CRÓNICA | POR FERNANDO DAMIÁN

Panistas cierran filas en torno a Madero y Villarreal

Plenaria

Los diputados reunidos en Jalisco atendieron el llamado a la unidad ante el "fuego amigo" de Ernesto Cordero.

Reunión en Puerto Vallarta.
Reunión en Puerto Vallarta. (Especial)

Puerto Vallarta

Con 104 de sus 114 integrantes concentrados en Puerto Vallarta, Jalisco, en reunión plenaria, el grupo parlamentario del PAN en la Cámara de Diputados atendió el llamado a la unidad y cerró filas con su dirigente nacional, Gustavo Enrique Madero, y su coordinador, Luis Alberto Villarreal, ante el "fuego amigo" que involucra a ambos con el presunto cobro de comisiones por gestionar recursos federales para los municipios panistas.

Arropado por una bancada mayoritariamente leal y comprometida con su reelección al frente de Acción Nacional, Madero afirmaría poco después, en conferencia de prensa, sentirse "ATM".

—¿Qué es eso? —interrogó, alzando su voz, una experimentada reportera.

—Es "A Todas Margaritas" —atajó Villarreal, anticipándose a la traducción del propio Madero.

Incluso el coordinador del PAN en el Senado, Jorge Luis Preciado, se desmarcó de las acusaciones de Ernesto Cordero contra Madero y Villarreal, y dejó en claro que no es posición institucional de su bancada descalificar ni desprestigiar a los diputados panistas.

Como invitado al cónclave de sus correligionarios, Preciado confesó tener más amigos entre los diputados que entre los senadores de Acción Nacional.

Entre bromas y aplausos, el senador colimense se adueñó del escenario y, con amplia sonrisa dibujada en el rostro, dijo:

"Bueno, yo estoy muy contento de estar aquí, agradecer al coordinador (Villarreal) que me haya invitado, porque la verdad cuando yo vengo con los diputados federales, tengo tantos amigos aquí... mucho más aquí... que la verdad... digo... muchos más aquí, porque ustedes son 114, y allá...".

Y como de la hilaridad a la seriedad no hay más que un paso, Preciado ofreció una especie de disculpa ajena a los diputados:

"No se puede construir el prestigio personal de una persona a costa del prestigio de los demás; yo creo que nuestras acciones deben de hablar por nosotros mismos y en el momento en que nosotros usamos la descalificación para otros compañeros con el fin de que la gente nos vea como los buenos de la película, creo que ahí es donde empieza la distorsión del verdadero prestigio que se puede ganar".

—¡Ahí te hablan, Cordero! —reventó, espontáneamente, un legislador en primera fila, mientras una clara mayoría aplaudía al líder senatorial.

Ya "encarrerado", el líder senatorial del PAN intentó corresponder a la invitación de los diputados federales, sin que ninguno de ellos levantara la mano.

"Yo no les voy a robar mucho tiempo, porque estamos preparando nuestra plenaria también y están cordialmente invitados a Michoacán. Ya llevamos un gran número que también quiere ir a Apatzingán: somos dos", ironizó.

—Pero crea tu grupo de autodefensa —gritó un legislador.

—Sí, contra el bullying legislativo voy a hacer uno —reviró Preciado.

Envalentonado con el respaldo mayoritario, Villarreal arengó a su vez:

"Gracias a la gestión de este grupo parlamentario, hoy los cinco gobiernos panistas de los cinco estados que gobernamos reciben el doble de recursos federales que en 2012, cuando llegamos. Hoy más de 300 municipios panistas reciben recursos para poder cumplir con la expectativa que en campaña nos comprometimos, y ese trabajo lo vamos a seguir haciendo, pese a la crítica y pese a los que piensan que por eso nos vamos a acobardar", sostuvo Villarreal.

Agregó que esa tarea es deber y facultad exclusiva de la Cámara de Diputados y por ello mantendrá el trabajo coordinado con los gobiernos del PAN en municipios y en estados para que les vaya mejor.

Luego tomaría Madero su turno al micrófono para pedir a los legisladores defender la esencia —el ADN panista, pues— de las reformas recién aprobadas por el Congreso.

Y es que, según él, "en las discusiones de estas reformas, el diablo está en los detalles".

—Y déjenme decirles dónde está el diablo —abundó Madero.

—¡¡¡En Los Pinos!!! —atajó el diputado Rubén Camarillo, desde su asiento en primera fila, arrancado una carcajada generalizada.

—Estoy hablando de la reforma política, yo no sé ustedes... bueno, cada quién... algunos dicen que anda por ahí —concedió el presidente nacional del PAN.