Solo 53% de mexicanos prefiere la democracia

México, por debajo del promedio de los países de América Latina.
La mayoría de la población considera que el régimen inició en 2000.
La mayoría de la población considera que el régimen inició en 2000. (Octavio Hoyos)

México

A pesar del pasado democrático del país, solo poco más de la mitad de la población (53 por ciento) apoya la permanencia del sistema de gobierno por encima de otros, lo que coloca a México por debajo del promedio de los países de América Latina.

El "Informe país sobre la calidad de la ciudadanía en México", desarrollado por el IFE, revela que 23 por ciento de la población prefiere un gobierno autoritario y de mano dura contra uno democrático; a 18 por ciento le da lo mismo.

Hay que recordar que en 2012, según datos de la Secretaría de Gobernación, el respaldo al sistema democratico alcanzaba 58 por ciento; sin embargo, durante los últimos años se ha presentado una caída en la preferencia de los mexicanos por el régimen.

El informe también destaca que la mayoría de la población considera que México se volvió democrático hasta 2000, cuando el PAN ganó las elecciones presidenciales, con Vicente Fox.

"Entre los ciudadanos prevalece una visión que puede ser interpretada como electoral o elitista de la democracia, más allá de percibirla como un sistema que establece las mismas reglas para todos, o uno conducente para la colaboración y para resolver problemas comunes", dice el estudio.

En general, los mexicanos tienden a relacionar la democracia con funciones que no le corresponden, como el desarrollo económico o el combate a la pobreza, acciones contrarias a las que debe tener, que es el estado de derecho, la ampliación de derechos políticos y civiles, y la inclusión social plena de las minorías.

En ese sentido, las diferencias entre la ciudadanía representan una marca distintiva en esta preferencia, ya que a medida que los ciudadanos cuentan con más educación, preferieren de manera significativa un sistema democrático sobre uno autoritario.

Las personas con educación de posgrado demuestran su apoyo por la democracia 28 por ciento más que los que no han terminado la primaria.

Además hay una relación positiva y significativa entre el nivel de ingreso económico de los ciudadanos y el apoyo que le dan al sistema.

En cambio, los mexicanos que viven en un hogar con un ingreso mensual de uno a dos salarios mínimos apoyan el régimen 19 por ciento menos que quienes viven en un hogar con un ingreso entre 10 y 30 salarios mínimos.

A su vez, aquellos que se identifican como "indígenas, negras o mulatas suelen preferir significativamente menos la democracia" frente a quienes se identifican como blancos o mestizos.

En el caso de las personas indígenas, 50 por ciento está a favor de la democracia, en comparación con 53 por ciento de las personas blancas; 54 por ciento de las mestizas, y 38 por ciento de las negras o mulatas.

Otro elemento clave para la calidad de la democracia es la confianza social, la cual permite una mayor organización para demandar más de sus gobernantes y resolver problemas comunes.

Sin embargo, en ese rubro apenas 28 por ciento de los mexicanos dijo confiar en las personas, cifra menor a la recabada por la Segob en 2012, donde el indicie llegó a 30 por ciento.

La confianza en las instituciones y organizaciones políticas y sociales es otro de los elementos claves de la democracia que ha disminuido en los últimos años y que no supera la mitad de los encuestados, con excepción del Ejército (62 por ciento), los maestros (56 por ciento), y las iglesias (55 por ciento).

Además, los mexicanos tienden a confiar un poco más en el gobierno federal que en el estatal o municipio (36 frente a 30 por ciento); mientras que la confianza en los partidos políticos y los diputados está por debajo de 20 por ciento, y la confianza en la autoridad electoral es de 34 por ciento.