Reclama gobierno federal a Mancera por minisalarios

“No es un asunto de popularidad ni de encuestas”, asegura el subsecretario Rafael Avante; “queremos saber cómo sí se puede, no solo escuchar objeciones”, dice el jefe de Gobierno.
Rafael Avante, Miguel Ángel Mancera, Salomón Chertorivski y José Narro.
Rafael Avante, Miguel Ángel Mancera, Salomón Chertorivski y José Narro. (Javier Ríos)

México

El debate sobre el salario mínimo confrontó a los gobiernos de Enrique Peña Nieto y de Miguel Ángel Mancera.

El gobierno federal, a través de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social, criticó que el tema sea capitalizado electoralmente o se tome como asunto de popularidad o bandera política.

En respuesta, el jefe de Gobierno del Distrito Federal argumentó que el salario mínimo acumula un rezago de 35 años, lo que ha generado pérdida en el poder adquisitivo de los capitalinos.

En la inauguración del Foro internacional: salarios mínimos, empleo, desigualdad y crecimiento, destacó la importancia de realizar este debate “olvidado” por las autoridades federales.

En tanto, Rafael Avante, subsecretario federal del Trabajo, dijo que “el análisis tiene que hacerse al margen de ideologías y de posturas políticas; no es dable ni permisible que alguien pretenda capitalizar electoralmente un tema tan importante para los mexicanos, ni hacer de esto una bandera política.

“No es un asunto de partidos, es un asunto de factores de producción. No es un asunto de popularidad ni de encuestas electorales, es de variables económicas concretas y efectos positivos y reales en la economía de los mexicanos”.

Mancera señaló que el poder adquisitivo acumula una pérdida de 77 por ciento en los 35 años, lo cual “significa que en la Ciudad de México solo podemos adquirir 23 por ciento de lo que se podía comprar en los años 70”.

Avante dijo que no deben cometerse errores del pasado y sostuvo que el debate debe llevarse a cabo con absoluta seriedad.

“No debemos confundir un simple incremento de ingresos con el verdadero poder adquisitivo de esos ingresos. Grandes e importantes experiencias hemos tenido cuando no tomamos en cuenta las variables económicas y simplemente suponemos que ganar más pesos significa que esos pesos alcanzan para más”, dijo.

El subsecretario acudió al foro en representación del titular de la Secretaría del Trabajo, Alfonso Navarrete, cuya participación estaba anunciada por la mañana.

Mancera resaltó que la intención de este encuentro es escuchar las posturas a favor y en contra del incremento al salario mínimo, a fin de tener un consenso y presentar una propuesta nacional.

“Nunca hemos dicho que sea un salario mínimo por decreto, eso debe quedar muy claro. Se está llamando al diálogo y al debate. Queremos saber cómo sí se puede. No (solo conocer) todas las objeciones, porque sabemos que hay muchas objeciones, sino saber cómo sí se puede.

“Hemos venido a escuchar voces, a admitir las críticas bien fundadas, a estar atentos a la discusión, a alcanzar un consenso sustantivo y a difundir los resultados en la Ciudad de México y, por supuesto, en el resto del país”, aseveró Mancera.

Salomón Chertorivski, secretario de Desarrollo Económico del DF, dijo que el debate sobre el incremento al salario mínimo incluye una perspectiva económica y ética, aunque tampoco aludió el aspecto político.

“Por supuesto que debe haber un debate político, porque hacer política pública a favor de los que menos tienen y de los que menos ganan en este país es un asunto que necesita forzosamente análisis y diálogo respetuoso entre los diferentes sectores”, consideró.

El funcionario del Distrito Federal adelantó que en la última semana de agosto o la primera de septiembre el jefe de Gobierno estará en posibilidades de presentar un documento con las conclusiones y planteamientos de este foro, que continuará este miércoles.

La semana pasada Chertorivski anunció una propuesta para llevar el salario mínimo a 87 o 100 pesos en un primer año, y señaló que entre agosto y septiembre el gabinete económico de la capital del país presentará el planteamiento a la Asamblea Legislativa, al Congreso de la Unión y a la Conferencia Nacional de Gobernadores.