Por delitos mayores, 6.6% de deportados

De las 60 mil repatriaciones que ocurren en las garitas de Tijuana y Mexicali, solo 8 mil corresponden a personas que han estado en alguna cárcel estadunidense, señala el INM.
Para Antonio Martínez terminó el "sueño americano".
Para Antonio Martínez terminó el "sueño americano". (Stephanie Ochoa)

Baja California

Solo 6.6 por ciento de las 60 mil deportaciones que se realizan de manera anual por Baja California, en los puntos de repatriación de Tijuana, en la garita de San Ysidro, y en Mexicali, por Calexico, corresponden a personas con antecedentes penales que cometieron un delito mayor: son 4 mil casos, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Migración (INM), en voz del delegado en la entidad, Rodulfo Figueroa.

El funcionario precisó que 8 mil de los deportados han estado en alguna cárcel estadunidense, pero la mitad solo ha cometido faltas administrativas, por lo que “no pueden ser calificados como criminales”, aunque Estados Unidos los considere así, y son repatriados en grupos especiales que los diferencian de las deportaciones comunes.

“En el caso de Baja California, alrededor de 8 mil personas al año de los 60 mil tienen algún antecedente penitenciario en cualquier nivel de gobierno y de éstos, más de la mitad, 55 por ciento, ha cometido alguna falta administrativa, que va desde manejar en estado de ebriedad hasta episodios de violencia doméstica. El 45 o 50 por ciento sí ha cometido algún delito grave”, reconoce Figueroa Pacheco.

Al ser repatriados, quienes estuvieron encarcelados son ingresados en un grupo aislado a México, luego de que se determina su situación legal: “Cuando ya han pasado tiempo en Estados Unidos o vienen de alguna prisión, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) los lleva a la frontera. Recibimos a los mexicanos, les entregamos una constancia de repatriación, que es el primer bloque para la reconstrucción de su identidad”.

Quienes son capturados por la Patrulla Fronteriza sin otro motivo que ser indocumentados, vuelven a su país en menos de dos horas, como sucede en la garita de San Ysidro en Tijuana. Ahí reciben alimentos, acceso al Seguro Popular, consultas médicas, la posibilidad de realizar llamadas telefónicas, e incluso, acceder a la bolsa de trabajo que integra empleos a lo largo de toda la frontera mexicana.

***

Datos del INM revelan que solo 20 por ciento de los 60 mil casos vuelve a su ciudad de origen, ya que muchos intentan regresar a Estados Unidos para recuperar a su familia, patrimonio o conseguir el sueño americano, como Arturo González, un tapatío de 42 años, quien ha cruzado sin documentos en ocho ocasiones, todas con el mismo final: ser deportado una y otra vez.

Es un hombre dedicado a la construcción, fue detenido cuando salía a comprar cervezas en California, donde residía con dos hijas de 4 y 6 años, y su esposa. Fue, afirma, atacado y lastimado por los güeros, como llama a las autoridades estadunidenses. Y persiste:

“Me voy a poner muy fuerte para regresar, porque ahora se portaron mal y me echaron gas en la cara, sin motivo alguno. Es discriminación. Ya estaba en el piso y tenía las manos arriba, y arde feo. Siento más coraje, lo que sigue es la venganza”, narró llorando, mientras esperaba nuevamente su ingreso a México en las oficinas de internación que se ubican en el acceso peatonal del Puerto Fronterizo El Chaparral.

Aún vestía pantalones manchados de pintura y botas de uso rudo, pues no tuvo oportunidad de volver a su casa por sus pertenencias, ni dinero. Así llegó a México, sin rumbo, aunque aseguró que iría a buscar a su familia que vive en Tijuana, esperando tener suerte.

El mismo desenlace del american dream tuvo Antonio Martínez, un joven de la Ciudad de México, de 23 años de edad, quien aseguró no querer volver a Utah nuevamente, pues de ser descubierto, sería encarcelado en Estados Unidos por cometer la falta. Con los 5 mil dólares que ganaba mensualmente como albañil pudo construir una casa para su madre en la Ciudad de México y adquirir un coche.

Dejó dos autos más en territorio estadunidense, pero confió en que su hermano, quien ya es residente le enviará el dinero cuando pueda venderlos. Su única decepción es saber que jamás volverá a ganar el mismo dinero que obtuvo durante los tres últimos años que vivió en Estados Unidos.

Hasta octubre de este año, 56 mil 32 mexicanos han sido repatriados, de ellos, mil 526 fueron menores de edad no acompañados. La mayoría del total son hombres (80 por ciento), y 13 por ciento mujeres, quienes también buscaban una vida con más calidad y oportunidades.

Con información de: Bernardo Cisneros.