Ofrece Alonso Raya respaldo del PRD en San Lázaro a Ortega

 El líder de los diputados perredistas, Miguel Alonos Raya, instó al gobernador interino de Guerrero, Rogelio Ortega, a intensificar la búsqueda de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Miguel Alonso Raya, coordinador del Grupo Parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados.
Miguel Alonso Raya, coordinador del Grupo Parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados. (Tomada de Twitter / @DiputadosPRDmx)

México

El coordinador de los diputados federales del PRD, Miguel Alonso Raya, se congratuló por el nombramiento de Rogelio Ortega como gobernador interino de Guerrero y le ofreció todo el respaldo de su grupo parlamentario para hacer justicia en Iguala.

Instó por ello al nuevo gobierno guerrerense a intensificar la búsqueda de los 43 normalistas desaparecidos, así como recuperar la tranquilidad y la seguridad en la entidad, además de fortalecer las políticas públicas para el desarrollo del estado y el combate al rezago, la pobreza y la desigualdad.

Alonso Raya afirmó que la sólida formación académica y profesional del mandatario guerrerense, así como los vínculos que ha establecido con diversos sectores, permitió que fuera elegido con una contundente mayoría en el congreso local.

Adicionalmente, en un comunicado, el legislador perredista se refirió al proceso en marcha para elegir al presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos para los próximos cinco años.

Afirmó que esa es una oportunidad para nombrar a un nuevo ombudsman nacional cuyo perfil permita recuperar plenamente la autonomía de la institución y convertirla en garante de lo establecido, ni más ni menos, en el artículo 1 de la Constitución.

Alonso Raya afirmó que el todavía presidente de la comisión, Raúl Plascencia, quien aspira a ser reelecto, “ha sido omiso en el cumplimiento de su responsabilidad frente a las constantes violaciones a los derechos humanos perpetradas desde la administración de Felipe Calderón hasta el gobierno de Enrique Peña Nieto”.

Como ejemplo de ello citó la complicidad y encubrimiento del ombudsman en el caso Tlatlaya, en el que Plascencia “no intervino, sino hasta que el escándalo de las ejecuciones fue dado a conocer en los medios de comunicación; luego exoneró públicamente al Ejército, al afirmar que se trató de un enfrentamiento y, finalmente, ante las presiones de organismos nacionales e internacionales, emitió recomendaciones, reconociendo 15 ejecuciones, cuatro meses después de los hechos”.