'Chema' y 'El Bronco' firman decálogo por penales de NL

Los 10 compromisos, que anteriormente también fueron signados por Felipe de Jesús Cantú y Fernando Elizondo, tienen como fin recuperar el control de las prisiones del estado.
Los aspirantes al Gobierno del Estado externaron sus opiniones sobre el tema.
Los aspirantes al Gobierno del Estado externaron sus opiniones sobre el tema. (Foto: Daniela Mendoza)

Monterrey

Los candidatos del Partido Humanista e independiente a la gubernatura, Jesús María Elizondo González y Jaime Rodríguez Calderón, respectivamente, firmaron esta mañana los 10 compromisos para retomar el control de las prisiones de Nuevo León.

 En la iniciativa de Renace, hecha en conjunto con al menos 14 organizaciones de la sociedad civil y universidades de la entidad, se plantea una serie de medidas para retomar la gobernabilidad de los centros penitenciarios y cumplir realmente con las labores de reinserción a las que está obligado el Estado.

 Previo a la firma del convenio, Ernesto Canales, presidente del patronato de Renace, señaló que en los próximos cuatro años se prevé que al menos el 80 por ciento de los ahora internos estén en calidad de comenzar a gestionar su libertad, por lo que el Gobierno tiene que estar preparado para que los presos realmente puedan reinsertarse en sociedad.

Entre los compromisos se encuentran la previsión de servicios a los internos en las prisiones, así como la mejora de infraestructura, por lo que buscarán un incremento a la partida presupuestal.

Adicionalmente, se comprometen a continuar y finalizar la construcción del penal de Mina y reclutar el personal necesario para la operación en las prisiones.

Dentro de los acuerdos también se encuentra lograr una separación efectiva entre hombres y mujeres, entre los internos de alto y bajo riesgo, además de proporcionar un apoyo integral a las familias y establecer normas de calidad operativa para el funcionamiento de las prisiones.

Jaime Rodríguez, aspirante independiente, prometió que, de llegar a la gubernatura, atendería de modo especial a los familiares de los internos a través de la Secretaría de Desarrollo Social.

Adicionalmente señaló que los penales deben manejares con “mano dura”, respetando los derechos humanos, pero con un orden irrestricto.

“Si ponemos a los reos a trabajar, podríamos surtir de uniformes escolares al estado, ganarían dinero y se estarían rehabilitando realmente. Un reo ocupado es un reo que puede rehabilitarse”, dice.

Señaló que el Estado le “ha sacado la vuelta” y ha dejado a merced de los criminales más peligrosos la operación de los centros penitenciarios 

Por su parte, Jesús María Elizondo afirmó que una solución para mejorar las instalaciones y el control de las cárceles sería la privatización de estos espacios.

Afirmó que se han dado experiencias muy buenas en países de Europa como Inglaterra, que podrían replicarse.

Asimismo destacó la necesidad de tener una cercanía con las familias de los reclusos, para buscar que estas no caigan en problemas de desintegración familiar que sigan generando un círculo de violencia y de delito.