Secretario de Seguridad y escritor

Francisco Javier Salazar Soni tiene un libro en su carrera como ensayista; es la compilación de columnas escritas en un periódico potosino.

León, Gto.

Francisco Javier Salazar Soni quería escribir. Llamó y buscó en editoriales potosinas sin recibir respuesta. Hasta que un día "El Periódico Pulso de San Luis" le prestó espacio. De eso ya hace casi una década. Era el año 2005 cuando el diario comenzó a publicar columnas suyas.

"Al principio fue difícil, la hoja en blanco impacta, impone y después de varios borradores empezó a surgir una imagen, una postura, un ensayo sobre lo que modestamente he pretendido conocer de tiempo atrás, la seguridad", prologa el actual secretario de Seguridad Pública de León en "Ensayos sobre seguridad. Una perspectiva", documento compilatorio de las columnas desarrolladas en el citado medio y editado por la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y el Centro de Estudios Jurídicos y Sociales Mispat A.C.

Ciento ochenta y tres ensayos componen el libro cuyo tiraje fue de 500 ejemplares. Como detalle artístico, la portada es ilustrada con una reproducción de "El Perro", pintura de Francisco de Goya.

Son ensayos breves, de dos cuartillas y fácil lectura cuyo abanico de temas va desde el estado de derecho y leyes hasta la seguridad privada y la capacitación.

La gran mayoría de las veces se apoya en una cita como preámbulo. Salazar Soni lo mismo recurre a clásicos como Víctor Hugo y Confucio, que a contemporáneos como el periodista Manuel Buendía y Eduardo Galeano.

El título del primer trabajo está en francés: ""Les Gouverments (sic) passent, les societés, périssent, la police est éternelle ", que se traslada en español como "Los Gobiernos pasan, las sociedades mueren, la policía es eterna", cita atribuida a Honoré de Balzac. Aunque el Traductor de Google dice que "Gobiernos" en el lenguaje del amor se escribe "Gouvernements". Dicho ensayo comienza con una joya: "Al escribir o hablar de seguridad, sucede como en el Fútbol, todos creemos saber, sin embargo, no es así" y habla de la necesidad de establecer nuevas relaciones entre la policía y la sociedad.

En la entrega del 7 de octubre de 2005 Salazar consignó "La profesión policial es apasionante y controvertida desde siempre, apasionante por el componente humanitario... y controvertida porque la convivencia humana necesita una Ley y alguien que la defienda".

Un tema recurrente en el libro es el de justicia, desde el ángulo preventivo y el de procuración. No se puede entender la seguridad del estado desde otra perspectiva.

"Los servicios de inteligencia mexicana están tan bien formados como la selección mexicana de fútbol", cita el autor a Manuel Buendía el 29 de enero de 2006.

A propósito del Mega-Operativo realizado por aquellos días en Michoacán, el 15 de diciembre de 2006 escribió "Chango viejo, no aprende maroma nueva" y habla del posible efecto "Cucaracha" en Guanajuato, Querétaro y San Luis Potosí, lo que a la postre ocurrió.

El 20 de julio de 2007 desarrolla el tema del relato policiaco en dos entregas y escribe "Cuantos (sic) jefes de policías investigadoras parecen de novela, hay algunos hasta populares, caricaturescos, regordetes con tratamientos faciales, de mascarillas, de liposucción, de dentaduras cromadas. Menos fashion y más gestión, cuántos son en verdad comprometidos con su misión y saben investigar el delito y al delincuente".

El 21 de marzo de 2008 habló de armas, revelando un dato estremecedor: México ostentaba en ese entonces el sitio 14 a nivel mundial en homicidios por armas de fuego, cinco de cada cien mil habitantes morían por homicidio al día. "Para poder entender los decomisos de armas que últimamente se han efectuado por parte de las autoridades al crimen organizado, hay que situarnos en la perspectiva de fronteras demasiado porosas que están generando nuevas amenazas y sobre todo nuevos actores que se mueven con relativa facilidad por Tijuana, Mexicali, Ciudad Juárez, San Luis Potosí (perdón), Río Colorado y Nuevo Laredo", explica.

El 30 de mayo de 2008 Salazar rinde homenaje en el titular de su colaboración a Héctor Omar Niño Ramírez, un policía potosino ultimado en un pleito entre pandilleros, tal como ocurrió el pasado domingo 16 de marzo en León, Guanajuato con Alejandro Miranda Ortiz. En dicho ensayo desarrolla lo que un jefe policial le dijo acerca de las reuniones de jefes de policía. "Me cuenta un jefe policial que las pinches reuniones solo sirven para comer galletas con café e intercambiar tarjetas de presentación de pasarela de egos y ver las mismas pendejadas en Power Point. ¿Será?"

La corrupción también es parte del contenido. "No se puede entender la corrupción cometida por el último policía sin la participación directa o indirecta de sus mandos" expone en el ensayo del 24 de marzo de 2006 que va acompañado por la frase de Antonio Machado "El ojo que tú ves no es ojo porque tú lo veas, es ojo porque él te ve". Y agrega: "En algunas corporaciones de policía hay tres cuestiones: 'te subes al camión', aceptas la corrupción, estás en el equipo...; 'corres al lado del camión', si no deseas entrar no importa, pero no interfieras; o 'no te pares frente al camión', te arrollará, donde pudieras salir muerto, herido o en el mejor de los casos sin trabajo".

En lo que respecta a operativos policiacos cuenta una anécdota sin desperdicio en "Operativos con las patas y a patadas. Primera Parte":

"A través de 25 años (de) carrera profesional en el terreno de la seguridad he podido observar una gran cantidad de los llamados 'operativos policiales'... La mayoría efectuados sobre la orden inmediata sin planeación. ..'Te llevas 100 elementos y se paran por allá, por los pirules; entra por la retaguardia y los demás por el frente; aguanten, no disparen hasta que llegue la orden, ustedes pendientes; llévate 10 patrullas con cinco en caja para allá y que te sigan otras 10, pero para el otro lado, dan vueltas por el lugar si ven a alguien sospechoso se lo levantan; jefe no conocemos el terreno, usted dele, por ahí preguntan, preguntando se llega a Roma; Señor no tenemos para viáticos, así váyanse, después se los mandamos; cabrón que vean que sale del rancho con sombrero y bigote se lo trepan". Y luego reflexiona: "Sin duda hacer las cosas sobre las rodillas tiene consecuencias tarde o temprano". Ojalá los operativos de la Secretaría de Seguridad Pública de León no lleven ese camino.