Violencia en Honduras impulsó el éxodo a EU

Paloma Guillén Vicente señaló que guatemaltecos y salvadoreños emprenden el viaje hacia el norte por razones de pobreza.
Estuvo en una reunión con senadores.
Estuvo en una reunión con senadores. (Guillermo Perea/Archivo/Cuartoscuro)

México

La violencia que se vive en Honduras, en especial en las zonas de San Pedro Sula y Tegucigalpa, propició el éxodo de niños migrantes centroamericanos no acompañados hacia Estados Unidos y la crisis humanitaria que ahora se registra.

En una reunión con comisiones del Senado para analizar el tema de la migración infantil sin acompañamiento, la subsecretaria de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, Paloma Guillén Vicente, expuso que esa zona de Honduras es clasificada como el espacio geográfico más violento del mundo.

En México, el flujo migratorio de niños centroamericanos no acompañados mostró un fuerte incremento hasta junio anterior, en relación con el mismo periodo del año pasado.

De acuerdo con Paloma Guilén, el flujo se origina principalmente en tres países: Honduras, Guatemala y El Salvador, pero la gran mayoría proviene de territorio hondureño.

Migran hacia Estados Unidos para alejarse de los altos niveles de violencia que se registran en ese país centroamericano, en especial en la región de San Pedro Sula; en tanto que los guatemaltecos y salvadoreños lo hacen por razones de pobreza.

“Estados Unidos está teniendo más niños allá, nosotros estamos teniendo más niños acá. Pero esos niños no acompañados provienen, en su gran mayoría, por decir un número, 70 por ciento de Honduras”, indicó.

“Este número se ve fuertemente aumentado por la cantidad de hondureños. O sea, ese país está viviendo una temporada completamente difícil y especial. San Pedro Sula, que es la zona de donde viene la mayoría de los niños, está siendo afectada por una ola de violencia, con 97 homicidios por cien mil habitantes”.

Guillén Vicente refrendó el compromiso del gobierno federal para coadyuvar a la solución de esta situación, y reconoció que México y Estados Unidos son corresponsables de este fenómeno que ha derivado en una crisis humanitaria.

La subsecretaria expuso que la situación se agrava para los infantes y adolescentes de Centroamérica, pues son recluidos en estaciones de detención, mientras que cuando se trata de mexicanos, son repatriados porque así lo establecen las leyes estadunidenses.