El PAN está en crisis, pero trabajamos para superarla

El reto en el partido es sacar adelante un proceso de sucesión limpio; hay que evitar que el trabajo de gestión se confunda con la rebatiña, afirma Cecilia Romero.
Cecilia Romero
Cecilia Romero (Gonzalo Ortuño)

Ciudad de México

Fernando del Collado entrevista a la secretaria General del PAN, Cecilia Romero.

Se reconoce panista casi de nacimiento. Férrea: la dama de hierro blanquiazul. Es la segunda de a bordo en ese barco llamado PAN que navega en olas turbulentas: 

¿Es usted lo que se llama una panista de cepa?

Soy una panista de cepa, gracias a Dios.

Dicen que con carácter…

Es cierto, lo tengo y fuertecito.

¿Con la moral en alto?

Muy en alto, por tradición y convicción.

¿Con dignidad?

¡Con dignidad a todo lo que da!

¿Y usted forma parte de la mayoría panista?

Sí, la mayoría de los panistas somos así.

¿Quiénes son los que Madero llamó “minoría frustrada”?

Aquellos que todo les parece mal…

¿Usted está frustrada?

De ninguna manera, clara de las cosas que quiero hacer.

¿Qué le frustra?

La falta de capacidad de escuchar y de conciliar.

¿Qué tiempo tiene de panista?

Con credencial 32 años. De convicción, desde que nací.

¿Diría que lo conoce bien?

Bastante bien, conozco las entrañas del PAN.

“¿Quién supiera lo que tú sabes?”, le ha dicho Juan Diego…

¡Será Juan de Dios Castro!... El día que él quiera podré decirle todo lo que sé.

¿Y qué tanto sabe?

Sé lo que pasa todos los días.

¿Qué tanto oculta?

No oculto, soy discreta.

¿Desesperados?

Impotentes, enojados, frustrados: minoría frustrada.

¿Angustiados?

Algunos sí, a punto de perder la esperanza.

¿Se les cae el presupuesto?

No tiene nada qué ver el presupuesto con las discusiones en el PAN.

¿Que en el PAN no solo se desataron los fantasmas, sino los payasos?

Eso es lo que no debería de ser en el PAN.

¿Usted qué tipo sería?

Espectadora.

¿“Payaso triste”?

Nunca.

¿“Payaso de las cachetadas”?

Insisto, eso es lo que no debe ser en el PAN.

¿La “rapillería” está suelta?

Bueno… y también el sospechosismo.

“No los defienda”, diría Cordero…

Sí, hay que trabajar fuerte para que las rapillerías y los sospechosismos pasen a la historia.

¿Cuándo fue la última vez que le habló Cordero?

En alguna reunión pública del PAN hace mes y medio.

¿Se grabaron?

¡Espero que no!

¿Toda grabación es una nota del mañana?

Puede ser, como periodista lo sabrá mejor que yo.

Bueno, ¿y le han pedido que se moche?

No creo que se atrevieran a hacerlo.

¿Es la rebatiña?

Desgraciadamente se ha dado con cierta frecuencia, cada vez mayor.

¿Uso discrecional de los recursos?

También se ha dado por la falta de claridad en las normas.

¿Para qué querrá Madero esos recursos?

No creo que los quiera.

¿Sienten que se les va el partido?

Estamos en riesgo, pero no sucederá.

¿Y si mejor se pasan al PRI?

No voy a contestar esa pregunta.

En fin, ¿la política es de berriches?

Los seres humanos hacemos berrinches.

¿Y a los mexicanos cuánto nos cuestan sus berrinches?

Es lo que tenemos que preguntarnos cuando entramos en contienda.

¿Debemos pagarles?

El PAN es una entidad de interés público, hay que perfeccionarla.

Por ello sus asuntos internos deben ser públicos, ¿no?

La ropa sucia se lava en casa, casi siempre.

Insisto, ¿eso cuánto les cuesta a los contribuyentes?

Mucho menos de lo que nos cuesta la dictadura o la imposición.

En fin, ¿qué está haciendo con el PAN?

Trabajando todos los días por superar sus crisis.

Aquí entre nos, ¿cuánto le pagaron por los terrenos que ocupa el CEN?

¿A mí? Nada.

¿Los donó?

No eran míos.

¿El PAN es suyo?

El PAN es mío y yo soy del PAN, como el PAN es de todos los mexicanos.

¿Lo quiere?

Lo quiero mucho.

¿Quién ha abusado del partido?

Algunos que han llegado pensando que esto era un botín.

Por cierto, ¿qué pasará con Madero?

Lo que el PAN decida, si así lo decide él.

¿Usted le cree?

Sí.

¿Sabe usted cuánto recibió por la reforma energética?

No, pero no creo que haya recibido más que la satisfacción del deber cumplido.

¿No ha dicho Madero que “la ocasión hace al ladrón”?

Y también lo han dicho otros… Y hemos dicho que en arca abierta el justo peca.

¿Hacia dónde lo están llevando?

