Vinculan a proceso a dos ex funcionarios del penal del Topo Chico

La fiscalía consideró que la ex directora Gregoria Salazar y el ex sub comisario Fernando Domínguez Jaramillo, permitían el acceso de armas y drogas, lo que contribuyó a la riña y muerte de 49 reos.

Monterrey

Los ex funcionarios del penal del Topo Chico, Jesús Fernando Domínguez Jaramillo, y la ex directora, Gregoria Salazar, tuvieron este jueves un día de audiencia desde las 9:00 hasta las 18:05.

En ella, un juez de control los declaró vinculados a proceso por considerarlos responsables de abuso de autoridad y homicidio calificado por omisión.

Durante la audiencia, el juzgador valoró las declaraciones de 12 reos que comparecieron como testigos ante el agente del Ministerio Público, entre ellos 'El Credo', y las de 23 celadores que estaban en el lugar al momento de los hechos.

Tras escuchar todas las diligencias, el juzgador consideró que estas personas sí habían incurrido en ese delito porque sabían de antemano que había inseguridad en el reclusorio, que permitían el acceso de armas, drogas y aparatos electrónicos, además de que no pusieron un alto

También estaban enterados que había grupos de la delincuencia organizada que se disputaban el centro penitenciario, y que a pesar de ello jamás pusieron un freno, razón por la que son considerados del delito de homicidio calificado por omisión

Por su parte, la defensa de los dos ex funcionarios argumentó que no podían ser considerados responsables porque no se encontraban en el lugar al momento de los hechos, ni tampoco autores materiales porque no estaban en el lugar, y que incluso habían llegado a tranquilizar y calmar la situación.

Sin embargo, la fiscalía presentó pruebas donde asegura que las celdas se encontraban todas sin candado y que los reos podían andar libre de día y de noche, y que esta condición de permisión llevó a la situación de que los integrantes de la delincuencia organizada tuvieran el control del reclusorio.

En su declaración, los ex funcionarios negaron ser responsables asegurando que sus superiores tenían informes de las condiciones del penal y que faltaban candados, pero que nunca les hicieron caso.

Fernando Domínguez señala que desde el 2013 notificó de esta situación y que en el cambio de administración, el año pasado, también dio un informe concreto de las condiciones en que se encontraban y de los grupos criminales y líderes que había en el lugar, pero nunca dieron una solución.