Desde 2007, un ataque diario contra militares

El año "negro" para el Ejército, luego de que sus efectivos salieron de los cuarteles, fue 2011, con 1,009 choques armados; hasta 2012 detuvo a 2 mil 560 delincuentes y 405 resultaron heridos.
Hubo un tiroteo entre militares y presuntos delincuentes, el cual duró 15 minutos.
(Cuartoscuro)

México


[Dé clic sobre la imagen para ampliar]

Desde que los militares salieron de los cuarteles hace nueve años para combatir al crimen organizado se han registrado 3 mil 769 agresiones armadas en su contra, lo que implicó, en promedio, un ataque cada día y ocasionó el fallecimiento de 236 soldados.

Una de las embestidas más graves ocurrió el 1 de mayo de 2015, cuando el cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) derribó con lanzacohetes el helicóptero Cougar EC-725 de la Fuerza Aérea Mexicana y mató a ocho efectivos del Ejército (además de una policía federal).

La aeronave de 27.5 millones de euros había participado en cuatro operaciones de relevancia contra cárteles del narcotráfico para un total de 155 misiones durante las 290 horas de vuelo que acumuló en 14 meses de servicio activo, según se desprende de un informe de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) obtenido por MILENIO.

El reporte titulado "Agresiones contra el personal militar" documenta los enfrentamientos ocurridos desde 2007 (cuando el entonces presidente Felipe Calderón ordenó el despliegue de 6 mil soldados en Michoacán para iniciar la lucha contra el narco) hasta el 1 de febrero de 2016.

En ese periodo hubo 3 mil 769 ataques de grupos de la delincuencia organizada; 2011 fue el año "negro" para efectivos del Ejército, que registraron mil nueve agresiones.

La Defensa Nacional señala que en 2012 ocurrieron 814; mientras que en 2010 fueron 621 y en 2013 la cifra se ubicó en 482.

Durante los choques armados, el Ejército detuvo a por lo menos 2 mil 560 presuntos agresores que aceptaron rendirse y dejar sus armas, mientras que otros 405 resultaron heridos.

El número de supuestos criminales capturados y lesionados en las balaceras con personal militar corresponde al periodo entre 2007 y 2012, precisa la Defensa Nacional.

La secretaría federal dejó de llevar el registro de bajas civiles (tanto de supuestos agresores como de víctimas "colaterales") a partir de 2013.

"Con motivo de los criterios orientadores del pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, así como de la reforma al Código de Justicia Militar publicada en el Diario Oficial de la Federación el 13 de junio de 2014, el fuero militar no es competente para conocer los casos en que existan víctimas civiles por violación a sus derechos humanos.

"Consecuentemente no se cuenta con información estadística sobre agresores civiles muertos, heridos, detenidos y personas ajenas a los hechos, fallecidas durante las agresiones", explica la Sedena.

De los más de 900 ataques perpetrados en el actual sexenio, la mitad se llevó a cabo en Tamaulipas, donde actúan Los Zetas y el cártel del Golfo, el primer grupo considerado como el más violento que opera en México, dijeron mandos castrenses.

Sin embargo, el cártel de Jalisco Nueva Generación fue el que en una sola acción ocasionó el mayor número de víctimas mortales durante esta administración.

Sus sicarios derribaron el helicóptero Cougar de la FAM que participaba en la Operación Jalisco, con saldo de tres capitanes segundos, un subteniente, tres sargentos segundos y un teniente muertos.

La empresa Eurocopter entregó esta aeronave el 5 de diciembre de 2013 y el primer vuelo se efectuó el 18 de marzo de 2014.

A bordo se efectuaron cuatro acciones relevantes contra el narcotráfico: en apoyo al Estado Mayor de la Defensa Nacional, a la 11 Región Militar, así como a las operaciones denominadas Tierra Caliente y Jalisco.

Las tripulaciones participaron en 54 misiones para reducir la violencia, 61 de transporte aéreo, 37 de adiestramiento, una de evacuación paramédica y dos "vuelos de aceptación".

El segundo lugar por el mayor número de militares fallecidos en un evento data del 3 de agosto de 2013 en Reynosa, Tamaulipas, donde murieron cinco efectivos del Ejército. Otros cuatro fallecieron durante un enfrentamiento el 12 de mayo de 2014 en Guachinango, Jalisco.