Padierna arremete contra “ciclo reformador” de Peña

La senadora Dolores Padierna cuestionó que el Presidente en vez de dialogar ante el Congreso, por el segundo Informe, haya optado por "el oropel" de la televisión "donde ni ve, ni oye a sus críticos".
La senadora perredista Dolores Padierna.
La senadora perredista Dolores Padierna. (Tomada de @Dolores_PL)

Ciudad de México

El PRD en el Congreso arremetió contra el "ciclo reformador" impulsado por el gobierno y aprobado por el PRI y el PAN, al advertir que a partir de ahora el desafío será frenar mayores tentaciones autoritarias logradas mediante la corrupción y el control. En ese sentido, aseveró que las izquierdas unificadas pondrán el interés nacional por delante y evitarán el mayor atraco a la nación, para evitar que ésta se convierta en un botín.

Al fijar la postura del PRD en la sesión de inicio de labores del tercer año de ejercicio del Congreso de la Unión, la senadora Dolores Padierna cuestionó que el presidente Enrique Peña Nieto en vez de comparecer y dialogar ante el Congreso, haya optado "por el monólogo con interlocutores a modo y por el oropel de la pantalla televisiva donde ni ve, ni oye a sus críticos".

Dijo que la ausencia del Ejecutivo en el Congreso indica que el Presidente no habla más frente a la nación sino frente a sus aliados y aplaudidores automáticos, en una celebración privada que revive los peores tiempos de las monarquías sexenales y anticipa el estilo personal de gobernar en los próximos cuatro años.

Ante el pleno de San Lázaro, la vicecoordinadora del PRD en el Senado subrayó que los restauradores del viejo modelo reproducen viejas fórmulas y montan una "democracia de pantalla", una máscara para encubrir las renovadas formas autoritarias.

"Han recentralizado el poder y el control del dinero público. Avasallan en los estados de la federación con el pretexto de la inseguridad que su propia incapacidad ha generado o no han podido combatir. Socavan la autonomía de las instituciones públicas, como las encargadas de la transparencia, de la justicia y de las elecciones, que nos dieron la esperanza de hacer realidad la transición democrática", apuntó la senadora.

Quien dijo que las facultades meta constitucionales del poder presidencial ya no se limitan solo a la vida interna del PRI, sino que ahora pretenden ejercerse al interior de todos los partidos, incluyendo su viejo aliado ideológico, el PAN, y fragmentando a las izquierdas.

"Divide y vencerás, es un lema autoritario. Corrompe y controlarás, es la consigna de ahora", acusó la senadora.

Al abundar que el llamado "ciclo reformador" es la apertura a otro ciclo de resistencias y de mucha entereza de las y los ciudadanos, pues la patria es de todos, no solo de un puñado de grandes intereses, pues "la nación no es botín de nadie, es nuestro espacio de convivencia. Por eso debemos defender la República, la democracia y la división de poderes".

Refrendó que el PRD va por la consulta popular en materia energética, al plantear que los mexicanos han sabido vencer los excesos de poder y de entreguismo de los gobiernos que han saqueado a la patria y si México y sus trabajadores petroleros hicieron la hazaña hace más de 75 años, esta vez millones la replicarán en la consulta popular que revertirá esta contrarreforma energética.

Padierna Luna hizo notar que este día se debería celebrar la rendición de cuentas de un poder de la Unión frente a otro, pero no es así, pues los rituales "de la sumisión del Congreso ante el presidente de la República se han restaurado. La diferencia entre el viejo estilo del priismo y el de ahora es que ni siquiera se concreta el ejercicio republicano de la presencia del Ejecutivo federal ante la máxima tribuna del país".

Al insistir en que el grupo en el poder ha concluido su "ciclo reformador", al aprobarse en el Congreso 11 reformas, habiendo transformado a un Poder Legislativo en una oficialía de partes.

Sostuvo que el PRD nunca se opuso a una reforma a fondo para rescatar y fortalecer a Pemex, pero la aprobada por PRI, PAN y PVEM va en sentido inverso porque se debilitó a Pemex y a la CFE que ahora pasan de ser entidades públicas a ser anexos del negocio presidencial.

"Ni en sus "sueños más salvajes" imaginaron una reforma como la energética para lograr el proceso de restauración salvaje del actual autoritarismo presidencial", puntualizó Padierna.