"Ser lagunero no implica ser un buen gobernador"

Después de su derrota el año pasado como candidato a la Alcaldía de Torreón, Raúl Sifuentes Guerrero asegura que seguirá dentro de Movimiento Ciudadano.
El ex candidato a la alcaldía de Torreón por Movimiento Ciudadano, Raúl Sifuentes Guerrero
El ex candidato a la alcaldía de Torreón por Movimiento Ciudadano, Raúl Sifuentes Guerrero (Alejandro Alvarez)

Torreón, Coahuila

Recuerdo a Raúl Sifuentes Guerrero en su despacho como secretario de Gobierno. Hacía girar incesantemente una pluma sobre su escritorio mientras esperábamos que el entonces gobernador Enrique Martínez y Martínez me recibiera para una entrevista. Hoy me entrevisto en un restaurante de la ciudad con Sifuentes, destacado integrante de Movimiento Ciudadano (MC). Y sigue haciendo girar la pluma.

Como secretario de Gobierno ¿qué experiencia te dejó esa responsabilidad?

Desde luego la satisfacción de haber colaborado con un muy buen gobernador que con toda seguridad es recordado de manera muy positiva por los coahuilenses, como es Enrique Martínez. Es de subrayar que dejó a Coahuila como el estado más seguro del país y con deuda cero.

Enrique Martínez aprovecha cualquier foro para destacar esa deuda cero.

Sí, yo creo que es importante, además de que lo destaque él, que todos los coahuilenses lo podamos hacer, es decir tener clara la referencia de un buen gobierno en comparación con los gobiernos desastrosos que luego hemos padecido.

¿Te arrepientes no haber buscado una diputación federal y abrir ese candado que te impidió participar como candidato a gobernador?

No. La decisión del Tribunal yo no la perdí. Quedé empatado y evidentemente fue un empate por las malas mañas que siempre acompañan al PRI. Los magistrados consideraron una burda maniobra el argumento de los que votaron en contra. Fue una ilegalidad la que me impide a mí participar en la elección interna en la que lamentablemente resultó candidato Humberto Moreira.

Quizá estuviera yo entrevistando ahorita a un ex gobernador.

“En el PRI las decisiones se van a tomar como se tomaban antes, a partir del presidente de la República”

Decidí participar en aquel entonces porque no creía que Humberto Moreira pudiera intervenir para gobernar este Estado. El tiempo confirmó mis sospechas. El desorden y la arbitrariedad fueron las características de ese gobierno que ahora nos tiene sumidos en la inseguridad y la bancarrota.

Y en ese proceso interno ¿en qué momento se le salió de control a Enrique Martínez o a poco debemos creer que dejó libre la interna?

Yo creo que el gobernador Martínez decidió, si era el antecedente, que la militancia decidiera quién sería el candidato a gobernador. Él fue producto de un proceso democrático histórico. Por eso decidió que el proceso para elegir a su sucesor fuera igual, pero eso se interrumpe al impedir que unas personas, entre ellas yo, participáramos.

Como secretario de Gobierno se te señalaba como orquestador de una política de espionaje, de vigilar a todo el mundo.

Son parte de las leyendas urbanas que existen. Por ahí hubo una mención del gobernador de que encontró micrófonos en su despacho y alguien me señaló. Yo fui a la PGR a presentar la denuncia y como se trataba de cuestiones que tenían otra finalidad, nunca se le dio seguimiento.

¿Qué pasó con la llamada burbuja sifuentista?

Un periodista torreonense denominó la burbuja un grupo de personas cercanas a mí, que yo de alguna manera había incorporado a la estructura del gobierno y que había participado en la candidatura del licenciado Enrique Martínez, la mayoría de ellos siguieron participando en el PRI.

¿Te sientes traicionado?

No es así. Desde luego hay algunas decepciones, asuntos que uno lamenta pero las circunstancias políticas son así, de relación de afines y de contrarios y se modifica en cada circunstancia.

¿Un lagunero para gobernador?

La característica de lagunero no acredita que sea un buen gobernador. Sigo pensando que debe haber un buen lagunero para gobernador. Evidentemente en La Laguna hay gente corrupta, nefasta y habría que impedir que lleguen.

Con el PRI otra vez en la Presidencia de la República ¿crees que vendrá del centro la línea para definir al próximo candidato priista a gobernador?

El PRI está más centralizado que nunca. Anteriormente el poder se trasladaba a las gubernaturas, pero hay múltiples ejemplos de que las cosas ya cambiaron. La lejanía del gobernador Moreira con el presidente es evidente. El poder de decisión cambió; ya no es el gobernador el fiel de la balanza.

¿Para bien o para mal?

Tengo amigos que decían que a veces había un buen dedo pero también podía haber un mal dedo. Entonces en el caso del PRI ellos pueden elegir entre una auscultación, revisar bien el sentimiento de la ciudadanía y pudieran elegir un candidato que sea una buena oferta.

¿Le ves a Miguel Ángel Riquelme patas para gallo?

"Me gustaría que hubiera un gobernador lagunero que acreditara honestidad, eficacia y eficiencia y que fuera de la oposición"

Riquelme es el candidato del gobernador. Presidente municipal, diputado federal, secretario de Gobierno, de Desarrollo Social. No tengo la menor duda de que será la propuesta del gobernador y desde luego que habrá priistas que serán propuestas de otros grupos políticos más consolidados.

¿Como un Enrique Martínez Morales, un José María Fraustro…?

Y un Javier Guerrero, un Alejandro Gutiérrez. Todos ellos son gente seria que han acreditado en la administración pública ser eficientes y que se han mantenido al margen de los señalamientos de corrupción.

Después de tu participación el año pasado como candidato a la Alcaldía, ¿cuáles son las expectativas?

Fui un candidato externo de MC, luego acepté una invitación para incorporarme como militante de esta organización. Me decidí en aquel entonces regresar a participar en la acción política después de muchos años de no hacerlo y esa sigue siendo mi decisión.

MC, PRD, Morena, muchas izquierdas. ¿Tú sabes bien dónde estás ubicado?

Me siento identificado con los postulados socialdemócratas de MC. Me parece que la política tiene que estar fundamentalmente diseñada para servir y para estar cerca de las personas que más lo necesitan.

¿Ya le firmaste a ELLA (Estado de La Laguna)?

Sí, claro que sí. No solamente a esa organización. Me identifico con los históricos, con la gente de hace muchos años que ha trabajado en este ideal. Ojalá se pudiera materializar ese sueño. Para los laguneros sería algo muy bueno.

¿Qué te remuerde la conciencia?

Quizá haber militado en el PRI tantos años. Me hubiera gustado de joven haber tenido opciones reales de participación política por otras vías, no en el PRI como la única posibilidad. Tal vez me hubiera gustado haber iniciado en otro lado.