Obama: “reforma migratoria, antes de que me vaya”

“Lo más importante es presionar a los republicanos que se han negado a actuar”; temen las repercusiones políticas en un año electoral, asegura.
O El Presidente y vicepresidente estadunidenses durante el retiro de demócratas en Cambridge.
El Presidente y vicepresidente estadunidenses durante el retiro de demócratas en Cambridge. (AP)

Washington

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, confía en que la reforma migratoria será una realidad antes de que su mandato concluya y reiteró que su objetivo es lograr que el Congreso la apruebe este año.

“Creo que se va a conseguir (la reforma migratoria) antes de que mi presidencia termine (enero de 2017). Me gustaría lograrlo este año”, declaró a Univision Radio.

Según el mandatario, “lo más importante” en este momento es “presionar a los republicanos que se han negado hasta ahora a actuar” en favor de la iniciativa.

Además, volvió a mostrarse reacio a adoptar medidas unilaterales para frenar las deportaciones de indocumentados hasta que se logre la reforma, algo que reclaman con insistencia muchos activistas, en su mayoría de la comunidad hispana

Antes, durante el último día del retiro anual de los demócratas de la Cámara de Representantes en Cambridge, Maryland, Obama insistió en que solo el Congreso puede aprobar una reforma migratoria y aunque hay republicanos que la apoyan, muchos temen las repercusiones políticas en un año electoral.

Recordó que la reforma migratoria y un aumento al salario mínimo federal son dos cosas que él no puede hacer a través de una orden ejecutiva y solo el Congreso puede aprobarlas.

“Creo francamente que hay gente en el otro bando del Congreso que genuinamente quiere lograr esto (la reforma migratoria), pero están preocupados y tienen miedo de la repercusión política. Acá todos son funcionarios elegidos y podemos entender las maniobras que ocurren, particularmente en un año electoral”, señaló.

Sin embargo, subrayó que los líderes políticos deben recordar que “hay gente detrás de las estadísticas, que hay vidas afectadas, que postergar las cosas para otro año, otros dos o tres años, perjudica a la gente, nuestra economía y a las familias”.

Según Obama, los líderes políticos deben siempre recordar que su trabajo consiste en “ayudar a la gente, a nuestros vecinos, nuestros amigos y nuestras comunidades que necesitan nuestra ayuda y están dependiendo de nosotros”.

El mandatario, que es objeto de fuertes presiones para ampliar los alivios migratorios para los indocumentados, destacó la importancia de “asegurar que este año sigamos teniendo progreso, aún si seguimos afrontando un poco de resistencia” de los republicanos.

En ese sentido, reiteró su postura de que EU necesita de forma prioritaria una política migratoria “inteligente”, que permita el crecimiento de la economía para sacar de la sombra a la población indocumentada y alentar el avance de los negocios.

A su vez, el vicepresidente estadunidense, John Biden, tuvo un tono más partidista en sus declaraciones y dio a entender que el Partido Republicano está demasiado dividido como para ser efectivo.

También instó a los demócratas a no enfocarse “en las pocas cosas con las que tenemos problemas”, y afirmó que los estadunidenses los apoyan en asuntos como aumentar el salario mínimo, ampliar la educación temprana para los niños, la reforma migratoria, el matrimonio gay, incluso el sistema de salud.

“Salgamos a hacer todo esfuerzo posible, no solo para defender, sino para impulsar fuertemente nuestra agenda; ellos están con nosotros”, dijo.

PROTEGER DEPORTACIONES

Una vasta coalición de grupos pro-reforma le echa en cara a Obama que, desde que asumió el poder en 2009, su gobierno ha deportado a cerca de dos millones de indocumentados, aún si muchos no tienen antecedentes criminales.

Por ello, le piden también que ponga en marcha un alivio migratorio, como el que concedió a jóvenes dreamers en 2012, para proteger de la deportación a los indocumentados que se beneficiarían de la eventual reforma migratoria que apruebe el Congreso.

Estos grupos han prometido continuar este año su militancia a favor de la reforma y para exigir el cese de las deportaciones, incluyendo protestas, ayunos, y actos de desobediencia civil frente a la Casa Blanca.