El Presidente, “sin tiempo para festejar” el primer año

Asegura que la máxima prioridad fueron las reformas y que se aprobaron “en equipo”.
El jefe del Ejecutivo encabezó la entrega de los premios nacionales del Deporte y de Mérito Deportivo 2013.
El jefe del Ejecutivo encabezó la entrega de los premios nacionales del Deporte y de Mérito Deportivo 2013. (Nelly Salas)

México

Al hacer un recuento sobre su primer año de gobierno, el presidente Enrique Peña aseguró que su ejercicio se concentró “con máxima prioridad” en la aprobación de las reformas estructurales, y confió en que en el siguiente éstas destaquen por sus resultados y eficacia.

“Por todos sus beneficios, el gobierno de la República ha hecho de la aprobación de las reformas la máxima prioridad durante este primer año de gestión.

“Las reformas que se han concretado y las que espero sean aprobadas son la base para que México logre un crecimiento económico más acelerado, sostenido y sustentable durante los siguientes años y décadas”, dijo.

Durante la entrega de los premios nacionales del Deporte y de Mérito Deportivo 2013, el jefe del Ejecutivo hizo una comparación de su primer año con una competencia de maratón.

Refirió que hasta ahora se han recorrido solo 7 kilómetros, por lo que “no hay tiempo para detenerse a celebrar”. Respecto a la aprobación de las reformas, aseguró que se hizo “trabajo en equipo”.

“Las reformas transformadoras son resultado de un trabajo en equipo; aprovechando nuestra valiosa pluralidad, todos nos hemos puesto, y cuando me refiero a todos, hablo de todas las expresiones políticas que han hecho posible los cambios y las reformas que ya se han concretado; todos invariablemente se han puesto la camiseta de México.”

Llamó por eso a seguir un trabajo conjunto para compartir la responsabilidad de llevar al país al éxito. También reconoció a las fuerzas políticas, organizaciones sociales, legisladores y sociedad en su conjunto por su “voluntad transformadora”.

El mandatario destacó las virtudes de cada una de las reformas aprobadas en el Congreso, por lo que confió en que el año siguiente se vean reflejados los resultados en el desarrollo nacional.

En medio del debate y el jaloneo en las negociaciones sobre las iniciativas política y energética, el mandatario apeló a los acuerdos a los que puedan llegarse con los partidos y consideró que su aportación podrá ayudar a un mejor desempeño.

Sin mayores ceremonias, celebró su primer año con la entrega de los galardones a los deportistas más destacados de México, con quienes hizo bromas sobre sus capacidades y los llamó a mantener el esfuerzo en favor del país.

Acompañado por los secretarios de Defensa Nacional y Educación, aseguró que continuará con la propuesta de “transformar a México por las vías institucionales”.

Enfundado en lo que prácticamente ha sido su uniforme de carrera, un traje negro y una corbata roja, dijo que no aflojará el paso y continuará “sin tiempo para festejar”.

No asistieron a la ceremonia líderes de otros partidos, pero los reconoció por su aportación al Pacto por México; sin embargo, dijo que fijarán reglas más competitivas.

Sus compañeros para cruzar la línea del séptimo kilómetro fueron deportistas que pisaron el podio en 2013, fijando récords y triunfos que no se habían obtenido en años.

Luis Alberto Rivera, quien logró ocho metros en salto de longitud; Daniel Corral, ganador de gimnasia artística, y Uriel Avigdor Adriano, uniformado de la Sedena campeón de taekwondo.

A Carolina Valencia, una mujer de 48 kilos que puede levantar 185 kilogramos en pesas, dijo: “Es una buena noticia para el país, pero que se preocupe el marido”.

También posó para la foto con el equipo de basquetbol y resaltó que por su estatura no logra tapar la cara de casi ninguno de los jugadores. Luego siguió con la metáfora de integrar a su equipo a todos los actores de las fuerzas políticas y a los legisladores.

Argumentó que todos en algún momento se han puesto la camiseta para la aprobación de las reformas. Al final del evento, sin cambiar sus costumbres, saludó a uno por uno a los presentes.

Estrechó la mano de más de un campeón deportivo y formó parte de las fotos que familiares de los galardonados tomaron. Posteriormente, el domingo transcurrió en tranquilidad para el mandatario.