Hoteleros y ambientalistas discuten futuro de Cabo Pulmo

El proyecto Cabo Dorado es el tercer intento de desarrollar un complejo turístico.

Ciudad de México

Esta mañana se lleva a cabo la junta de información pública entre desarrolladores hoteleros, grupos ambientalistas y habitantes de La Ribera y Cabo Pulmo, ambos poblados ubicados a dos horas de San José de Los Cabos, justo en la punta sur de Baja California Sur.

El complejo turístico llevaría por nombre Cabo Dorado si se lleva a cabo, pues es la tercera vez que se intenta construir en este lugar, una estructura hotelera de gran extensión.  El primer proyecto se llamó Cabo Cortés, para después llamarse Los Pericúes. 

Hasta ahora ha expuesto su versión la parte de La Rivera Desarrollos, la empresa encargada de presentar las formas de mitigar el impacto ambiental, a través de un estudio que ellos realizaron y se debe presentar ante el gobierno, llamado Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).

La conclusión de la mencionada empresa, en voz de Francisco Giusseppe Hernández y Óscar Maldonado, este proyecto es "ambientalmente viable, cumple con el marco legal", y "no provocará impactos ambientales significativos", frase que provocó disgusto entre los locales en desacuerdo con el proyecto.

La serie de preguntas y respuestas se ha llenado de cuestionamientos sobre el uso del agua y la disponibilidad del líquido que quedaría para los pobladores, pues esta es un área desértica, a pesar de ser costa.

La principal motivación de los oponentes a Cabo Dorado es que se dañen los bancos arrecifales ubicados en Cabo Pulmo, parque marino declarado como Área Natural Protegida desde 1995.  Habitantes de Cabo Pulmo como Judith Castro, asegura que la MIA está llena de datos falsos o "verdades a medias".

De acuerdo con el Delegado de la Semarnat, José Carlos Cota, de ser ciertas las falsedades que los grupos ecologistas y los habitantes de Cabo Pulmo, están en el documento, Cabo Dorado no se realizará.

De aprobarse la construcción de este complejo hotelero, se edificarían en lo que ahora se llama Punta Arenas, nueve hoteles, el mismo número de accesos a la playa, una nueva aeropista, tres campos de golf y se invertirían tres mil 600 MDD de capital chino y estadounidense. 

Esta reunión finalizará hacia las 17:30 horas y no determinará el futuro de Cabo Dorado, pues meramente cumple con los fines de informar a la población en general, sobre las especificaciones del proyecto.