Pese a avances, persisten las carencias en AL y el Caribe

El informe de la Cepal resalta que la región ha alcanzado el objetivo de reducir a la mitad el porcentaje de personas que vive con menos de 1.25 dólares al día, pero aún es la más desigual.
El acance de la cobertura de educación secundaria fue significativo, pero en 2012 solo 73% de los jóvenes en edad de asistir estaba inscrito.
El acance de la cobertura de educación secundaria fue significativo, pero en 2012 solo 73% de los jóvenes en edad de asistir estaba inscrito. (Jorge Carballo)

México

Desde 1990 México, América Latina y el Caribe han avanzado notablemente en la búsqueda de un mundo mejor, un lugar menos desigual, sufriente e inhóspito para sus habitantes, pero la región aún tiene carencias de terror.

Así se desprende del Informe de Monitoreo de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) 2015, denominado "América Latina y el Caribe: una mirada al futuro desde los Objetivos de Desarrollo del Milenio", elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

En septiembre de 2000, luego de trabajos que iniciaron en 1990, los jefes de Estado de los países del mundo se dieron cita en la sede de las Naciones Unidas para aprobar la Declaración del Milenio, aprobada por 189 naciones.

Los objetivos eran 1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre. 2. Lograr la enseñanza primaria universal. 3. Promover la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer. 4. Reducir la mortalidad de los niños menores de 5 años. 5. Mejorar la salud materna. 6. Combatir el VIH/sida, el paludismo y otras enfermedades. 7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y 8. Fomentar una alianza mundial para el desarrollo.

LOS MISERABLES Y EL HAMBRE

La región ha alcanzado la meta de reducir a la mitad el porcentaje de personas que viven con menos de 1.25 dólares al día (12.6 por ciento en 1990, 4.6 por ciento en 2011), ha mejorado la distribución del ingreso, pero sigue siendo la zona más desigual del planeta.

La brecha entre los que más tienen y los que menos tienen sigue siendo abismal. La concentración de la riqueza entre unos pocos y la miseria entre millones persiste. El quintil más rico (20 por ciento de la población) concentra entre 40 y 47 por ciento del ingreso total en la mayor parte de las sociedades latinoamericanas, mientras que el quintil más pobre, solo recibe entre 2 y 4 por ciento.

Se consiguió abatir en 50 por ciento la cifra de personas que padecen hambre (de 14.7 por ciento en el bienio 1990-1992, hasta 5.5 por ciento en el bienio 2014-2016), ha habido "avances significativos en la reducción de la desnutrición infantil", pero todavía 7.5 millones de menores de cinco años sufren desnutrición crónica. Esa cifra equivale a que toda la población de Bulgaria estuviera desnutrida. O la de Serbia. O la de Paraguay. O las poblaciones de Panamá y Bosnia juntas. O las de Uruguay, Puerto Rico y Chipre sumadas. La dimensión es enorme: en términos nacionales, es como si todos los veracruzanos estuvieran desnutridos. O todos los que habitan en Jalisco. O la población sumada de Chihuahua y Oaxaca.

Según la Cepal, en 2014, 28 por ciento de la población de América Latina vivía en situación de pobreza, una caída desde 1990 de 20 puntos porcentuales. Sin embargo, el informe señala que, a pesar de los avances de la zona, desde 2012 la disminución de la pobreza se ha estancado y la indigencia muestra una leve tendencia al alza.

Según datos de la comisión, alrededor de 71 millones de personas estaban en situación de indigencia en 2014, lo que equivale a la población conjunta de Buenos Aires, Ciudad de México, Lima y Sao Paulo. Siete millones de personas más que la población de Francia. Once millones más que la población de Italia. La población de España y Australia sumadas. O la de Canadá y Marruecos juntas.

Adicionalmente, más de 50 por ciento de la población se encuentra aún "en condiciones de vulnerabilidad y apenas dispone de capacidad para enfrentar los ciclos de desaceleración del crecimiento económico y del empleo", ya que se trata de personas que en su mayoría carecen de ahorros monetarios, acceso a seguridad social o vivienda propia.

Es decir, que de los 525 millones de personas, 262 millones están en esa condición vulnerable. El equivalente a la población de Rusia, Alemania y Canadá.

