Cárdenas demanda a Navarrete y CEN del PRD que renuncien

Carecen de autoridad moral, afirma. Tras el caso Iguala, “es momento de tomar decisiones de fondo” expresa el ingeniero.
El fundador del Partido de la Revolución Democrática.
El fundador del Partido de la Revolución Democrática. (Héctor Téllez)

México

Cuauhtémoc Cárdenas demandó la renuncia de Carlos Navarrete y todo el Comité Ejecutivo Nacional del PRD, al señalar que el partido que fundó está inmerso en un proceso de descomposición, pérdida de credibilidad y una grave situación de postración como nunca antes.

Acusó que sus dirigentes carecen de autoridad moral, con una línea política de contradicciones, corrupción e incumplimiento de los principios estatutarios.

En una carta abierta dirigida a toda la militancia y a la dirección nacional del PRD, Cárdenas señaló que tras lo ocurrido en Iguala, la actual dirección tomó decisiones desafortunadas y cuestionables y eso se convirtió en la puntilla de la crisis partidaria.

Por ello, consideró que “es momento de tomar decisiones de fondo; decisiones que deben tomar en primer lugar sus más altos cuerpos de gobierno; decisiones en las que cualquier interés personal o de grupo se anteponga al interés del país. Invito con todo respecto a que renuncie de manera irrevocable el Comité Ejecutivo actual, encabezado por el presidente y el secretario general”.

Al final del texto, agregó que de aceptarse su propuesta, él no participaría en ningún cuerpo de dirección o posición directiva y solo mantendrá su militancia activa.

Planteó una dirección provisional que emita una propuesta de trabajo para superar la crisis múltiple que atraviesa el país y el partido, y ponga en marcha un programa de crecimiento y fortalecimiento de las bases ciudadano-territoriales de la organización.

Además, que la dirección provisional convoque a un congreso “que establezca nuevas bases ideológico-programáticas y nuevos estatutos que conduzcan a renovar los órganos nacionales, estatales y municipales de dirección, así como a tomar las medidas que permitan enfrentar en las mejores condiciones posibles las coyunturas políticas inmediatas”.

El PRD, dijo, “está a punto de disolverse o de quedar como una simple franquicia político-electoral, subordinada a intereses ajenos a los de su amplia base militante, a partir de encontrarse inmerso en un ya largo proceso de pérdida de autoridad moral como institución y de pérdida de autoridad moral de sus dirigentes; de disminución creciente de su militancia en toda la República”.

En la carta abierta agregó que el PRD también ha sufrido la pérdida de presencia y credibilidad ante la opinión pública, además de la pérdida de las representaciones que de él han surgido.