"No deberían mandar a Fuerza Civil a cuidar a los maestros"

Una de las maestras que participaron en la marcha contra la reforma educativa, señaló que lo que se debe cuidar es lo que vende 'El Chapo' y no a los docentes, ya que ellos no son delincuentes.

Monterrey

Profesores de escuelas primarias y secundarias dejaron a un lado el pizarrón, el lápiz, los exámenes y el salón de clases aprovechando el cierre del ciclo escolar y protestaron por las calles de Monterrey por una causa que consideran como justa.

Sonrojados por los 37 grados centígrados que azotaron este miércoles al estado, los maestros dieron a conocer los distintos puntos de vista de la protesta y el repudio contra las autoridades estatales y federales.

Un botón de muestra es el de Norma Campuzano, maestra desde hace 33 años y auxiliar de dirección de la secundaría No. 1 del municipio de Cadereyta.

"El Gobierno del Estado no debería mandar a Fuerza Civil a cuidar a los maestros porque los maestros no son delincuentes, deberían de cuidar lo que vende ´El Chapo´ y todos los túneles para que no se les escape", dijo la profesora.

Otro maestro del municipio de General Terán, quien prefirió omitir su nombre, cuestionó a los sindicatos de maestros por esconderse, y dijo que está dispuesto a morir por la causa.

"Esta no es una evaluación... lo que quieren es quitarse compromisos que ellos tienen, los gobernantes y las autoridades y también los sindicatos que se hacen los sordos, aquí nos traen donde ellos quieren, por qué no le atoramos a donde debe de ser, a la víbora la tienes que matar por la cabeza, no andar haciendo circos.

"Yo estuviera en otra parte, no aquí, esto no sirve de nada, tienes que atorarle bien bonito; si se muere uno o dos y me toca a mí, no me importa", señaló el maestro.

Un profesor que se identificó sólo como Gumaro, con 35 años de carrera magisterial, y quien labora en una escuela en la cabecera municipal de Santa Catarina, afirmó que el Gobierno Federal busca quitar los derechos que han obtenido por muchos años de lucha.

"Es una traición porque se está mintiendo a la opinión pública, de antemano ya no es la sociedad que había en el 93 cuando estaba Carlos Salinas de Gortari, están todos enterados que ésta es una mentira insostenible, quieren quitarnos todo el status que tenemos en la actualidad y del que gozamos por la lucha de tantos años y dejarnos de eventuales, (quitarnos) el currículum, la carrera que teníamos cada quién en el primer examen, es mentira que en las tres oportunidades", cuestionó.

Otra de sus colegas, Rosa María Escobar Fuentes, quien colaboró en una primaria de la colonia Fomerrey 11, en el municipio de San Nicolás, confió en que ante la presión magisterial puedan echar abajo esta reforma educativa por ser considerada como agresiva.

"Depende de la presión que hagamos los maestros y que vayamos convenciendo de lo lesiva y dañina que es esta reforma que se aprobó hace dos años, si nos hubiéramos despertado dos años antes quizás esto hubiera obtenido otro matiz, pero está afectando no sólo a los maestros sino a toda la población en general".