Violencia debilita al sistema político

Andreas Schedler, profesor del CIDE, considera que el “combate contra el narcotráfico” representó una nueva guerra civil.
Es una especie de “muerte lenta para la democracia”, afirma.
Es una especie de “muerte lenta para la democracia”, afirma. (Especial)

Toluca

La relación que existe entre democracia y crimen organizado es innegable, mientras una se debilita, otra va ganando relevancia en los ámbitos políticos, sociales y educativos, hasta llegar a la normalización de la violencia, explicó el profesor del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), Andreas Schedler, durante una conferencia dictada en la Casa Toluca del Colegio Mexiquense A.C.

El investigador señaló que al limitar la acción de los ciudadanos, así como las opciones disponibles, la violencia criminal organizada va debilitando al sistema político y social, siendo una especie de "muerte lenta para la democracia. "Lo que estamos viviendo en México y en otros países de América Latina es la convivencia de violencia organizada con democracia electoral, democracias violentas, es parte de los nuevos lugares comunes, de la desigualdad".

Para el catedrático la "guerra contra el narcotráfico" representó en términos generales una nueva guerra civil, puesto que generó niveles de violencia elevados, desbordando incertidumbre, opacidad y suspicacia en la política, así como otros efectos en materia de derechos humanos, libertad de expresión y la competencia electoral.

TE RECOMENDAMOS: Quitar fuero no es la solución contra corrupción

Durante la conferencia "Democracia y Violencia Criminal Organizada", el especialista recordó que de 2007 a 2011 en el país ocurrió el asesinato de 68 activistas sociales, en 2015 se sumaron a esta cifra cuatro defensores del medio ambiente, mientras que desde 1990 al menos 35 curas católicos forman parte de dichas estadísticas, lo que comprueba que "la violencia se ha convertido en un recurso para la resolución de conflictos políticos y privados".

En materia de competencia electoral, indicó que en los municipios de México cohabitan poderes fácticos y grupos armados o criminales que influyen o determinan las agendas en materia de seguridad, lo cual puede constatarse con el asesinato de al menos 37 activistas de diversos partidos políticos, así como 333 ataques violentos a funcionarios subnacionales, 18 estatales y 47 municipales.

La conferencia a la que también asistió Humberto Benítez Treviño, presidente del Colegio Mexiquense, estuvo basada en el libro "En la niebla de la guerra. Los ciudadanos ante la violencia criminal organizada", que reúne el análisis de una muestra de 2 mil 400 cuestionarios, así como 480 entrevistas, en las que ciudadanos exponen sus principales ideas sobre los actores, actitudes y pensamientos acerca de la violencia.

KVS