Sin concretar reducción de la nómina

Los diputados aprobaron cuatro recortes, pero no llevaron a cabo formalmente ninguno.

Guadalajara

La reducción de la nómina en el Congreso del Estado sigue siendo la meta que ninguna legislatura puede cumplir. Tampoco lo hará la actual, que ha aprobado cuatro diferentes proyectos para el despido de personal de base contratado de manera irregular o con salarios desproporcionados, pero no ha actuado para que se ejecuten.

El pago de nómina ha sido la causa por la que en los últimos años el presupuesto del Congreso del Estado ha sido insuficiente. Cuando comenzó la actual Legislatura, en noviembre de 2012, había 711 trabajadores; de estos, 670 eran de base, dos supernumerarios y los 39 legisladores.

En agosto del año pasado, ya había crecido la plantilla a 880 empleados. Esto, porque a pesar de que han logrado algunas bajas, para que el personal de base fuera de 561, siguieron contratando supernumerarios, que en esa fecha ya eran 280. Esto provocó que el costo de la nómina mensual fuera incluso cuatro millones de pesos mayor al que se tenía al arranque de la Legislatura.

Al comenzar la Legislatura, los diputados presentaron 204 demandas laborales, contra igual número de trabajadores basificados de manera ilegal, de los 219 que heredaron. Sin embargo, no prosperaron.

En 2013, al verse en la necesidad de reducir el presupuesto de ese ejercicio, se aprobaron los lineamientos del despido de trabajadores, empezando por “aviadores”, los que tenían un salario que no correspondía a su función y los que no eran necesarios. La meta del recorte fue de 200 plazas, pero tampoco se concretó.

Luego, en febrero de 2014 recibieron quince millones de pesos del Ejecutivo, para liquidar al personal que sería despedido. Notificaron a 60 trabajadores, pero la mayoría no aceptó y demandó al Congreso.

Finalmente, se aprobó un recorte de 150 plazas, que ya debía incluirse en el presupuesto de 2015, pero nunca se acordaron los lineamientos.

La medida que sí aprobaron los diputados, a partir de febrero de 2014, fue la desaparición de la partida llamada coloquialmente “casas de enlace”, la cual permitía a cada diputado recibir alrededor de 93 mil pesos mensuales, adicionales a su sueldo. MILENIO JALISCO comprobó que no rendían cuentas de esos recursos y que los usaban como gastos personales.