Reforma Migratoria de EU es discurso no acabado y sujeta a fechas electorales

La más compleja condición a resolver es la garantía para asegurar la frontera con México, dijo el coordinador del PRAMI de la Ibero, quien expuso que ojalá no signifique obstáculos al libre tránsito
Durante el encuentro de los dos mandatarios no fue asunto de conversación.
Durante el encuentro de los dos mandatarios no fue asunto de conversación. (Enrique Hernández)

Huixquilucan

La nueva propuesta de Reforma Migratoria que retome el Congreso estadunidense, más está orientada a los calendarios político-electorales de ese país y recae únicamente en un discurso inacabado, concentrado más en los votos que les puede acarrear a los partidos Republicano y Demócrata, caviló Javier Urbano Reyes, coordinador del Programa de Asuntos Migratorios (PRAMI) de la Universidad Iberoamericana.

En su reflexión, el activista precisó que el año 2014 comienza de la misma forma que 2013 en materia de reforma migratoria: "el único cambio que notamos en el proceso del año en curso, es que ahora quienes toman la iniciativa son los miembros del Partido Republicano, que regresan sobre los pasos marcados en la contrapropuesta realizada hace unos meses al Partido Demócrata".

A fines de enero los republicanos propusieron retomar la posible reforma migratoria reiterando sus condiciones: que los inmigrados sin documentos paguen una multa y que cubran supuestos pagos de impuestos atrasados derivados de su estancia irregular.

Precisó que el primer argumento que esgrimen los republicanos es que no se puede premiar con la ciudadanía a quienes han violado las leyes e ingresado en forma ilegal a Estados Unidos.

Javier Urbano comentó que "la narrativa de la ilegalidad es una canción que, en el caso de los conservadores, sólo cantan hasta la mitad, pues la violación a las normas la cometen tanto los que ingresan a este país sin documentos, como el sistema económico que los integra en forma irregular al mercado de mano de obra, el mismo que recibe impuestos, pago por servicios y consumo de ilegales".

La segunda argumentación de los republicanos se refiere a la exigencia de que los inmigrados acepten los valores americanos. La duda que queda es sobre qué principio se van a verificar la aceptación de estos valores, si los relacionados con el melting pot, o los valores americanos vinculados a la riqueza cultural y a la diversidad, proceso del cual los latinos (la mayoría de los irregulares en este país), son el ejemplo más representativo.

La última, y tal vez la más compleja condición a resolver, es la garantía para asegurar la frontera con México "en este caso suponemos que esa premisa solo se cumple en un diálogo con México, a menos que seguridad quiera decir cierre de fronteras, obstáculos al libre tránsito de los factores de la producción y permanente tensión con su vecino del sur.

"Si eso es así, debemos prepararnos para épocas de polémica, a nuestras ya de por sí difíciles relaciones con la Unión Americana".