que las calificaciones crediticias podrían verse influidas por el proceso electoral, como consecuencia del poco cuidado que se tiene con el gasto público en estas fechas.

Sostuvieron que las calificaciones crediticias también tendrán un impacto en las agendas económicas de los futuros representantes de los estados, ya que para poder mantener su calificación crediticia tendrían que optar por un gasto público y endeudamiento moderados.

A nivel federal, los analistas de Ve por Más señalaron que la nueva estructura del Congreso determinará el futuro, dos escenarios el de instrumentación, o bien, la parálisis de las reformas ya aprobadas.

Mientras que a nivel estatal, el equilibrio entre las nuevas gubernaturas y los congresos locales establecerán las medidas necesarias para mejorar su balance fiscal.