Quieren panistas mayor apertura a capital privado

Negocian que la legislación secundaria en materia energética no considere la refinación y la petroquímica como áreas estratégicas.
Buscan que la Comisión Nacional de Hidrocarburos maneje el régimen de concesiones, contratos o licencias.
Buscan que la Comisión Nacional de Hidrocarburos maneje el régimen de concesiones, contratos o licencias. (Daniel Cruz)

México

La bancada del PAN en el Congreso negocia que en la legislación secundaria energética se dé una mayor apertura a la inversión privada en sectores eléctrico y petrolero al demandar que no exista ninguna posibilidad de que la refinación y petroquímica se consideren áreas estratégicas; además busca eliminar la división entre petroquímica básica y secundaria.

Antes de levantarse de la mesa de negociaciones con el gobierno, dejó claro que no aceptará los contratos de utilidad compartida en el caso de concesiones, licencias o figuras equivalentes para yacimientos no convencionales, como la extracción de shale gas, aguas profundas y no-fracturados, pues es “irreductible”.

Pretende que la Comisión Nacional de Hidrocarburos sea la que maneje el régimen de concesiones, contratos o licencias y que el Estado mantenga la rectoría del sector mediante un plan de trabajo de largo plazo aprobado por el Congreso.

El documento que Acción Nacional puso sobre la mesa de negociaciones contiene ocho puntos, en los que fija postura respecto a exploración y producción de petróleo y gas natural, refinación y petroquímica, transporte, almacenamiento, distribución y comercialización de petrolíferos y petroquímicos.

También sobre el sector eléctrico, Pemex y CFE, rectoría del Estado, propiedad de los hidrocarburos, renta petrolera y aspectos fiscales. Propone que el Estado mantenga el control a través de la Secretaría de Energía, pero de acuerdo con un Plan Nacional Energético de largo plazo que garantice el máximo beneficio de la renta petrolera.

En cuanto a la Exploración y producción de petróleo y gas natural, Acción Nacional busca “rechazar contratos de utilidad compartida por ser difíciles de implantar y conducir a corrupción y burocracia”.

Señala que la apertura de las nuevas empresas productivas “E&P” deben darse mediante un modelo de concesiones o licencias, o alguna figura equivalente, por las que compitan empresas privadas (sociedades mexicanas o extranjeras constituidas conforme a leyes mexicanas), así como las público-privadas y Pemex.

“Si bien se podría aceptar contratos de producción compartida para yacimientos convencionales, el modelo de concesiones, licencias para yacimientos no convencionales (shale, aguas profundas y no-fracturados) es un irreductible”.

En materia de refinación y petroquímica se debe eliminar la posibilidad de declararlas áreas estratégicas en leyes secundarias, incluida la petroquímica básica.

“Establecer la libre competencia de empresas privadas, público-privadas y Pemex en refinerías y complejos petroquímicos. Rechazar la idea de participación indispensable a través de métodos como la maquila de gasolinas”.

En transporte, almacenamiento, distribución y comercialización de petrolíferos y petroquímicos quiere “eliminar la posibilidad de que puedan ser declarados áreas estratégicas en la ley secundaria”.


HAY TIEMPO SUFICIENTE PARA DISCUTIR: GAMBOA

Sin que hasta el momento el Ejecutivo haya remitido alguna de las reformas legales que tienen plazo perentorio para su aprobación, el coordinador del PRI en el Senado, Emilio Gamboa, ofreció que su bancada seguirá impulsando el diálogo, la concertación y la política para aprobar las iniciativas pendientes en lo que resta del actual periodo y consideró que hay tiempo suficiente para su discusión.

Se prevé que esta semana se reciba la primera propuesta para regular las reformas estructurales, como es la de telecomunicaciones. Ayer, en ese contexto, el priista destacó que lo que está en juego es, ni más ni menos, la materialización de los beneficios de las reformas constitucionales, porque la gente ya no puede esperar más.

“No podemos seguir negando oportunidades a nuestros jóvenes, no debemos conjurar las posibilidades de desarrollo nacional. Cuando hay voluntad política para responder a las demandas de la sociedad, siempre hay tiempo suficiente; sin embargo, tenemos que trabajar muy intensamente para no desaprovechar la oportunidad de traducir las reformas constitucionales ya hechas, en cambios que beneficien directamente a los mexicanos”, señaló a través de un comunicado.
(Redacción/México)