PRI y PVEM secundan a PRD en la ley anticircos

Senadoras buscan evitar que los dueños sacrifiquen y vendan animales disecados a coleccionistas; demandan al gobierno concluir los padrones.
Aseguran que los animales están acostumbrados a interactuar con personas.
Aseguran que los animales están acostumbrados a interactuar con personas. (Octavio Hoyos)

México

Las bancadas del PRI y del PVEM en el Senado pretenden retrasar hasta octubre la aplicación de la reforma que prohíbe el uso de animales de circos, a fin de concluir los padrones de éstos y evitar que los empresarios del ramo vendan a coleccionistas privados ejemplares disecados y frenar el sacrificio de éstos.

En la iniciativa se destaca que solo se permitirá el sacrificio de emergencia por sufrimiento, lesiones o afecciones que causen dolor o padecimientos incompatibles con su vida.

Apenas esta semana el diputado perredista en la ALDF Rubén Escamilla informó que presentará una iniciativa para modificar la ley federal y que su entrada en vigor (en julio de 2015) se retrase dos años hasta que se aclare cuál será el destino de las especies.

En tanto, el líder de la Asociación de Circos de México, Armando Cedeño, informó también que desde que se aprobó la ley para prohibir el uso de animales en esos espectáculos han muerto alrededor de 30 ejemplares en 15 empresas por falta de alimento, actividad física, tristeza y depresión, porque estaban acostumbrados a interactuar con personas.

Las bancadas priista y del Verde Ecologista presentaron una iniciativa en la que se señala que el Congreso de la Unión aprobó reformas a la legislación ambiental nacional con la finalidad de prohibir el uso de ejemplares de vida silvestre en los circos de todo el país, que fueron bien aceptadas por la sociedad.

“Sin embargo, ahora los encargados de la industria del circo están revendiendo los animales que formaban parte de sus espectáculos en forma de pieles o trofeos, lo cual supone el sacrificio de los ejemplares bajo el argumento de la falta de recursos económicos por la pérdida de su fuente de ingresos”.

Senadoras como la priista Cristina Díaz y la ecologista María Elena Barrera aseveraron que con ello queda claro que estas conductas desmienten los argumentos de que el trato, el entrenamiento y el mantenimiento de los animales en los circos se realizaba con cariño, “pues deshacerse de los ejemplares demuestra la ausencia de cualquier vínculo emocional”.

Acusaron que mientras se hace la entrega a zoológicos o centros de atención animal de la Semarnat, ahora los animales enfrentan la amenaza de ser disecados y vendidos a coleccionistas.