El PAN de NL está desilusionado: Cordero

El candidato a la dirigencia nacional del PAN mencionó que esta desilusión se refleja en la salida de militantes reconocidos.

Monterrey

Al posar para la última foto con algunos militantes, tras concluir un evento de su campaña en Monterrey, el candidato a la dirigencia nacional del PAN, Ernesto Cordero, dijo bromista: “Esto parece un velorio”.

“Levanten las manos por favor”, agregó. “El 18 de mayo anímense, vayan a votar”.

Eran las 13:30 de ayer y en el salón México de Cintermex empezaba la congregación de unos 400 de los cerca de 12 mil militantes panistas que hay en Nuevo León, según datos de la página oficial del partido.

En lo que esperaban al candidato, repartieron entre ellos banderas con la leyenda “CorderOlivares”, la alianza del albiazul para buscar el puesto.

Con una hora de retraso, los tambores de la batucada sonaban, y por el micrófono se anunció la llegada del también ex secretario de Hacienda, al tiempo que se pedían aplausos; sin embargo, pasaron otros 15 minutos antes de que arribara.

Escoltado por militantes como Fernando Margáin, Alejandra Sada, Alberto Coronado, José Luis Coindreau y Homero Niño, entre otros, Cordero ingresó a paso veloz y sin saludar a los asistentes para acomodarse en una de las mesas de adelante, y luego de tomarse una fotografía, comió frijoles a la charra y tacos de carne asada.

La ceremonia comenzó cuando la diputada federal Verónica Sada pidió a unos 10 panistas nuevoleoneses pasar al frente para que se “muestre” el apoyo al candidato.

Al grito de “Cordero, Cordero”, que sólo dieron los panistas que estaban al frente, sin que hubiera eco en el público, se solicitó al aspirante que pasara al frente a dar un mensaje. Éste prefirió caminar entre las mesas.

Las críticas a los procedimientos actuales surgieron. Las promesas de cambio, también.

“No más líneas, no más imposiciones y más respeto a las decisiones que democráticamente  se toman en las asambleas panistas”, agregó el senador plurinominal que impuso el partido luego de que perdiera las elecciones a la nominación presidencial en febrero de 2012.

Al terminar su discurso, todavía no llegaba al escenario instalado en el frente, cuando los asistentes comenzaron a retirarse.

“¿Dónde recojo lo mío?”, preguntó una mujer a uno de los organizadores, al entregarle unas hojas con datos de personas.

“En el camión”, respondió el hombre. “Ya que suban los que van de regreso”.

SIN COSTUMBRES PRIISTAS

En rueda de prensa, Cordero dijo que el panismo en la entidad está desilusionado por la adopción de costumbres priistas en los últimos tres años.

La decepción, señaló, creada cuando Gustavo Madero estuvo al frente y quien también busca reelegirse, se refleja en la salida de militantes reconocidos que tenían una carrera dentro del partido.

En caso de ganar, expresó, su dirigencia buscaría que esos ex panistas volvieran al partido.

“Hay que ir por ellos otra vez y hay que decirles que el PAN está cambiando, que hay que dar la batalla dentro del partido, que sus señalamientos van a ser atendidos y que la nueva dirigencia hará un gran esfuerzo porque regresen a su casa”.

Entre las costumbres que señaló está de la creer que se puede conseguir un voto corporativo y que desde una cúpula se decida la nueva dirigencia.

“Toda esta cargada, que si la cúpula toma una decisión que se va a transmitir a toda la militancia, es una manera de ver las cosas un poco priista.

“ Acción Nacional está conformado por ciudadanos libres que militan por voluntad propia y lo peor que puedes hacer es intentar tirarles línea, nadie puede sentirse dueño de la conciencia de un panista”.

Cordero explicó que la oposición que representa el PAN ante el gobierno priista es complaciente y aplaudidora.

“Es una oposición que cree que por decirle que sí al gobierno y a Peña Nieto es una oposición que gobierna”, puntualizó.

En cuanto a los señalamientos de que en su equipo trabajan priistas, destacó que se trata de signos de desesperación.

Perder las elecciones federales en 2012, también reflejan los errores de Madero, indicó, además de perder el gobierno en cuatro estados y en 180 alcaldías en este periodo.

Cordero aseguró que las encuestas, sin detallar de qué empresa o despacho, lo benefician.

“Si hoy fueran las elecciones, las encuestas nos dan una ventaja de entre 12 y 18 puntos, dependiendo qué encuesta se consulte”, declaró.