“Pregunten a sus líderes y amigos dónde están los 43”

En ambas cámaras arreciaron los gritos y acusaciones por la desaparición de los normalistas y la llamada 'Casa Blanca'
La sesión de ayer en la Cámara de Diputados.
La sesión de ayer en la Cámara de Diputados. (Nelly Salas)

México

El PRI en la Cámara de Diputados pasó de la defensa al ataque en el caso Ayotzinapa y exigió a los legisladores de izquierda que pregunten a sus líderes y amigos dónde están los 43 normalistas desaparecidos, pues ellos eran gobierno y, por lo tanto, responsables de la seguridad y la justicia en Iguala.

Con gritos de "¡Fuera Peña!", un reducido grupo de diputados de PRD, PT y Movimiento Ciudadano intentó acallar a los priistas que coreaban "¿Dónde están?", mientras en la tribuna el legislador Leobardo Alcalá hacía un recuento del avance de José Luis Abarca en la escena pública donde, aseguró, pasó de formar parte de una familia que vendía huaraches y sombreros, a ser propietario de plazas comerciales y numerosos inmuebles.

"El gobierno es de ustedes y bajo su tutela estaba la seguridad y la justicia; ahora resulta que estamos en un mundo al revés, donde nosotros estamos buscando encontrar a los 43 muchachos... ¿por qué ustedes no les preguntan a sus amigos dónde están?", señaló a quienes colocaron una manta que exigía la renuncia del titular del Ejecutivo.

El priista, que acusó a legisladores de ser cínicos e invitar a la violencia, culminó su discurso en medio de aplausos de sus correligionarios, quienes desde las curules coreaban "¡Muy bien, Leobardo, muy bien!"

Ayer, durante la discusión de la agenda política, los diputados Socorro Ceseñas, Alejandro Sánchez Camacho y José Luis Muñoz Soria llevaron a la tribuna una manta con la leyenda "Revocación de mandato ya. Fuera EPN".

El coordinador perredista, Miguel Alonso Raya, dijo que México "vive una profunda crisis social y política, resultado del hartazgo por la presencia del crimen organizado, por su involucramiento en la política y su penetración en las instituciones hasta corromperlas", por lo que demandó una comisión de la verdad para el caso de los normalistas desaparecidos.

El panista Juan Pablo Adame pidió la aprobación del sistema nacional anticorrupción y dijo que su partido "no va en busca de venganza ni de renuncias. No nos mueve el oportunismo ni la coyuntura. El PAN va por el fortalecimiento institucional para que no se vuelvan a repetir desgracias de este tipo en nuestro país y para que sean vigentes el estado de derecho y la legalidad".

En respuesta a este posicionamiento y los de PT, Movimiento Ciudadano y Nueva Alianza, Alcalá pidió privilegiar la política y respetar los acuerdos desde la pluralidad de las ideas y exigió a los legisladores de izquierda "no venir a esta tribuna con discursos incendiarios, provocadores e inadmisibles. No confundan a la población, pero sobre todo no se confundan ustedes mismos, no lucren con el dolor de 43 familias".

Dijo que se necesitan debates responsables y no dilapidarios: "No sean cínicos. Un cínico cuando huele flores, lo primero que busca es el ataúd. No sean fanáticos, lo decía Churchill: un fanático no cambia de opinión y nunca cambia de tema".

Señaló que todos desean justicia, pero que ésta "se defiende con la razón y no incitando a las masas a delinquir. Ustedes, hasta cuando estamos de acuerdo con ustedes, piensan que se equivocaron; no seamos como los zorros que cambian de pellejo, pero no cambian de mañas".

Los gritos de la oposición arreciaron cuando señaló que es imperdonable mentir "cuando saben quiénes son los culpables, imperdonable que protejan a delincuentes y asesinos, imperdonable la falta de memoria de algunos de ustedes y de Andrés Manuel López Obrador".

En medio de la gritería, sobre el tema de la casa de Angélica Rivera, esposa del presidente Enrique Peña Nieto, pidió no permitir la violencia sexista. "Ahora resulta que en todo hogar se le debe exigir al marido que dé explicaciones de tener una esposa exitosa".

En el Senado, este tópico también provocó un enfrentamiento verbal entre priistas y petistas. Ana Lilia Herrera y Blanca Alcalá advirtieron que no aceptarían ofensas contra el Presidente, pero que están abiertas al debate en el tema que sea, incluyendo el de la denominada Casa Blanca.

Los priistas abandonaron la sesión ante las acusaciones de la petista Layda Sansores y luego de que su partido propuso la creación de una comisión especial para investigar los "presuntos actos de corrupción".

La legisladora calificó de "cobarde, inepto y corrupto" al titular del Ejecutivo, por lo que el presidente de la Mesa Directiva, Miguel Barbosa, la interrumpió y le pidió mesura, a lo que ella respondió que no es una ofensa, que es la verdad.

Los priistas decidieron reventar la sesión con falta de quórum, pero minutos después regresaron al pleno, votaron contra la propuesta y terminó la sesión.

Antes, la perredista Dolores Padierna presentó un punto de acuerdo para pedir la investigación del grupo empresarial Higa y los contratos que tuvo con el gobierno del Estado de México y ahora con el gobierno federal.