Sociedad debe participar en Constitución de CdMx

El Instituto Belisario Domínguez del Senado considera que la Constitución de la Ciudad de México
Sesión en el Senado.
Sesión en el Senado. (Juan Carlos Bautista)

Ciudad de México

La Constitución de la Ciudad de México tendría que reconocer el activismo ciudadano en la capital y contemplar espacios innovadores de participación para recoger las inquietudes, necesidades e intereses de la diversidad de grupos y barrios que la habitan, señaló el Instituto Belisario Domínguez (IBD) del Senado.

De acuerdo con su estudio "La Constitución de la Ciudad de México ¿qué, cómo, cuándo y para qué?", uno de los mayores desafíos del proceso constituyente es que la sociedad se lo apropie, y éste es un punto medular para obtener legitimidad y perdurabilidad, puesto que no es concebible un nuevo contrato social sin la participación de la sociedad.

"Si lo que el proceso constituyente pretende es dar un ejemplo de democracia en el país, es indispensable dar voz a los ciudadanos. Una alternativa es convocar a un referéndum para que la ciudadanía ratifique el texto aprobado por la Asamblea Constituyente", se propone el documento.

Recordó que este procedimiento jurídico se realizó en 1776, con la primera Constitución local americana, la de Virginia, ytambién en 1793, con la Constitución francesa; "de hecho, los procesos refrendarios para la aprobación de las constituciones son hoy una regla generalizada en el mundo".

Aunque el referéndum no está presente en la reforma constitucional, el IBD sugirió que el Constituyente podría establecerlo en la Constitución de la Ciudad de México, y convocar al primer ejercicio de refrendo en el país para ratificar la Constitución que ellos elaboraron.

"Un referéndum podría terminar con los cuestionamientos de los ciudadanos hacia las reglas de integración de la Asamblea Constituyente, como: que es un proceso controlado por las élites de los partidos políticos, que a su vez impusieron obstáculos excesivos a los ciudadanos interesados en participar", agregó.

Por otra parte, el Instituto Belisario Domínguez advirtió que quizá no sea exagerado afirmar que el éxito del proceso constituyente y de la nueva Constitución de la Ciudad de México, depende en buena medida de los efectos que el nuevo orden legal tenga en la calidad y acceso a los bienes y servicios públicos.

Derechos como: acceso suficiente y de calidad al agua potable; recolección y gestión de desechos; transporte público;alumbrado público; parques y áreas verdes; seguridad pública; ordenamiento urbano y territorial; regulación y control delcatastro y el registro de propiedad; es decir, todos aquellos que facilitan o dificultan la vida en una ciudad, o el llamadoderecho a la ciudad.

De ahí la importancia de que la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México establezca criterios y atribuciones claras en la distribución y coordinación de facultades para la provisión de bienes y servicios públicos, señaló el IBD.