Tribus del PRD perfilan la salida de Navarrete

Consideran urgente “reconstruir el diálogo” con personajes como Andrés Manuel López Obrador y Cuauhtémoc Cárdenas; plantean posibilidad de alianzas electorales con el PAN.
Carlos Navarrete y Héctor Bautista asumieron la presidencia y la secretaría general del partido, respectivamente, en octubre de 2014.
Carlos Navarrete y Héctor Bautista asumieron la presidencia y la secretaría general del partido, respectivamente, en octubre de 2014. (Daniel Cruz/Archivo)

México

Carlos Navarrete dejará la presidencia nacional del PRD a menos de un año de haber llegado al cargo, para dar paso a una "dirigencia emergente", que concluiría su periodo en 2017. Las corrientes perredistas pactaron el relevo como condición para comenzar un proceso de "reencuentro con las izquierdas", a través de la recomposición y rectificación de su papel de oposición.

El Consejo Nacional que sesiona este fin de semana aprobará la convocatoria a un Congreso Nacional a finales de septiembre u octubre, en el que se tomarán medidas urgentes "para el reencuentro de las izquierdas" y la rectificación del PRD como fuerza opositora.

Con el acuerdo de Navarrete de dejar la dirigencia nacional, las corrientes perredistas definieron la urgencia por reconstruir el diálogo con los personajes de la izquierda, como el propio Andrés Manuel López Obrador o Cuauhtémoc Cárdenas, posición que, coincidieron, ya no puede encabezar el actual presidente nacional.

El Consejo Nacional avalará la convocatoria al Congreso, así como la ruta "para la rectificación y el reencuentro". Sin embargo, el documento que está aún a discusión plantea, en materia de alianzas, la posibilidad de acuerdos con el PAN en algunas entidades.

"El PRD debe promover un amplio frente opositor con miras a las elecciones de 2016, 2017 y 2018, para enfrentar al PRI y a su principal aliado, el partido Verde. Este frente político-electoral debe buscar a los partidos de izquierda, a personalidades de organizaciones progresistas de la sociedad civil, así como también al PAN, revisando estado por estado, según su propia circunstancia, para decidir en dónde puede ser posible, lo que implica iniciar desde ya los contactos y la localización de posibles candidatos".

De acuerdo con el documento que discuten las corrientes perredistas, titulado "Propuestas para salir de la crisis", se plantean diversas medidas y acciones urgentes, entre ellas el "cambio en la dirección política del partido".

Aunque se propuso también anticipar la renovación, previo a las elecciones de 2018, el acuerdo avanza en el sentido de nombrar una dirección que concluya el mandato de Carlos Navarrete y Héctor Bautista, y en 2017 realizar de manera normal el proceso electoral interno.

Carlos Sotelo, líder de Patria Digna e integrante del Comité Ejecutivo Nacional, aseguró que la dirección emergente deberá concluir el periodo de Navarrete pero no permanecer más allá de 2017. Reveló que en ninguna de las negociaciones entre corrientes se ha puesto sobre la mesa algún nombre para ocupar la presidencia del PRD, pero consideró que su principal cualidad deberá ser la capacidad de diálogo con todas las expresiones de la izquierda nacional.

El análisis elaborado con la opinión de todas las corrientes y la mayoritaria, Nueva Izquierda, reconoce que el PRD "ha llegado a un límite. Los resultados electorales son evidentes y hay que dar ya, impostergablemente, un vuelco a esta situación".

El partido "cerró las filas a nuevos militantes y personalidades de la sociedad, que no ve atractivos para acercarse al PRD, al identificarlo como un partido de corporaciones", razón por la que fue castigado en las pasadas elecciones, de manera particular en el Distrito Federal, "al ser percibido como parte del statu quo".

En este escenario, "el PRD está obligado a diseñar urgentemente una estrategia integral en la perspectiva de las elecciones para gobernador y una intermedia local en 2016, así como las de 2017, en la cual la más importante sea la de gobernador del Estado de México".

En el balance electoral, las corrientes admiten que el PRD "no pudo presentarse como una opción real y atractiva de izquierda". Pero además responsabilizan a la dirigencia de Carlos Navarrete por no haber articulado una relación estrecha con los gobiernos locales emanados de sus filas para discutir y acordar con ellos los grandes lineamientos y acciones importantes de políticas públicas.

El análisis agrega que los gobernantes perredistas "no fueron observados por la dirección nacional para verificar el cumplimiento de los compromisos hechos en campaña. Además, invariablemente, las direcciones estatales quedaron subordinadas a estos gobiernos".

Los grupos parlamentarios en los estados "no fueron sujetos de un seguimiento y vigilancia de su actuación, ni por la dirección nacional ni por las dirigencias estatales, y terminaron actuando como si fueran autónomos del partido".

Además, las dirigencias estatales fueron causantes del retroceso "político y electoral en más de la mitad del país", pues actúan en función de los gobernadores de otros partidos, "lo que derivó en un abandono de la vida interna y externa del PRD".

La propuesta de las corrientes establece que el Consejo Nacional, que se reunirá 7 y 8 de agosto, debe decidir cuándo y con qué temas debe convocarse al Congreso Nacional como máximo órgano de dirección política del PRD, sin dejar de lado temas como la evaluación de los gobiernos estatales y municipales, línea política y alianzas, partido frente, frente amplio opositor y gobiernos de coalición de izquierda.

Igualmente, las formas de coor- dinación política del partido con sus grupos parlamentarios en el Congreso federal y en los estados, además de su agenda legislativa.

Claves

Tribunal electoral

- El Tribunal Electoral publicó en su página de internet el reglamento interno que regula su actuación tanto jurisdiccional como administrativa, en la que se incorporan los recientes acuerdos para rendir información sobre el manejo de los recursos públicos.

- La nueva normatividad establece los principios que sirven de base para la incorporación de acuerdos dirigidos a rendir información administrativa relacionada con el ejercicio de recursos públicos; en específico, la relativa a los viáticos.