Con batucada y banda comenzó la fiesta de la CNOP

El baile, la música, el tumulto y las confusiones para ingresar fueron parte de la fiesta priista que se vivió en la calle.

Guadalajara

Hoy se celebraron en Guadalajara los 70 años de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) que se realizó en Jalisco, en el Teatro Degollado, justo en donde nació el organismo priista y la fiesta comenzó en la calle con banda y batucada, con la que invitaron a muchos de los simpatizantes priistas a bailar.

"Es para que entren con mucho entusiasmo", comentó uno de los integrantes de la Batucada Teco Amarela, que estaba a un costado del teatro. Y con ese entusiasmo ingresaron el gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, uno de los últimos en ingresar al teatro, quien llegó seis minutos después de las 13:00 horas, hora a la que estaba programado el comienzo del evento. Llegó caminando por la plaza La Liberación, acompañando al líder nacional de los priistas, César Camacho, la secretaria de la CNOP, Cristina Díaz y rodeados por una gran cantidad de otros funcionarios estatales y municipales, como el alcalde de Guadalajara, Ramiro Hernández. Todos protegidos por vallas humanas y vallas hechas con las pancartas más grandes, además de las vallas metálicas que había colocadas por todo el frente y el costado del teatro.

Para entonces, la batucada y la banda ya tocaban al frente del recinto cultural mezclando notas y ritmos con gritos y porras eufóricas de los simpatizantes priistas, para recibir también al secretario de Gobierno, quien llegó once minutos después de las 13:00, llevando del brazo a la actriz Carmen Salinas, quien también fue parte del acto protocolario, en el que nuevamente se declaró priista de corazón y quien dijo que posiblemente ahí estaba el próximo presidente de la República, lo que provocó que varios voltearán a ver a Aristóteles Sandoval, como Ramiro Hrrnández o Hugo Contreras, presidente del PRI Jalisco.

El baile, la música, el tumulto y las confusiones para ingresar fueron parte de la fiesta priista que se vivió en la calle, con más de uno molesto por la dificultad para caminar por la calle o ingresar al teatro, y en la que las edecanes vestidas de negro y algunos invitados se dieron tiempo para bailar banda o tomarse fotos de grupo.