Podrían liberar a José Luis Kennedy por caso Gadafi

El abogado poblano que lleva el caso señala que están demostrando de los pasaportes que encontraron para Saadi Gadafi no eran falsos

Puebla

La desactivación de un plan para ingresar ilegalmente al hijo del extinto dictador libio Muamar Gadafi fue uno de los casos más publicitados por la Procuraduría General de la República (PGR) y el expresidente de la República Felipe Calderón; sin embargo sólo uno de los cuatro involucrados se encuentra en la cárcel y en breve podría recuperará su libertad, según los cálculos de la defensa.

El abogado poblano Gabriel Hernández Campos a quien le encomendaron la defensa de José Luis Kennedy, el único encarcelado por el caso Gadafi y quien logró poner en libertad a otro de los involucrados, Pierre Christian Flensborg, narró para Milenio Diario los detalles de las irregularidades, contradicciones y la ilegalidad de las que se valió la entonces Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO, hoy SEIDO) para armar el caso.

Entrevistado explicó que a José Luis Kennedy Prieto se le acusó de ser el encargado de conseguir los pasaportes falsos para Saadi Gadafi y su familia.

Para inculparlo, los agentes de la SIEDO hicieron un cateo en su casa en donde supuestamente encontraron pasaportes falsos que habían sido robados hace varios años y que serían entregados para infiltra a la familia Gadafi a México.

Sin embargo Hernández Campos señaló que en la casa de Kennedy Prieto sí encontraron pasaportes, pero los números y fotografías coincidían por lo que resultó que no eran falsos.

Además de las declaraciones en las que él acepta los cargos y en las que su esposa lo incrimina fueron obtenidas bajo tortura física y psicológica.

Además, en el expediente de Christian Eduardo Esquino Núñez (empresario aeronáutico dueño del avión en el que murió la cantante Jenny Rivera), se describe que supuestamente fue testigo de un correo electrónico dirigido a su esposa, en el que le pedían ayuda para conseguir pasaportes falsos para la familia Gadafi y derivado de ese hecho denunció el asunto.

Ese testimonio contradice la versión de las autoridades sobre la tarea de Kennedy Prieto en la operación para internar a Saadi Gadafi y su familia en México.

El abogado penalista reveló que su cliente está a punto de dejar la cárcel, pues sólo se espera la resolución de un amparo que por cuestiones obvias tendría que ir en el mismo sentido en el que se dictó en favor de los otros implicados Pierre Christian Flensborg, Cynthia Vanier y Gabriela Dávila Huerta.

El 25 de abril pasado el Noveno Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito dictó el auto de libertad por falta de elementos para procesar a Pierre Christian Flensborg, quien fue uno de los cuatro detenidos acusados de intentar ingresar de forma ilegal al país a Saadi Gadafi, hijo del exlíder Libio Muadar Gadafi.

El 26 de abril a las dos de la tarde dejó la cárcel del Altiplano (Almoloya de Juárez) y el 27 de abril estaba tomando un vuelo que lo llevaría de regreso a Dinamarca, su país natal.

Exactamente una semana antes salieron de prisión Cynthia Vanier y Gabriela Dávila Huerta, un amparo en que se determinó que no había elementos en su contra las puso en libertad.

Aunque se les acusó de los delitos de delincuencia organizada, falsificación de documentos oficiales, al final sólo enfrentaron el proceso por tráfico de indocumentados en grado de tentativa.

[h2]Informes de la PGR se contradicen, dice abogado[/h2]

El abogado Gabriel Hernández narró que la PGR se contradijo desde la forma en la que la SIEDO se enteró de la supuesta operación para internar a Saari Gadafi y su familia en territorio mexicano que fue dado a conocer públicamente en diciembre de 2011.

En el expediente se establecen dos formas en las que la PGR obtuvo la información, pues se establece en el expediente que se obtuvo por medio de una denuncia hecha por Eduardo Esquino Núñez, quien es socio mayoritario en las empresas Recreación y Diversión SA y Star Wood Management dedicadas a la compra-venta de aeronaves.

