WOLA: fuerzas mexicanas detienen migrantes con apoyo de EU

A través del Programa Frontera Sur se detuvo a más migrantes y se bloquearon sus vías de tránsito poniéndolos ante mayores riesgos, según un reporte de la Oficina para América Latina de Washington.
Entre los centroamericanos rescatados se encuentran 6 menores de edad y 24 mujeres.
Entre julio de 2014 y junio de 2015 México detuvo a 71 por ciento más migrantes centroamericanos que un año antes. (Milenio Digital)

Ciudad de México

De acuerdo con un reporte de la Oficina para América Latina de Washington  (WOLA), a través del Programa Frontera Sur se ha detenido a un mayor número de migrantes y se han bloqueado sus vías de tránsito poniéndolos ante mayores riesgos.

Entre julio de 2014 y junio de 2015 México detuvo a 71 por ciento más migrantes centroamericanos que un año antes como parte de la ofensiva que con ayuda estadunidense emprendió para tratar de frenar y disuadir a los migrantes de pasar por México hacia Estados Unidos, de acuerdo con un estudio de la Oficina para América Latina de Washington  (WOLA).

En el estudio “El control aumentado en la frontera sur de México. Una actualización sobre la seguridad, la migración y el apoyo de EE.UU.” se revela que México, a través del Programa Frontera Sur, implementado desde julio de 2014, ha aumentado la presencia de agentes de migración y de las fuerzas de seguridad, como agentes del Instituto Nacional de Migración (INM), de la Policía Federal y de la Gendarmería para detener a los migrantes que intentan cruzar por México hacia Estados Unidos.

WOLA denuncia que incluso en las líneas ferroviarias, las empresas han comenzado a emplear a más personal de seguridad privada para vigilar los trenes y las vías.

Incluso se advierte que las medidas de control más visibles y agresivas implementadas bajo el Programa Frontera Sur “han impedido a los migrantes acceder a los trenes, los han bajado de ellos y han realizado redadas en establecimientos cercanos a las vías frecuentados por migrantes, deteniendo a miles”.

Sin embargo, alerta que “el aumento de las detenciones y la rápida deportación de los migrantes no han ido acompañados de una mayor capacidad para identificar a aquellos que necesitan protección”.

“En lugar de ver este intenso movimiento de personas como una crisis de refugiados y de protección, el gobierno mexicano lo trata como un asunto de administrar grandes flujos de personas”, considera WOLA.

En el estudio se detalla que en 2014 y durante los primeros siete meses de 2015, México sólo otorgó la condición de refugiado a aproximadamente el 21 por ciento de las solicitudes recibidas, por lo que se considera que hay una “falta de conciencia o entendimiento del derecho a solicitar asilo”.

Se evidencia también que estas acciones emprendidas a través del Programa Frontera Sur han sido insuficientes para disuadir a los migrantes de emprender el viaje, y que lo que han provocado es un cambio en la forma de viajar de los migrantes, poniéndolos en situaciones de mayor riesgo.

“Con menores posibilidades de abordar el tren en Chiapas, los migrantes y los traficantes ahora emplean diferentes y peligrosas rutas y formas de transporte, entre otras a pie, y mediante vehículos y embarcaciones. Estas rutas a menudo dejan a los migrantes expuestos a nuevas vulnerabilidades, a la vez que los aíslan de la red de albergues establecidos a lo largo de las rutas tradicionales”, revela el estudio de WOLA.

WOLA da cuenta que para estas acciones de bloqueo a la migración en el sur de México, Estados Unidos ha brindado apoyo y recursos, que “aunque hay poca transparencia” se sabe que ha proporcionado “unidades receptoras, equipos y entrenamiento”. Sin embargo, esta ayuda ha sido mínimamente utilizada por México.

“Apenas han tenido uso y según se informa son inadecuados para el terreno de esta región. Por ejemplo, torres de observación donadas por los Estados Unidos sirven de poco en el terreno boscoso que se encuentra en la frontera de México con Guatemala. También se observó que los equipos biométricos donados estaban en desuso, o se utilizaban sólo esporádicamente”, detectó WOLA.

Lo que sí ha aumentado son los retenes móviles y las instalaciones aduaneras. Según WOLA estos retenes han permitido al INM cambiar de ubicación con frecuencia para atrapar a migrantes y traficantes.

“La intensificación de la intercepción de migrantes en México redujo la sensación de urgencia de los de raíz centroamericana, entre otras, los altos niveles de violencia y pobreza, y la falta de oportunidades”.

Prueba de que en México se está deteniendo al mayor número de migrantes, son las cifras de niños no acompañados asegurados: “mientras México detuvo a un 67 por ciento más provenientes de El Salvador, Honduras y Guatemala entre octubre de 2014 y septiembre de 2015 en comparación con el mismo periodo el año anterior, las autoridades de Estados Unidos detuvieron a un 45 por ciento menos durante este mismo periodo”.

Ante este panorama, WOLA recomienda una mayor presencia de personal judicial, fiscal y de investigación penal, adecuadamente capacitado y libre de corrupción, en la zona de la frontera sur. Esto para desentrañar las redes del crimen organizado y seguir los rastros del dinero para llegar a los que se benefician del narcotráfico, la trata de personas, el secuestro y la extorsión de migrantes.

“En nuestro informe de junio de 2014 emitimos una recomendación similar, pero desde entonces solo se han dado pequeños pasos en esta dirección fundamental”.

Para WOLA, la ayuda de EU destinada a la frontera sur “debería ir más allá del objetivo de la Iniciativa Mérida”, porque ha provocado “un aumento de los abusos, mientras que no ha evitado las actividades ilegales en la zona fronteriza”.

Por lo tanto considera que con la ayuda de EU México debe ir más allá de un enfoque de gestión y “debe priorizar los esfuerzos por identificar, evaluar y proteger a las personas vulnerables y los solicitantes de asilo”.

WOLA concluye que México debe desarrollar alternativas a la detención masiva de migrantes, en especial a la niñez, así como mejorar las condiciones de detención y  facilitar un mayor acceso a las instalaciones a los defensores de los migrantes y trabajadores humanitarios.