CNDH: casos de tortura deben investigarse y sancionarse

El ombudsman nacional dijo que las recomendaciones hechas por los organismos internacionales deben ser atendidas y cumplidas en su totalidad por el gobierno mexicano.
El titular del organismo, Luis Raúl González, viajó a Ginebra, Suiza.
“La tortura es inadmisible, es indignante y representa un serio retroceso en el Estado de Derecho", dijo el ombudsman nacional. (Jesús Quintanar)

Ciudad de México

Es indispensable que el gobierno mexicano garantice que cada caso de tortura sea investigado y sancionado más allá del grado de incidencia o de lo extendido que se encuentre dicho fenómeno, dijo el titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez.

"La tortura es inadmisible, es indignante y representa un serio retroceso en el Estado de Derecho. Su prohibición está universalmente reconocida y consta de diversos instrumentos internacionales y regionales, además de ser un principio ampliamente aceptado en el derecho internacional", expresó en un comunicado.

El ombudsman nacional indicó que no se puede permitir que "las recomendaciones hechas por los organismos internacionales queden sin ser atendidas y cumplidas en su totalidad" por el gobierno mexicano.

El 9 de marzo, el relator especial de Naciones Unidas sobre la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, Juan E. Méndez, dijo que la tortura en México es generaliza y ocurre en un contexto de impunidad, lo que es un aliciente para su repetición y agravamiento.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) contestó en un comunicado que existen discrepancias con algunas de las valoraciones vertidas por el relator, tanto en el informe como en las declaraciones que le han seguido.

El boletín señaló que una de esas discrepancias es la valoración de que en México existe una práctica generalizada de la tortura, en un contexto de impunidad, que involucra a todas las fuerzas del orden, lo que consideran que no corresponde a la realidad pues el relator define el término "generalizado" como actos que no son "aislados", lo que contrasta con la definición ordinaria del término y con su acepción jurídica internacional.

Ayer, en entrevista para El asalto a la razón, el secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade, aseguró que el diferendo por el tema de tortura fue de manera particular con el relator Juan Méndez y no con la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El titular de la CNDH dijo que en el debate sobre la realidad de una práctica tan lacerante como la tortura, las cifras pueden ser aclaradas pero las recomendaciones hechas por los organismos internacionales deben ser atendidas y cumplidas en su totalidad.

"Dado que México se inscribió en el concierto internacional de los derechos humanos, ahora debemos asumir y honrar el compromiso y acatar las recomendaciones de organismos como las Naciones Unidas", indicó.