Detiene la Gendarmería a otros 10 policías de Iguala

Autoridades estatales dieron a conocer que la captura se llevó a cabo en coordinación con personal de la Procuraduría General de la República sin uso excesivo de la fuerza.
Plantón a las afueras de la PGR en apoyo de los familiares de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
Plantón a las afueras de la PGR en apoyo de los familiares de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. (Daniel Cruz)

México

Como parte de la investigación sobre el homicidio y desaparición forzada de estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, elementos de la División de Gendarmería de la Policía Federal detuvieron a 10 policías municipales de Iguala, Guerrero.

La captura se realizó en coordinación con personal de la Procuraduría General de la República (PGR), informaron autoridades estatales.

Con estos 10 elementos presentados, suman 58 los agentes del orden municipal detenidos, pertenecientes a los municipios guerrerenses de Iguala y Cocula.

Con base en el intercambio de información y trabajos de inteligencia desarrollados por agentes federales, fueron ubicados los servidores públicos, sin hacer uso excesivo de la fuerza.

Los sospechosos son Agustín Bello Cuevas, alias El Quijada; Jesús Ricardo Barrios Villalobos, Alfredo Arellano Landa, Jorge García Castillo, Justo Neri Espinosa, Esteban Landa Ocampo, Gerardo Delgado Mota, Natividad Elías Moreno, Uvaldo Toral Vences y Matías González Domínguez.

Deberán responder ante posibles señalamientos que los vinculan con grupos de la delincuencia organizada y su presunta participación en la agresión contra normalistas del 26 de septiembre del año pasado, donde fallecieron seis personas y 43 quedaron en calidad de no localizados, aunque la PGR dio a conocer que una de las víctimas ya fue identificada.

Se les indaga por sus presuntos nexos con la organización criminal Guerreros Unidos, los cuales mantienen una disputa con el grupo delictivo de Los Rojos por el control de diversas actividades delictivas, como narcotráfico, cobro de piso y extorsión.

Según versiones de las personas detenidas como parte de la investigación, los estudiantes normalistas fueron asesinados, sus cuerpos quemados y lanzados al río. Hace unos días, la procuraduría general reveló que desde el principio de la indagatoria se contó con el apoyo del FBI estadunidense, además de que las líneas de investigación señalan que los normalistas fueron trasladados a Iguala con engaños, pues en un principio se les dijo que iban a recolectar fondos (botear) en Chilpancingo, capital del estado.