Padres de los 43 dicen no a camiones de Astudillo

Aseguran que sus movilizaciones son pacíficas y que continuarán hasta que les entreguen con vida a los normalistas desaparecidos.
Durante el recorrido no se registraron incidentes graves; solo algunos jóvenes lanzaron piedras a agentes.
Durante el recorrido no se registraron incidentes graves; solo algunos jóvenes lanzaron piedras a agentes. (Especial)

Chilpancingo

Padres de los 43 rechazaron el ofrecimiento de autobuses del gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo, a cambio de marchas pacíficas y de que ya no protagonicen enfrentamientos con las autoridades.

"Lo que debe hacer (el gobernador), en todo caso, es entregarnos a nuestros compañeros normalistas, de esa manera dejaríamos de andar en las carreteras buscando la forma de seguir manifestándonos", aseveró el vocero del grupo, Felipe de la Cruz.

El representante sostuvo que el ofrecimiento de Astudillo tiene la intención de mostrarse ante la opinión pública como un buen gobernante, cuando la violenta reacción de los policías estatales la tarde del miércoles 11 de noviembre deja clara la realidad.

"Lo que podemos decirle es que ya no nos ataranta con esos ofrecimientos; hoy, al caminar desde Tixtla, le demostramos que no necesitamos los autobuses para llegar adonde queramos; venimos con la intención de demostrar que nuestro movimiento es pacífico y en esa sintonía vamos a seguir", indicó.

De la Cruz consideró que se han generado capítulos de violencia porque los uniformados son los que comienzan las agresiones contra los estudiantes y sus padres.

Señaló que primero está la solución al problema de los padres, que es la presentación con vida de sus hijos, y posteriormente se podrán dar los acercamientos para tratar otros temas.

Ayer estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa marcharon de Tixtla a Chilpancingo para manifestarse contra la "violencia" ejercida por la policía del estado y la Federación.

Encabezados por los padres de familia agraviados por los hechos del 26 de septiembre de 2014, los jóvenes comenzaron la protesta hacia la capital de Guerrero completamente a pie, ya que no tienen en su poder autobuses para desplazarse.

La movilización estaba programada para la tarde del jueves pasado, sin embargo se pospuso debido a que la salida se desarrollaría después de las 17:00 horas, lo que implicaba que la noche los sorprendiera en la carretera.

El inicio de la movilización generó alerta en los retenes que la policía del estado y la federal mantienen en el punto conocido como El Molino y en el crucero de la colonia Indeco, sobre la carretera federal que comunica con la región de la Montaña.

Después de marchar durante cuatro horas por esta vía federal, los inconformes se concentraron en la explanada de Palacio de Gobierno, en la parte sur de Chilpancingo.

El punto en el que se esperaba mayor tensión era el retén ubicado a la altura de la presa El Molino, pero cuando los contingentes pasaron por ahí los uniformados ya se habían replegado hacia una loma, a una distancia considerable.

Los jóvenes lanzaron algunas piedras contra los agentes y varios jefes de familia los secundaron; no obstante, no alcanzaron a golpear a nadie. También arremetieron contra los baños provisionales que utilizan los elementos de seguridad y los lanzaron a un barranco.

En la entrada oriente de Chilpancingo se había instalado un retén de la Policía Federal (PF), el cual también se desmanteló para cuando los manifestantes pasaron.

Los normalistas y padres de familia fueron recibidos por contingentes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg) y los acompañaron hacia el Palacio de Gobierno para celebrar un mitin. No se registraron otros incidentes durante el recorrido.

Claves
El ofrecimiento

  • El gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo, advirtió que los jóvenes de Ayotzinapa no son enemigos de Guerrero y que la entidad no puede seguir en la ruta de violencia.
  • Por ello señaló que el gobierno “no tiene ningún problema en conseguirles camiones para sus manifestaciones, siempre y cuando la marcha se dé de manera pacífica”.
  • “No creo que ayude que los estudiantes se lleven las pipas, los autobuses y nadie haga absolutamente nada”, indicó en entrevista para MILENIO Televisión el jueves pasado.