Sedena deberá entregar lista de militares muertos

El IFAI ordenó que la dependencia entregue una lista de los militares fallecidos por narcotráfico, enfermedad o accidente en un periodo de dos años. 
Por aire y por tierra las fuerzas del Ejército marcharon por la ciudad.
El IFAI resolvió que se debe revelar la cantidad de militares muertos por enfermedades o causas ajenas al narco (Especial.)

México

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) deberá entregar la estadística de militares fallecidos por cualquier causa, desglosada por fecha, entidad federativa y sexo, del periodo de septiembre de 2012 al 6 de enero de 2014.

Lo anterior lo ordenó el Instituto Federal de Acesso a la Información y Datos Personales (IFAI), luego de que un ciudadano solicitó dicha información, a la cual en un inicio la Sedena respondió de forma incompleta.

En la lista que había otorgado la Sedena había 410 fallecimientos, del periodo del 12 de diciembre de 2006 al 31 de marzo de 2014, cuyas causas de las muerte son: 170 por accidentes automovilísticos; 90 por agresiones con arma de fuego; 73, ejecutados; 50 por accidentes aéreos; 10 atropellados; 7 ahogados; 4 deshidratados; 3 por caídas; 2 por golpes de calor, y uno por descargas eléctricas. Todos del sexo masculino.

Nuevo León encabezaba la estadística de decesos con 48, seguido de Michiacán y Sinaloa con 40; 35 en Tamaulipas y Coahuila; 33 en Veracruz; 29 en Guerrero; 27 en Chihuahua; 25 en Sonora, Jalisco y San Luis Potosí; 20 en Durango; 8 en Oaxaca; 5 en Nayarit; 4 en Baja California; 3 en Aguascalientes y 2 en Baja California Sur, Zacatecas, Chiapas y Campeche.

181 eran Soldados; 80, cabos; 68, subtenientes; 55, tenientes; 20, sargentos; 4 capitanes, y 2 mayores.

El Estado Mayor de la Defensa Nacional respondió que sólo contaba con la “Relación de personal fallecido en la aplicación de la campaña permanente contra el narcotráfico”, en términos de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.

En el análisis del caso, la comisionada del IFAI, María Elena Pérez-Jaén, concluyó que la Sedena no interpretó adecuadamente la solicitud, ya que únicamente se refirió a los decesos relacionados con una estrategia de combate al narcotráfico, y había omitido las demás causas de fallecimiento de los militares, como podrían ser, por enfermedad o por accidente.