Los cargos directivos, también a promoción

Por primera vez se pondrán a concurso las vacantes para directores, supervisores y asesores técnicos, ascensos que antes se lograban gracias al clientelismo sindical; sin embargo, alertan que un ...
Este fin de semana están en juego 21 mil 856 plazas.
Este fin de semana están en juego 21 mil 856 plazas. (René Soto/Archivo)

Este fin de semana, por primera vez en el país se concursarán las vacantes para promoción docente a cargos de dirección, supervisión y asesoría técnica pedagógica en educación básica.

Con la reforma educativa y la Ley General del Servicio Profesional Docente se busca dejar atrás la estructura vertical de estos ascensos, que antes se definían en las comisiones mixtas de escalafón, integradas por miembros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y la autoridad.

La promoción se lograba gracias al clientelismo sindical y al cumplimiento de algunos requisitos, como grado académico, plan de trabajo, antigüedad, investigaciones y conformación de equipos.

“Por ejemplo, estados que tenían los sistemas federal y estatal, aun con la federalización, tenían dos subcomisiones mixtas. Esos ascensos, aunque oficialmente obedecían al escalafón, en muchos casos dependían de la lealtad a los dirigentes sindicales, pero también a los administradores del sistema que han actuado en forma coludida durante mucho tiempo”, expuso Rodolfo Ramírez Raymundo, especialista en educación e investigador del Instituto Belisario Domínguez del Senado.

Ahora, de acuerdo con los perfiles e indicadores que publicó la Secretaría de Educación Pública (SEP), se espera que directores, subdirectores y coordinadores contribuyan, desde su ámbito específico de acción, a que la escuela ofrezca un servicio de calidad para el máximo logro académico de los alumnos.

Ramírez Raymundo advierte que las expectativas son altas, por lo que se requiere dar seguimiento a los alcances de estas evaluaciones.

“Romper con ese pasado en la promoción es de por sí importante, ahora que la aplicación de los instrumentos nos garantice el personal idóneo como lo establece la ley, eso está en duda.

“Por eso creo que hay que considerarlo como una hipótesis y hay que estar muy pendientes, porque esa evaluación necesita una evaluación, la meta evaluación, ver qué clase de personal para cargos de directivos nos arrojaron”, añadió.

En las nuevas disposiciones, la  SEP señala que los directivos deben contar con conocimientos sólidos  sobre el contenido de los planes y programas de estudio, los procesos de aprendizaje de los alumnos, las prácticas de enseñanza, el desarrollo profesional y la autonomía de gestión escolar.

Asimismo, conocer los principios legales y filosóficos que sustenten el servicio público educativo, la atención a la diversidad sociocultural y lingüística de los alumnos, así como la relación entre la escuela y la comunidad.

“De esta manera, el perfil no solo asegura una base común para el ejercicio de la función directiva, también alienta la suma de esfuerzos de directores, subdirectores y coordinadores hacia un mismo fin”, detalla el documento del servicio profesional docente.

La aplicación de los instrumentos de evaluación se dividirá en dos tipos. Uno es el examen de conocimientos y habilidades para la práctica profesional, que consta de reactivos de opción múltiple que evalúan aspectos relacionados con el conocimiento de la organización y funcionamiento de la escuela.

El examen de habilidades intelectuales y responsabilidades ético- profesionales, también de opción múltiple, examinará las habilidades intelectuales, sus capacidades para el estudio, la reflexión y la mejora continua de su práctica.

Posteriormente, una vez calificados, se conformará una lista de prelación y asignación de nombramientos por entidad federativa, tipo de cargo y función, así como por nivel, tipo de servicio y modalidad.

48 MIL 674 SUSTENTANTES

La Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente informó que la aplicación de los exámenes de evaluación se realizará hoy en 263 sedes y mañana, domingo 21, en 251 de todo el país.

Para el proceso se registraron 48 mil 674 sustentantes, de los cuales 28 mil 398 participan para cargos con funciones de dirección, 11 mil 374 para supervisión y 8 mil 902 para asesoría técnica pedagógica.

No obstante, solo se concursarán 5 mil 721 cargos de dirección, mil 3 de supervisión y 15 mil 141 de asesoría técnica pedagógica. Para el proceso se utilizarán 24 mil 495 equipos de cómputo.

DUDAS

La controversia que generó el anuncio de la Secretaría de Educación la víspera de elecciones, debido a la suspensión indefinida de la evaluación docente y su posterior reanudación, abonó para poner en tela de juicio un aspecto fundamental de la reforma educativa, consideraron expertos en educación.

Manuel Gil Antón, investigador en educación del Colegio de México, indicó que con esas actitudes la autoridad educativa sigue colocando un tema que debería ser estrictamente educativo en el plano político.

Añadió que el problema educativo en México es complejo, por lo que desestimó que un examen sea la solución y consideró que se deben tomar en cuenta aspectos como la formación y las condiciones económicas y sociales en que labora el magisterio.

“Se corre el riesgo de que se entienda que todo se arregla haciendo exámenes. En la medida en que el gobierno y los grupos sociales, incluso magisteriales, sigan disputando en el ámbito político y no atiendan el ámbito de política educativa, en esa medida nos seguiremos alejando de la comprensión de las grandes necesidades del sistema educativo nacional, en las que claramente no basta un examen”, sostuvo.

En tanto, Ángel Díaz Barriga, especialista de la UNAM, coincidió en que un examen no puede ofrecer una dimensión sobre el tipo de liderazgo que ofrecerá un docente como director a su equipo de trabajo.

“El liderazgo académico lo tengo que conquistar con propuestas académicas que inviten al grupo de profesores a entender un proyecto, una meta y a comprometerse con ella, y es un proceso que un examen no puede dar. Un examen no es evaluación”, acotó.