Negación de trámites y bullying, principales quejas de las minorías

Estudiantes son blanco de las burlas de sus compañeros por hablar lenguas indígenas.

Monterrey

La negación de trámites en instituciones públicas y el bullying asociado al origen étnico son dos de las quejas más frecuentes entre las personas de comunidades indígenas que habitan en Nuevo León.

Zihuame Mochilla, asociación civil que trabaja con este sector de la población, informó que en sus 14 años de trabajo han atendido el llamado de muchos ciudadanos de los pueblos originarios, quienes refieren ser víctimas de discriminación de manera constante.

"Estas personas continuamente refieren ser víctimas de discriminación. Hace algunos años, una persona nos buscó porque había ido a tramitar su credencial de elector al entonces IFE, pero se le solicitaba el certificado de primaria", ejemplificó.

La segregación también se da en las instituciones educativas, pues frecuentemente los menores que hablan lenguas indígenas son el blanco de las burlas de sus compañeros.

"Uno de los problemas que más refieren son las burlas en la escuela porque hablan otra lengua. Trabajamos mucho la identidad cultural para reforzar la autoestima y que las personas jóvenes realmente puedan valorar esto como una cultura", dijo.

Ante este panorama y los datos revelados por el Inegi sobre discriminación por color de piel, Farías cuestionó la cerrazón de la sociedad nuevoleonesa, debido a que ésta originalmente se conformó por migrantes.

Además, mencionó, estas conductas contrastan con el supuesto orgullo de los mexicanos sobre su pasado prehispánico.

"Es una vergüenza que como nación tenemos un orgullo muy grande de este pasado prehispánico, lo tenemos en alta estima, pero ¿qué pasa con el indígena que es vecino nuestro, con quien trabajamos?", criticó.

Agregó que el hostil clima hacia la comunidad indígena y los migrantes provoca que éstos nieguen su origen étnico para no ser rechazados.

Sin embargo, a pesar de la problemática consideró que se han registrado avances, sobre todo en la legislación, pero aunado a ello urge un cambio de mentalidad.

En ese sentido, comentó que las autoridades estatales, incluido el gobernador Jaime Rodríguez, deben tener un lenguaje incluyente, pues sus palabras tienen un fuerte impacto en la población.

"Esa es la responsabilidad de las personas que están en una posición de poder, por la influencia que tienen en la población (...); después tú piensas: 'bueno, si él se atrevió a decir eso...'", indicó.

FSAD