Si no enfrentamos con éxito este reto será un problema muy grave.

¿Cuál es el reto?

Sacar adelante un proceso de sucesión limpio.

¿Y en el PAN quién lo ensucia y lo está dañando?

Si yo supiera nombres y apellidos ya hubiéramos actuado.

Hay que saberlo, ¿no?

Hay que saberlo…

Qué ordinario se vuelve lo ordinario hablando de ordinarios…

Sí… Y ofensivo.

¿A poco por ir a la ópera un panista se vuelve culto?

No, eso no tiene que ver con la cultura.

¿Y cómo se les quita lo ordinario?

Leyendo, reflexionando, siendo humildes.

¿Los panistas nos subestiman como mexicanos?

Probablemente algún panista, un mal panista.

¿Por ejemplo?

¡No voy a decir nombres, nada más eso faltaba!

Repito, ¿qué pasará con Madero?

Lo que el PAN quiera, si él lo quiere.

¿Con Cordero?

Lo mismo.

¿Llegarán a marzo?

Llegaremos a donde la comisión defina en los tiempos adecuados.

O la pregunta debería ser, ¿cómo llegarán a marzo?

¡Llegaremos! Estoy segura.

¿Les quedará algo?

Sí, nos queda un partido con tradición y con mucho futuro.

En fin, ¿por qué se bajó Margarita?

No sé si alguna vez se subió.

¿Y Josefina?

Tampoco sé si alguna vez se subió.

¿Usted con Oliva hasta en El Yunque?

Conozco a Oliva de hace mucho y es muy chambeador.

¿Acabarán por hundir a Luis Alberto Villarreal?

Estamos trabajando porque haya transparencia, junto con él.

¿La rebatiña?

Hay que evitar que el trabajo de gestión se confunda con la rebatiña.

En fin, ¿ya vio que regresa Moreira?

Eso dicen…

¿Que se preocupe Cordero?

No tiene nada que ver una cosa con otra.

¿No tienen cuentas pendientes?

Moreira sí… Y muchas.

¿Nos permite seguirla conociendo?

Como quiera.

¿Qué la distingue?

Mi capacidad de ver de frente a la gente.

¿Sueña?

Mucho.

¿Y ha soñado con algún muerto?

Sí.

¿Temerosa de Dios?

Sí, ya lo dije.

¿Para temerle hay que tener la conciencia tranquila?

Sí, si no sería terrible.

¿Y está tranquila?

Muy tranquila.

A ver… ¿dónde estaba el 23 de agosto de 2010?

El 23 de agosto… Trabajando en el Instituto Nacional de Migración.

72 migrantes asesinados…

Una tragedia terrible.

72 vidas…

Sí, son las que se descubrieron.

¿Tan valiosas como la suya?

Tan valiosas.

¿Un país que mata a sus migrantes?

Sí.

¿Un país de desaparecidos?

Hay migrantes muertos, desaparecidos, inseguridad, corrupción y delincuencia.

¿Un país impune?

También.

¿Y los panistas en la rebatiña?

Los panistas y muchos otros a veces olvidamos nuestro entorno.

¿Con quién habló ese día?

Sobre todo con Alejandro Poiré.

¿Le llamó García Luna?

No, nunca.

¿Qué instrucciones recibió?

Comparecer ante las instancias que estuvimos discutiendo, investigando y denunciando lo que había sucedido.

¿Qué quiso hacer y no pudo?

Bajar el índice de criminalidad en el tema migratorio.

¿Lloró?

Sí.

¿Maldijo?

No.

¿Cuándo decidió renunciar?

Nunca.

¿Calderón qué le dijo?

Me escuchó, pero respetó la decisión que había tomado quien me pidió la renuncia.

¿Ahí pudo conocer el tamaño de la corrupción?

No creo que a fondo, pero bastante.

¿De la impunidad?

También.

¿De la indiferencia?

No había indiferencia, había cinismo.

¿La negligencia es una forma de corrupción?

Por supuesto.

¿Entonces fracasó?

No creo, lo que aporté ahí está.

¿Ha pedido disculpas?

No tengo por qué pedir disculpas, tengo que solidarizarme y llorar con los deudos.

¿Y ha ofrecido disculpas?

Tampoco: es un tema que nos compete a todos.

¿No fue suficiente esa experiencia para renunciar a la política?

De ninguna manera; al contrario.

¿Lo de San Fernando se nos debe olvidar?

Nunca.

¿A usted le gustaría acabar como acabaron los migrantes?

No. Creo que a nadie le gustaría eso.

¿Qué ha hecho para impedirlo?

Todo lo que pude hacer en los días que fui comisionada. Y lo que he podido hacer después también.

¿Qué ha hecho para resarcir ese daño?

Entre otras cosas crear la ley de migración que está vigente.

¿Doña Cecilia, los pobres son pobres porque quieren ser pobres?

La mayoría no, alguno sí.

¿Eso lo sigue pensando el PAN?

Claro.

¿Y los panistas en rebatiña?

Desgraciadamente, algunos sí.