“Thank’s dears senators”, protesta de perredistas

Alejandro Encinas recriminó a priistas, panistas y verdes, el día que “despojaron” a la nación de los bienes públicos.
Aspecto de la sesión dominguera.
Aspecto de la sesión dominguera. (Javier García)

México

En la primera sesión dominguera del Senado, la izquierda evangelizó al pleno. Salmos llegaron a la tribuna. No había un párroco o cura frente a sus siervos, sino el ex jefe de Gobierno, Alejandro Encinas, quien recriminó a priistas, panistas y verdes, que el día que ellos “despojaron” a la nación de los bienes públicos, en todas las iglesias de todo el mundo se condenó la codicia y la avaricia.

Encinas dio lectura a la cita de Patricio Lumumba que, dijo, se debió haber escuchado el sábado pasado en los púlpitos de todo el mundo por el día de la codicia.

Citó la frase que está contenida en el Antiguo Testamento: “Hay de aquellos que planean injusticias, que traman el mal durante la noche y al despuntar la mañana lo ejecutan, porque son gente poderosa. Codician los campos y los roban, codician las casas y las usurpan, violando los derechos arruinan al hombre y lo despojan de su herencia. Nos han despojado de todo y se han repartido nuestras tierras. Se han apoderado de nuestra hacienda y no hay quién nos la devuelva. Pero cuando la asamblea del pueblo distribuya nuevamente sus tierras, no habrá parte para ellos”.

No hubo respuesta de los aludidos, pero la defensa de la reforma continuó por parte del priista David Penchyna y el panista Jorge Luis Lavalle.

A diferencia de la misa del último día de la semana, el evangelio legislativo comenzó impuntal con una hora y media de retraso. El cuarto día del periodo extraordinario para discutir las leyes energéticas, inició a las 13:30. Zoé Robledo hizo ver el cansancio de los priistas y panistas después de la sesión del sábado que terminó poco antes de las 3 de la mañana de ayer. “Les advierto, nosotros no nos vamos a cansar”, expresó el perredista. 

Horas antes, los perredistas presentaron su nueva protesta pacífica: “Thank’s dears senators”, rezaba el mensaje colocado en los ventanales de las oficinas perredistas. Un día antes decía “Y cuando México despertó”, en referencia al cuento corto de Augusto Monterroso, “El dinosaurio”.

Sin contratar campañas de publicidad o espectaculares, el PRD se ha manifestado en un gran escaparate de tamaño familiar, pues esta técnica ya la había utilizado, aunque pasó casi desapercibido, el senador Isidro Pedraza.

El legislador colocó en su oficina una pantalla luminosa que se observaba desde la explanada del Senado, señalando que “Los de arriba (las oficinas de PRD están debajo de las de PRI y PAN) no quieren debatir”, refiere una parte del largo mensaje que aparece de abajo hacia arriba como un telepromter.

Ayer, los perredistas presentaron su protesta en inglés con la figura de un Tío Sam recibiendo una bombilla con el nombre de CFE de regalo y agradeciendo “sincerly”.

En el pleno, continuaba el debate. Ya habían pasado al menos cuatro horas de discusión en lo general y El niño verde, Jorge Emilio González, coordinador del PVEM, descendía de su flamante Audi A6 negro, recordando el dicho popular: “Tarde, pero sin sueño”.

La discusión en tribuna fue acaparada por la izquierda. Perredistas subieron una y otra vez para rechazar la reforma, mientras PRI, PAN y Verde, en menor medida, defendieron que las modificaciones mejorarán a Pemex y CFE.

Los priistas, aunque en desacuerdo con los argumentos del grupo de Barbosa, se mantienía en sus escaños. Poco se vio que su coordinador, Emilio Gamboa, abandonara el salón, a diferencia de los panistas, quienes provocaron el reclamo de PRD y PT, cuando el ala izquierda del pleno se observaba casi vacía.

“Presidente, diez compañeros que aquí sobreviven, yo creo que los compañeros del PAN deben estar en misa de las cinco de la mañana, no regresan, los esperamos pronto”, expresó Layda Sansores, quien calificó el pleno como un circo, donde, dijo, el mayor escapista es Carlos Romero Deschamps.

Víctor Hermosillo, del PAN, pidió que el debate no se generalizara ni se dividiera en buenos y malos. “Dividir esas situaciones crea conflictos muy difíciles de superar. No creo que existan situaciones totales para la humanidad, lo que sí hay es gente decente e indecente”.