Exhortan a universidades a otorgar becas a hijos de desaparecidos

Diputados locales recomiendan a la Secretaría de Educación y a las instituciones de educación superior a dar facilidades a los familiares de víctimas.

Monterrey

El Congreso del Estado aprobó este lunes un exhorto para que la Secretaría de Educación del Estado y las universidades públicas y privadas otorguen becas completas a estudiantes, cuyos padres sean víctimas de secuestro o desaparición forzada de personas.

   
Actualmente, con las reformas recientemente aprobadas, la ley permite que cuando una persona tenga más de seis meses desaparecida, las familias puedan recibir una carta de presunción de muerte, lo que busca apoyar económicamente con la condonación de las deudas de la víctima, que anteriormente representaban un dolor de cabeza para los deudos.


Sin embargo, eso no solucionaba el problema del desamparo en el que quedan los hijos de las víctimas, al perder el sustento económico de las familias.

Pensando en esta situación, el diputado local del PRI, José Juan Guajardo Villarreal, presentó este lunes un exhorto para pedir a la Secretaría de Educación y a las universidades públicas y privadas que apoyen a estos jóvenes con becas al 100 por ciento.

“Estamos pidiéndole a la Secretaría de Educación que garanticen los estudios al 100 por ciento de estas personas, porque es normal que si el padre de familia, que es la cabeza del hogar, quien lo sostiene, ya no está, la mujer difícilmente va a poder sacar adelante el compromiso de los hijos...

“Y los mismos hijos abandonan la universidad para trabajar y poder ayudar al mantenimiento del hogar, es una iniciativa con sentido social”, explicó.

Para recibir este beneficio, los alumnos deberán presentar la resolución de declaratoria de presunción de muerte, de conformidad a lo establecido en el artículo 705 del Código Civil para el Estado de Nuevo León. 

“El único requisito que debemos poner en estricto derecho es: que se desahogue el procedimiento que establece el Código Civil para que se obtenga la presunción de muerte y se obtenga este beneficio, es decir, no lo dejamos abierto a que cualquier, ahora sí “vivo”, quieraaprovecharse de este beneficio de decir: ‘No estoy y vamos a recibir esto’”, dijo.

José Juan Guajardo reconoció que la cifra de jóvenes en esta situación es incierta, ya que también en ocasiones eran las mujeres las que eran el sustento del hogar, y fueron víctimas de alguno de estos delitos, dejando en el abandono a estudiantes.