Presuntamente Esquino descubrió la operación para traer a Saadi Gadafi a México luego de que su esposa recibiera correos electrónicos de Gabriela Dávila Huerta en donde le pedía investigará su podía conseguir pasaportes falsos para la familia en donde se incluyeron fotografías.

La información fue entregada al procurador del estado de México Alfredo Castillo y otras autoridades quienes generaron los vínculos con el entonces secretario de Gobernación Federal, Blake Mora, quien a su vez lo llevó a la PGR en donde se inició la investigación en septiembre de 2011.

Sin embargo se presentó a declarar hasta enero de 2012 y en el interrogatorio aseguró que cuando entregó la información no le tomaron su declaración.

Además de que supuestamente entregó una serie de grabaciones en donde aseguró se escuchaba el plan de los detenidos sin embargo no fueron una prueba contundente además que fueron obtenidas de forma ilegal.

Esquino fue aceptado como testigo estrella a pesar a pesar de que contaba con una orden de aprehensión desde el 2007 por un fraude cometido contra el gobierno federal.

[b]LA SEGUNDA VERSIÓN[/b]

En el expediente posteriormente se aseguró que la investigación se inició luego de una denuncia anónima recibida en un correo electrónico que supuestamente envió la organización de ciberactivismo Anonymuos Iberoamérica en donde advertía que un grupo de mercenarios de Estados Unidos, Canadá y México intentarían ingresar a Saadi Gadafi a México quien en ese momento estaba impedido para salir de su país y se habían congelados sus bienes.

Sin embargo, aseguró Hernández Campos, que en una investigación se rastreó el número de la IP de la computadora de donde fue enviado el correo y se determinó que fue desde las oficinas de la PGR.

Además de que las autoridades determinaron que se trataba de una prueba obtenida ilegalmente pues no se solicitó ninguna orden para espiar los correos electrónicos de los involucrados que están protegidos por la constitución.

Además de declaraciones obtenidas bajo tortura física y psicológica al grado de que Cynthia Vanier tuvo que ser intervenida quirúrgicamente luego de los golpes que le propinaron durante el arraigo de 80 días.

Además las violaciones a sus derechos como el hecho de no informarle la causa de su detención a pesar de que ya había ejercitado acción penal en su contra y que reconocida por la justicia federal al momento de declarar el auto de libertad.

La violación quedó evidenciada en el interrogatorio a los tres agentes que hicieron la detención quienes aseguraron que le leyeron sus derechos, le informaron a donde sería llevada y las acusaciones en su contra sin embargo Vanier sólo habla inglés y los elementos policiacos reconocieron que no hablan ni entienden ese idioma.

Como parte de las investigaciones se aseguró que los detenidos habían acordado la compra de una vivienda en Nayarit por la que entregaron un cheque por 30 mil dólares en cual nunca apareció.

Además de que la defensa logró comprobar que la compra de la vivienda se estaba negociando por medio de un crédito que Vanier había solicitado por medio de un crédito bancario.

Por si fuera poco el abogado aseguró que un periodista francés entrevistó en dos ocasiones a Saadi Gadafi en la que el hijo del líder exdictador libio negó tener planes de ingresar a México y negó conocer a los detenidos.

[b]CASO POR CERRARSE[/b]

Todas las violaciones y las irregularidades fueron analizadas por el Noveno Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito en donde se decretó la libertad de Cynthia Vanier, Gabriela Dávila Huerta y Pierre Christian Flensborg con lo que el caso prácticamente se fue por la borda.

Ahora se espera que en próximas fechas el ultimo implicado en los hechos pueda quedar en libertad en la misma forma en la que los otros detenidos.

Luego de las primeras tres liberaciones las autoridades de la PGR no informaron sobre sanciones para quienes trabajaron en la llamada “Operación Huésped” para abanderar la llegada de la exprocuradora General de la República, Maricela Morales.