Al Senado ahora lo conocen como el de los 'sobrevivientes'

Luego de pasar varias semanas internado y sufrir la amputación del pie, el legislador Miguel Barbosa vuelve a ocupar su escaño.
La sesión inició hasta que se acomodó en su lugar.
La sesión inició hasta que se acomodó en su lugar. (Claudia Guadarrama)

México

Ovacionado por legisladores de todos los partidos, el coordinador del PRD en el Senado, Miguel Barbosa, alcanzó ayer su primera meta en este periodo: entrar de pie al salón de plenos en el primer día de trabajos.

Apoyado en sus muletas, el perredista dejó la silla de ruedas que utiliza desde que en la última semana de noviembre los médicos le amputaron el pie derecho por una diabetes mal cuidada.

No obstante, el Senado de "sobrevivientes", como le dicen ahora, inició incompleto su segundo periodo de sesiones. La panista Maki Ortiz, quien fuera subsecretaria de Salud en el sexenio pasado, no se ha reincorporado. Sigue enferma después de sufrir un derrame cerebral a finales del año pasado.

Angélica de la Peña se reincorporó tras una operación por obstrucción intestinal en enero; la nayarita Marta Elena García sigue en tratamiento de quimioterapia, por cáncer de seno, pero ayer acudió sonriente y se declaró "una guerrera que sigue adelante"; la colimense Iztel Ríos de la Mora, con su bastón y zapatos bajos, se reincorporó tras el choque vehicular ocurrido el año pasado cuando un camión embistió su automóvil y la dejó grave.

Con dificultades respiratorias, la senadora Mónica Arriola hilvanó un discurso para reclamar que se informe a la población de la epidemia de influenza A/H1N1, de la que ella convalece. Hizo esfuerzo, jaló aire y demandó a las autoridades aplicar una campaña informativa similar a la ocurrida en 2009.

El lugar del panista Octavio Pedroza lució vacío. El potosino también convalece de influenza.

Todo el trayecto, desde el salón de Pasos Perdidos hasta el pleno, Barbosa lo hizo acompañado del coordinador priista Emilio Gamboa, y el panista Ernesto Cordero, ante quienes dijo que en esta cámara todos son sus amigos, pero ellos son sus "hermanos".

En el recorrido de 40 metros hacia su escaño lo interceptó la priista Marcela Guerra, quien le plantó un tronado beso en la mejilla, mientras tomaba el rostro del perredista entre sus manos.

Avanzó y alcanzó la fila donde se colocan los priistas Joel Ayala, Hilda Escalera, Arely Gómez e Itzel Ríos entre otros, un nuevo aplauso arrancó la sonrisa del líder perredista, que no terminaba de llegar a su lugar, porque era nuevamente atajado en el pasillo, ahora por la neoleonesa Ivonne Álvarez, quien se fundió en un cálido abrazo con Barbosa.

El líder perredista se colocó a un lado de su escaño, tomó con firmeza los antebrazos de la silla, colocó en el piso su único pie y solo, sin pedir la ayuda del personal de Protección Civil, tomó su lugar en el pleno, junto a la vicecoordinadora Dolores Padierna, a quien confió el liderazgo en el último tramo del pasado periodo de sesiones al que ya no pudo asistir.

Y nuevamente otro aplauso invadió el recinto de Reforma e Insurgentes.

El presidente de la Mesa Directiva, Raúl Cervantes, no quiso iniciar la sesión, sino hasta que Barbosa se acomodó en su escaño. Entonces tocó la campanilla y pidió un minuto para manifestar que no es un tema menor darle la bienvenida y el perredista alzó la mano para saludar y mandar besos al aire.

Se puso de pie y emitió un breve discurso, para agradecer las muestras de cariño y solidaridad. "No sé si es un término político, pero ¡los quiero mucho!", manifestó emocionado entre nuevos aplausos.

Reiteró que sufre las consecuencias de un descuido propio en su salud, "pero me siento muy honrado, muy lleno de emoción de estar esta mañana acá con ustedes y decirles que el Senado no solamente es una institución política, legislativa, que discute, que debate, que se diferencia entre las diferentes posiciones ideológicas que se tienen acá. Diría que estas muestras de afecto lo que han creado es una institución humana, capaz de conmoverse con el dolor".

Vinieron los reconocimientos y parabienes del priista Gamboa, que daba cuenta de otros senadores enfermos. Del panista Jorge Luis Preciado; del petista Manuel Bartlett, y de la vicecoordinadora perredista, quien hizo notar que en todo momento el Senado y su bancada aguardaron su llegada con cariño.

Al término de la sesión, el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Jorge Luis Preciado, celebró un convivio con el personal adscrito a la Jucopo. Asimismo, este día lo llevará a cabo con el personal del grupo parlamentario de Acción Nacional en la Cámara alta.