En empleo, desempleo y participación laboral la región muestra los indicadores más favorables en los últimos 20 años, pero 46 por ciento de los empleados en las urbes permanece en el sector informal (con una afectación mayor para las mujeres 50 por ciento contra 43). Esta situación precaria de los trabajos se refleja en que 10 por ciento de las personas empleadas viven "en hogares en situación de indigencia".

MUERTES QUE NO DEBEN EXISTIR

En cuanto al tema de la salud, la región alcanzó la meta de reducir en dos terceras partes la mortalidad de niños menores de 5 años. América Latina y el Caribe, que es superada únicamente por Asia Oriental, logró progresos importantes: pasó de 54 a 18 muertes de niños menores de 5 años por cada mil nacidos vivos.

A pesar de eso, todavía se registran un promedio de 196 mil muertes anuales. Es como si toda la población de Chilpancingo muriera en un año. O la de Poza Rica. O la de Chalco. O la de Cuautla. O la de Ciudad del Carmen. O la de Texcoco y Cuautitlán juntas.

Un niño muere cada tres minutos en algún lugar de América Latina y el Caribe, se señala en el informe de la Cepal. De los que fallecen antes de cumplir un año de vida, 60 por ciento fueron por causas ligadas a la miseria y la falta de atención médica como neumonía y diarrea. De los casi 200 mil muertos por año, 50 por ciento murió antes de 28 días de vida por partos prematuros, asfixias durante el parto e "infecciones".

Por lo que toca a la salud materna y la fecundidad también hay logros, pero igualmente estancamientos o pocos avances. Hasta 2013 América Latina y el Caribe presentaba una tasa de 85 muertes maternas por cada 100 mil nacidos vivos, lo que equivale a una reducción de 39 por ciento de los niveles de 1990, "muy lejos del 75 por ciento propuesto".

Ha aumentado la asistencia de partos por personal especializado, pero la mortalidad materna permanece alta en la región: 190 mujeres mueren por cada 100 mil niños nacidos vivos en el Caribe y 77 madres fallecen por cada 100 mil bebés nacidos vivos en América Latina.

Hay progresos en la tasa de usos de anticonceptivos, pero la tasa de fecundidad de adolescentes es una de las más altas del mundo, solo superada por la existente en los países del África Subsahariana.

Señala la Cepal que un grupo en el que el acceso a la anticoncepción es particularmente bajo es el de las adolescentes, sobre todo las pobres, "que enfrentan diversas barreras para acceder a anticoncepción de manera universal y oportuna". Este reducido uso de anticoncepción se expresa en una fecundidad adolescente alta (75.5 nacidos vivos de madres de 15 a 19 años de edad por cada mil mujeres de 15 y 19 años de edad), solo superada a escala mundial por África Subsahariana (117.8).




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LAS AULAS AÚN NO SE LLENAN

La educación avanza pero se estanca. La región ha mostrado altos niveles de escolarización. En primaria la tasa neta de matrícula regional es de casi 94 por ciento, pero se ha mantenido alrededor de este valor desde 2000, "lo que indica que existe un estancamiento que impide alcanzar la meta de universalidad de este nivel educativo".

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), en 2013 alrededor de 4 millones de niños latinoamericanos y caribeños en edad de asistir a la escuela primaria permanecían fuera del sistema educativo. El equivalente a la población de Croacia. O Kuwait. O la población sumada de Yucatán y Querétaro.

Hay altos niveles de conclusión de estudios. Alrededor de 92 por ciento de las personas con edades comprendidas entre 15 y 19 años de edad han alcanzado a culminar un ciclo completo de educación primaria, aunque queda ese 8 por ciento que no lo logra. Ahí impactan las desigualdades: solo 85 por ciento de los jóvenes con edades entre 15 y 19 años que pertenecen al 20 por ciento más pobre de la población culminaron el nivel primario y este porcentaje disminuye a 82 por ciento si se consideran los que viven en zonas rurales.

Los niveles de analfabetismo entre los jóvenes de 15 a 24 años de la región han descendido más de 75 por ciento en comparación con los valores de 1990 (6.9 por ciento en 1990 y 1.7 por ciento en 2015, según estimaciones de la Unesco).

En educación secundaria sigue habiendo problemas. El progreso de la cobertura de educación secundaria ha sido significativo pero en 2012, solo 73 por ciento de los jóvenes en edad de asistir al nivel secundario estaban matriculados en ese nivel y únicamente 57.5 por ciento de los jóvenes entre 20 y 24 años habían completado el ciclo.

