López denuncia anomalías; impugnará la elección

Gerardo López, quien aspiraba a la dirigencia municipal del PAN de Monterrey, muestra un fajo de boletas electrónicas que, dijo, le fueron entregadas por una persona que se encargaba de repartirlas.

Monterrey

Gerardo López, candidato que resultó perdedor en la asamblea para la renovación de la dirigencia municipal de PAN en Monterrey, señaló una serie de irregularidades que derivarán en una impugnación que presentará este miércoles ante el Comité Estatal.

Mostrando un fajo de boletas electrónicas de las utilizadas para emitir el sufragio, el ex aspirante señaló que éstas le fueron entregadas por una persona que no quiso identificarse, y que le dijo que sabía que era el otro candidato y le daba esa “evidencia”, porque estaba muy enojado, ya que “no le pagaron lo prometido”.

“Se me acercó ya afuera, me dijo que hiciera con eso (las boletas) lo que yo quisiera, dijo que les tenía que dar dos o tres a cada persona para que pasara más de un voto, pero como vio que no estaban cumpliendo ya no siguió con su labor.

“Desgraciadamente no me quiso decir más, ni identificarse, pero el hecho de que una persona afuera te entregue estas boletas, que son las mismas que utilizamos para votar, ya habla de irregularidad en esta elección”, dijo.

López señaló que estos tickets eran entregados a cada militante en su registro y contienen un código de barras que se inutiliza una vez que pasa por el lector; luego de ello debe depositarse en una urna, junto con el comprobante de votación que expide la máquina.

“Éstos se los daban a los que nos registrábamos, ¿cómo llegaron a manos de esta personas?, ¿las imprimieron antes o cómo las consiguieron?, creo que todas estas irregularidades son suficientes elementos para buscar impugnar la elección”, dijo.

Afirmó que, por ley, debe presentar su queja primero ante el Comité Estatal, pero de ignorarlo, irá al Nacional, y posteriormente al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, de ser necesario.

Insistió en que el proceso estuvo plagado de irregularidades, riñas, acarreos, y actos de hostilidad hacia empleados del municipio de Monterrey que no son afines a Iván Garza, y a quienes se les exigió que se retiraran.