El PRI se alista para pelear la gubernatura

Al nuevo líder estatal del Revolucionario Institucional lo cobijó el presidente nacional, César Camacho Quiroz; llenaron el Auditorio del Estado

Guanajuato

El PRI de Guanajuato quiere la mayoría en el Congreso, refrendo de las alcaldías conseguidas y la gubernatura en 2018. Ese es el mensaje que dio el partido durante la toma de protesta de Santiago García López, nuevo dirigente estatal del tricolor.

Con la ‘bendición’ de César Camacho, dirigente nacional del Revolucionario, García López protestó como líder del PRI en Guanajuato.

Unos tres mil priistas, a bordo de camiones y automóviles fueron llegando desde temprano al Auditorio del Estado para mostrar apoyo a su nuevo dirigente. Alistaban las matracas, buscaban su gafete, se ponían sus playeras rojas y se saludaban efusivamente.

Mientras tanto una banda uniformada de blanco y rojo practicaba fanfarrias por enésima vez y las porras con denominación de origen se iban afinando. A las paredes del lugar pronto le “crecían” mantas de apoyo tricolor. Dos horas antes el recinto ya estaba poblado.

No muy lejos de ahí, Santiago desayunaba con César Camacho e Ivonne Ortega (Secretaria General del CEN), así como presidentes municipales y legisladores para celebrar la victoria y afinar estrategias.

La hora de inicio, programada para las 11:00 de la mañana se retrasó por lo menos 45 minutos. Al filo del mediodía, el contingente llegó al recinto tan de prisa, que una entusiasta señora, en su intento por saludarlos, fue arrollada por la turba y cayó de manera aparatosa.

César Camacho y el propio Santiago García le ayudaron a levantarse, le dieron un abrazo y todo quedó en anécdota.

En el estrado principal había lugares para los jerarcas del Comité Nacional, para los alcaldes de Guanajuato, para los diputados y para algunos consejeros.

En las gradas el ambiente era de una euforia inusitada. El jefe venía a cobijarlos. Se les veía contentos.

Ana Bertha Silva, quien fungiera como dirigente provisional,  resaltó que durante la transición no hubo problemas y que sufragaron 4 mil 883 consejeros, el 83% del universo de votantes.

“El saldo de esta contienda, señor presidente, fue de cero incidentes, cero impugnaciones y cero protestas”, presumió y se llevó la primera ovación.

En su primer mensaje como dirigente, Santiago le mostró gratitud a ella, al Comité Estatal de Procesos Internos y a un ejército de correligionarios.

Luego desenvainó la espada: “Todas nuestras acciones estarán dirigidas a ganar la mayoría del Congreso local, ganar la mayoría de los 46 municipios y especialmente refrendar las presidencias municipales de Guanajuato y León, aumentar nuestra representación en el Congreso de la Unión, refrendar nuestra presencia en el Senado de la República y como consecuencia de ello recuperar, en el 2018, el gobierno del estado”.

Ahí delineó su decálogo de trabajo donde “unidad” fue la constante. Integración, apertura, solidaridad, responsabilidad, congruencia e institucionalidad también brotaron en el manual.

Su primer reto como jerarca fue continuar con su discurso cuando una voz interrumpió para gritar “No queremos al Verde”. Santiago hizo una pausa, tragó saliva y continuó alabando a todo el priismo guanajuatense.

César Camacho dijo que si el PRI quiere ser un agente de la transformación debe empezar en casa.

“Quiero por tanto expresar un reconocimiento al priismo fiel y heroico de Guanajuato que ha aguantado todo, pero que ya llegó el tiempo de ver la suya: la victoria convertida en oportunidades para las familias de Guanajuato” fue una bandera de ataque.

Y enseguida sacó el tarro de pomada.  

“Hoy tengo la fortuna de expresar reconocimiento específico a Alejandro Lara y a Connie Castañón; a Jaime Martínez y a Guadalupe Tavera; Y especialmente a Santiago García y a Luz María Ramírez”.

 Algunos le dicen “Operación cicatriz”.

El PRI nacional de pronto se volvió a acordar de Guanajuato.