MUJERES NO SE EMPODERAN

La igualdad de género en la región ha mejorado de forma paulatina, pero sostenida durante estos últimos 20 años, se señala en el informe de la Cepal. Pero los principales desafíos siguen siendo reducir las múltiples discriminaciones que experimentan las habitantes de zonas rurales, así como las mujeres indígenas y afrodescendientes, y consolidar los logros ya alcanzados ante el riesgo de que se produzcan retrocesos "marcados por el peso de la cultura política y social de los países".

En el ámbito educativo ha habido importantes progresos en el acceso de las niñas a la educación formal, "principalmente en la secundaria y terciaria", donde hay paridad e incluso superioridad para las jóvenes. También se ha observado una mejora de la situación en el mercado laboral y en la toma de decisiones, pero los esfuerzos realizados en estos ámbitos no han sido suficientes para alcanzar las metas propuestas.

En lo laboral, sin embargo, las cosas todavía no pintan muy bien. "Los niveles de paridad observados en el ámbito educativo no han dado lugar a una mejora equivalente de la situación de las mujeres en el mercado laboral y durante su vida adulta, sino que la estructura del mercado laboral y la participación laboral femenina mantienen sus principales rasgos de inequidad", se subraya en el documento.

Las mujeres siguen estando en desventaja respecto con sus pares varones en lo referente a la trayectoria laboral, el acceso a remuneraciones equivalentes y el derecho a una pensión para enfrentar la vejez.

Las remuneraciones son una vitrina de la disparidad. El salario promedio de una mujer que vive en zonas urbanas en América Latina es de 87 dólares por cada 100 que gana un hombre bajo el mismo concepto. Es decir, que por el hecho de ser mujer se la pagan 13 dólares menos a cualquier latinoamericana. Así el machismo.

Por ende, la pobreza es mayor entre las mujeres "y la brecha observada se ha mantenido durante las últimas décadas": en algunos casos la tasa de pobreza femenina es más de 50 por ciento mayor que la tasa masculina. Una de cada tres mujeres no logra generar ingresos propios. Las políticas públicas no han sido capaces de mejorar las condiciones de acceso de las mujeres al mercado laboral ni garantizar su permanencia en éste.

COMBATE CONTRA PALUDISMO SIDA Y OTRAS ENFERMEDADES

La forma de combatir algunas enfermedades ilustra el desarrollo de los países. Las cifras...

Según las últimas estimaciones del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (ONUSIDA, 2015) la población adulta infectada con el VIH en América Latina y el Caribe es de 0.5 por ciento, casi 2 millones de personas infectadas.

Se estima que durante 2014 se infectaron 100 mil personas con VIH, incluidos más de 2 mil niños menores de 14 años. La epidemia afecta especialmente a hombres que tienen sexo con hombres y mujeres transexuales, afirma la Cepal.

La población adulta joven es una de las más vulnerables al contagio: al menos un tercio de las nuevas infecciones se producen enlos jóvenes entre 15 y 24 años. La mayor cantidad de casos corresponde a los países más poblados, como Brasil, México, Colombia, Argentina y Venezuela, "aunque estos países presentan una prevalencia relativamente baja del VIH".

La mortalidad asociada con el Sida permanece. Y una razón es el acceso a medicamentos. En 2012, 25 por ciento de la población portadora del VIH con infección avanzada no tuvo acceso a medicamentos antirretrovirales. Si se considera a toda la población infectada, independientemente del grado de avance de la enfermedad, la cobertura de terapia antirretroviral no alcanzaba a 56 por ciento en 2013.

TELEFÓNOS MÓVILES E INTERNET

En el Caribe el uso del internet ronda 70 por ciento en los países latinoamericanos de mayor tamaño registran 50 por ciento y en la mayoría de los países centroamericanos solamente 20 por ciento de los habitantes tiene acceso a Internet.

Solo 1 por ciento de las conexiones móviles son 4G y solo 2.6 por ciento de las conexiones fijas cuentan con fibra óptica. Solo hay 50 usuarios de internet por cada 100 habitantes aunque la telefonía móvil está muy extendida: 114 suscripciones por cada 100 habitantes, es decir, hay quienes tienen más de un móvil. Y claro, la región se ubica en el primer lugar en el uso de redes sociales en el mundo tanto "para socialización como para trabajo".




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