Aprueba CEE topes para precampañas y campañas 2015

No sólo serán integrados por las prerrogativas que entregue la Comisión Estatal Electoral, sino también por las aportaciones que permita la ley.
El incremento real fue de 16 por ciento, tanto para campañas como para precampañas.
El incremento real fue de 16 por ciento, tanto para campañas como para precampañas. (Especial)

Monterrey

Los candidatos a la gubernatura del Estado podrán gastar prácticamente casi un 50 por ciento más de lo que sus antecesores en 2009.

La Comisión Estatal Electoral fijó los montos en topes de campaña por 49 millones 929 mil pesos para 2015, un incremento de 48 por ciento.

En la elección de 2009, los abanderados de los distintos partidos políticos contaban con un límite de 33 millones 612 mil pesos.

Los límites de gastos de campañas se establecen con base en los índices de inflación, la cantidad líquida fijada para los topes de gastos de campaña para las elecciones locales y federales en la entidad de la elección anterior, el número de electores, el número de secciones, el área territorial, la densidad poblacional y la duración de la campaña, de acuerdo al artículo 177 de la Ley Electoral del Estado.

Una de las razones para el incremento en el monto es que en la elección anterior aún no se tenían los resultados del Censo de Población y Vivienda del INEGI, que se llevó a cabo en 2010, y corresponde a uno de los factores más importantes con los que se calcula este monto. 

Los gastos de campaña de los candidatos no provienen únicamente del financiamiento público, y pueden recibir hasta el 10 por ciento del tope de militantes, simpatizantes u otras personas afines a su causa.

La Ley Electoral del Estado les permite también contar con recursos de militantes de sus respectivos partidos políticos, éstos fondos están conformados por las cuotas ordinarias y extraordinarias de sus afiliados, y por las cuotas voluntarias y personales que los candidatos aporten exclusivamente para sus precampañas o campañas establecidas en forma libre por la dirigencia u órganos competentes de cada uno.

Así como el financiamiento por parte de simpatizantes que estará conformado por las aportaciones o donativos, en dinero o en especie, otorgadas a los partidos políticos en forma libre y voluntaria por personas físicas o morales, mexicanas con residencia en el país.

Quedan excluidas las aportaciones voluntarias de iglesias, sindicatos, sociedades mercantiles, funcionarios públicos y la delincuencia organizada.