ENTREVISTA | POR ALEJANDRA ARTEAGA

Pedro Salazar Ugarte Abogado constitucionalista e investigador

El abogado constitucionalista Pedro Salazar Ugarte explica porqué la consulta popular no puede revocar la reforma energética.

La consulta popular no revocará reforma energética

Pedro Salazar Ugarte, abogado constitucionalista.
Pedro Salazar Ugarte, abogado constitucionalista. (Cortesía)

Ciudad de México

Las corrientes de izquierda y la dirigencia del PRD buscarán que se revoque la reforma energética al llevarla a consulta popular en las elecciones de 2015, sin embargo, el PRI y el PAN aseguran que ésta es sólo un instrumento para que la ciudadanía se involucre en el ejercicio legislativo del país.

En entrevista con Milenio, el abogado constitucionalista Pedro Salazar Ugarte, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, explica que la consulta popular no puede revocar la reforma energética.

  • ¿Puede la consulta popular revocar la reforma energética?

La respuesta es no. La consulta popular no puede revertir una reforma constitucional ya realizada, porque la única vía que existe para cambiar el texto o cualquier artículo de la Constitución Política mexicana es mediante un nuevo procedimiento de reforma constitucional.

La consulta popular no puede revertir una reforma constitucional ya realizada


La consulta popular podría incidir en un proceso de reforma constitucional futuro, pero no podría revocar la reforma energética porque ya se aprobó. Si la consulta se hubiera realizado antes de la reforma constitucional probablemente -si se cumplen los requisitos que establece la propia constitución y siendo esta de carácter vinculatorio- hubiera podido orientar al poder Legislativo y Ejecutivo e incidido en el sentido de la reforma energética.

Es cierto que la constitución puede modificarse para quedar como estaba, hasta hace unos días en materia energética, pero la única manera de llevar a cabo esta operación es a través de una nueva reforma constitucional, es decir, logrando las mayorías legislativas en el Congreso de la Unión y las legislaturas de los estados.

  • ¿Puede ser el tema energético sometido a una consulta popular?

La materia energética sí puede ser objeto a una consulta popular porque no se encuentra dentro de las materias que la propia Constitución excluye de las consultas, estipuladas en el artículo 35 constitucional. El problema no es que se trate de una materia no consultable, el conflicto es que se trata de una decisión no revocable por este medio.

El problema no es que se trate de una materia no consultable, el conflicto es que se trata de una decisión no revocable por medio de la consulta popular.


Lo que se aprobó en materia energética es una reforma a la constitución, por ello, lo que no puede suceder es que el resultado de la consulta si se realiza se traduzca en una modificación del texto constitucional. No es un instrumento idóneo para modificar la Constitución.

  • En este momento, ¿existe algún recurso para revocar la reforma energética?

La única manera que yo vislumbro para revertir la reforma energética es otra reforma constitucional. Sin embargo, como se trata de una reforma a la Constitución Mexicana, hay un cierto margen de maniobra por parte de los legisladores y ciudadanía para incidir únicamente en el contenido de la legislación secundaria.

En la etapa en la que estamos, lo que tendrá que discutirse, ser parte de debate secundario y aprobación es la legislación secundaria. Ahí hay un terreno de debate. Lo cierto e inevitable es que para hacer válida esa legislación secundaria tiene que adecuarse y ser coherente con lo que se acaba de reformar en la constitución. La ley secundaria no puede contradecir ni ir más allá de lo que la constitución establece.

  • Una vez aprobada una reforma constitucional, ¿existe alguna manera de que se revierta, cambie o modifique?

Sí existe un procedimiento para cambiar todas las normas de la Constitución, pero ese no es la consulta popular. La única manera de cambiarla es a través de un nuevo proceso de reforma constitucional. Es un proceso que sí ha sucedido en México. Por ejemplo, en 2007 se hizo una reforma electoral y ahora en 2013 se ha hecho un nuevo proceso de reforma electoral.

Con excepción del proceso de reforma constitucional, no hay ningún otro instrumento que cambie un artículo de la Constitución. Ni siquiera una interpretación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación podría, porque la Corte no tiene facultad para revisar el contenido de las reformas constitucionales.

La SCJN, de manera reiterada, ha establecido que no es posible controlar el sentido de las reformas constitucionales. Lo único que los ministros pueden revisar eventualmente es que el procedimiento de reforma constitucional se haya llevado a cabo de manera adecuada, es decir, que hayan satisfecho los requisitos que establece el artículo 135 para modificar la norma constitucional.

  • Si se argumenta que el proceso legislativo no se siguió al pie de la letra, ¿por esta vía se podría revocar la reforma?

No tengo ningún elemento para pensar que eso fuera posible. Lo que hemos visto, nos guste o no la reforma, es que en las dos Cámaras del Congreso de la Unión se alcanzaron las mayorías calificadas que la constitución establece, así como las mayorías de las legislaturas de los estados participaron aprobando la reforma siguiendo el procedimiento del artículo 135. Tengo la impresión que se han satisfecho todos los requisitos formales para que esa reforma sea formalmente constitucional.

Dado que los ministros, en su mayoría, han sostenido que ellos no pueden pronunciarse sobre la validez material de las reformas constitucionales veo muy difícil que procediera cualquier intento de acción o controversia de constitucionalidad contra la reforma energética.

  • ¿La aprobación de la reforma energética se realizó conforme a un debido proceso legislativo?

Existió una discusión pública y debate legislativo intenso. Creo que a pesar de que existe una oposición institucionalizada, política y una social, los partidos políticos, los legisladores y el gobierno lograron alcanzar las mayorías necesarias para llevar a cabo el proceso de reforma constitucional.